Es un error perpetuar la imagen ‘feliz’ de Marilyn: Ana de Armas
La actriz cubana señaló que las redes sociales actualmente controlan a las celebridades. Foto: Instagram / Ana de Armas

Blonde, la cinta de Netflix inspirada en la novela de Joyce Carol Oates que reinventa algunos pasajes de la vida de Marilyn Monroe, ha sido uno de los retos más personales para la actriz Ana de Armas.

Originaria de Cuba, De Armas se mostró muy crítica con la idea de seguir romantizando la vida de Marilyn Monroe, debido a la imagen glamorosa proyectada en sus cintas, sin enfocarse en la vida trágica que llevó.

“Creo que el error, y lo que yo considero explotación de la imagen de Marilyn, es continuar romantizando la vida de una persona que sufrió tanto y no enseñar el otro lado. Creo que no se puede olvidar cómo acabó la vida de esta persona, la tragedia que pasó y eso no pasa por tener una vida tan maravillosa”, señaló Ana de Armas en una entrevista concedida al Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián.

Para De Armas, la historia ha sido injusta con Norma Jean, la persona detrás del personaje de Marilyn Monroe, al perpetuar una imagen banal y dejar de lado la inteligencia que poseía y mostraba con sutil ironía.

“En la película, era importante poner a Marilyn, el ícono, a un lado y prestarle atención a Norma Jean y a lo que ella estaba sintiendo y encontrar esa verdad en la mujer que, al final, es la que interpreta al personaje de Marilyn.

“Pienso que todos tenemos una persona privada y una persona pública, que es la que todos mostramos al mundo. Lo que pasa es que cuando hablas de alguien como Marilyn, esas dos personalidades se agrandan muchísimo, sobre todo la pública”, argumentó.

De acuerdo con la actriz, aunque la veta cómica de Marilyn Monroe fue la que la llevó al éxito mundial, la estadounidense habría sobresalido también en roles dramáticos si, en su momento, hubiese tenido los proyectos adecuados.

“Yo creo que Marilyn era súper magnética, muy talentosa y era muy, muy graciosa, tenía un gran sentido del humor y era muy cómica. Creo que, desafortunadamente, su carrera la llevó solamente a ese tipo de personajes, donde casi siempre estaba mucho más desenfadada, con personajes aniñados, pero ella hubiese podido hacer personajes dramáticos increíbles”, apuntó De Armas.

De hecho, Ana de Armas encontró paralelismos entre su carrera y la de la legendaria actriz, sobre todo en la búsqueda de ser recordada por la elección de los roles que interpretó con acierto.

“Es un personaje que me dejó sacar todas estas cosas que yo tenía dentro, que no había tenido la oportunidad de usar como actriz y creo que todas mis experiencias desde en Cuba, después en España y después mudarme a Estados Unidos y conocer distintas industrias”, reflexionó. 

Por último, De Armas consideró que, si bien en las décadas de los 50 y 60 eran los estudios quienes oficiaban un férreo control sobre los artistas, ahora son los usuarios de redes sociales quienes los ponen en el centro de la conversación cotidiana.

“Pienso que en aquella época, los estudios controlaban un poco más la vida de los actores, la carrera, la narrativa en sus vidas personales, estaban bajo contrato por 10 años y decidían qué hacer contigo, si usarte, si no y lo que iba a pasar con tu vida.

“Ahora no son tanto los estudios los que controlan eso, creo que son un poco más las redes sociales y los medios de prensa; es algo realmente desafortunado y está fuera de tu control, es lidiar con algo que, por mucho que te empeñes, siempre lo vas a hacer mal”, concluyó.

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