Pied à Terre quiere convertirte en ciudadano del mundo con hospitalidad alternativa

La pandemia por Covid-19 tocó cada aspecto de la vida. Los viajes no fueron una excepción, a nivel mundial de enero a octubre de 2020 la llegada de turistas internacionales cayó 72% con respecto al mismo periodo de 2019, de acuerdo con Statista.

“Hemos visto un resurgimiento de la gente que estuvo encerrada, el mercado lejos de disminuir ha crecido, es global e incalculable y Pied á Terre quiere insertarse en este mundo global con una comunidad”, dice Francisco León de Paula, presidente de Pied á Terre, empresa mexicana que promoverá la hospitalidad alternativa a través de una plataforma global de reservaciones y que hará su lanzamiento mundial el 21 de marzo de 2021.

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El futuro se ve prometedor, pues de acuerdo con expertos de la Organización Mundial del Turismo esperan un repunte en el tercer trimestre de 2021, por lo que Pied á Terre estará listo para ofrecerle a los viajeros una experiencia de hospitalidad alternativa que contempla la creación de una comunidad única entre anfitriones y viajeros, con una experiencia diferente con arte. “Veremos muchas transformaciones en los modelos de hacer negocios, de ver el mundo, de interacción”.

Viajar: la forma de encontrar el sentido de la vida

Francisco es un músico, escritor y empresario mexicano, que lleva 50 años viajando y no hay país que no conozca. Es un ciudadano del mundo, por lo que después de trabajar durante tres años en su empresa busca darle al viajero su segunda casa.

“Retratamos en nuestro símbolo la concha del camino de Santiago de Compostela, una tradición precristiana entre los viajeros mundiales que querían encontrar un sentido en su vida, guiados por la Vía Láctea. Creemos que ahora los nuevos viajeros, es decir, los millennials, buscan una experiencia distinta”.

Francisco León de Paula

Pese a que se enfrenta al gigante Airbnb, Francisco asegura que cuenta con tres diferenciadores clave: la estandarización de los insumos, atención al viajero 24/7 y la promoción del arte y la cultura, y así restaurar algunos errores que ha cometido la industria llevando las ventajas de la hotelería tradicional a la hotelería alternativa.

“Para tener ese cuidado nosotros no promovemos el turismo masivo, sino el viajero que busca experiencia con la garantía de confort”, dice. Se pueden encontrar en renta casas, recamaras, departamentos u hoteles boutique que no tengan más de 40 habitaciones, los cuales son evaluados por el departamento de property management que autoriza; la empresa absorbe el 15% del total de la reservación.

Además, cada una de las propiedades afiliadas será evaluada con llaves que reflejarán diferentes aspectos como la ubicación, calidad del inmueble y la experiencia para el viajero, también el anfitrión podrá calificar al turista. Asimismo, podrán contar con un ingreso extra a través del arte, pues gracias a convenios con compañías ‘dealers de arte’ convierten a la propiedad en una galería de arte donde el viajero pueda adquirirlas.

Por su parte, cada turista debe bajar la aplicación de Pied à Terre a su teléfono móvil o desde una computadora para registrar un perfil que albergará su historial de viajes. El mercado objetivo es medio alto y los rangos pueden ir de 80 hasta los mil dólares la noche, son aceptadas todas las tarjetas de crédito.

Aunque el lanzamiento mundial se hará en marzo, desde el 7 de enero la plataforma está disponible para anfitriones y viajeros. Al día de hoy cuentan con 100 propiedades registradas en 21 países.

Covid y los nuevos viajeros

Pied à Terre está preparada para el mundo postcovid, pues parte de los cambios que trajo la pandemia y la flexibilidad del trabajo remoto es que ya no se requiere un periodo de vacaciones para salir de viaje por lo cuenta con una sección de home office.

“Mucho de lo que nos enseñó esta perdido es que lo que hacías en un edificio y de corbata lo puedes hacer en cualquier parte del mundo”, afirma.

Francisco León de Paula

Su lanzamiento contará con una primera etapa para México, en 100 pueblos mágicos, en Estados Unidos, Europa (España, Francia e Italia) y Latinoamérica, “siempre dejando la puerta abierta para todo aquel que desee entrar”, dice. Aunque la segunda etapa dependerá de la primera, pretende entrar a Asia, África y Oceanía.

Dentro de sus planes a futuro será mantener el fomento a la cultura con concursos como el que lanzaron en Francia en el Castillo de Chambord de fotografía ‘The World we live in’, durante una reunión que realizarán cada año, y que contempla hacer algo parecido con la gastronomía, la literatura y la música. “Queremos ser una comunidad de viajeros que comparten una visión del mundo contemporáneo”.