Algunas de las peores experiencias de intercambio de regalos en Navidad
Ilustración: Majito / La-Lista

Los intercambios de regalos han pasado de ser una práctica promovida por el estilo de vida Victoriano del siglo 19 en el Reino Unido a ser una forma de socializar con las y los compañeros de trabajo y de la escuela cuando se acerca la Navidad.

Las referencias sobre dar y recibir regalos tienen sus registros más antiguos con las festividades por el Solsticio de Invierno desde antes de la era cristiana como una forma de celebrar el inicio de un nuevo año. Con los siglos y la cristiandad, este hábito se fue vinculando con el 6 de diciembre, día de San Nicolas, un obispo originario de Asia Menor, en lo que hoy se conoce como Turquía, que usó su dinero para ayudar a los pobres, a menudo dando obsequios de forma anónima a las personas que los necesitaban.

En época de la Reina Victoria, en Reino Unido, fue cuando se difundió la práctica de entregar regalos a los pobres el Día de San Esteban, el 26 de diciembre y después se fue vinculando con el nacimiento del niño Jesús, a quien, los Tres Reyes Magos le llevaron oro, incienso y mirra como regalos el día de la Epifanía, el 6 de enero, como señala la Biblia.

“Existe una tradición europea muy extendida de dar obsequios a los pobres el día de San Esteban, el 26 de diciembre. En el Reino Unido, esto se llama Boxing Day, posiblemente después de la caja de limosnas que se coloca en la iglesia parroquial para recolectar donaciones para los pobres, o la caja de regalos que sus empleadores les dan a los sirvientes cada año”, señala el sitio English Heritage.

Muchos de los hábitos de dar y recibir regalos son herencia de las prácticas Victorianas, cuando ella y el príncipe Alberto se daban regalos el uno al otro y colocaban regalos en una mes apara los niños de la realeza.

Y un siglo y medio después entras al intercambio de regalos de tu oficina por no ser el Grinch del año, tomas un papelito de la rifa y descubres que te toca darle un regalo a… pero lo que no sabes es quién te va a dar un regalo a ti.

En la secundaria puede ser divertido intercambiar tarjetas navideñas y un paquete de chocolates, pero cuando llegas a la edad adulta, ya habrás tenido varias experiencias amargas.

En La-Lista hicimos un sondeo sobre las peores experiencias en intercambio de regalos y esto fue lo que nos contaron.

¿Has tenido una mala experiencia en un intercambio navideño?

El 75% de quienes dijeron que han tenido una mala experiencia en un intercambio navideño

¿Puedes compartirnos tu experiencia?

A, 34 años

Hace dos años en el trabajo le toqué a una compañera que siempre anda afuera. Entonces, me sentí mal porque no llegó a la hora acordada del intercambio ni dio algún recado. Pasadas como cuatro horas me fue a buscar y me dio un porta credencial con 500 pesos (el intercambio era de 300). Le dije que gracias, que le daba su cambio y me dijo no, así déjalo. Debo reconocer que me fue mejor, pero sí me sentí mal en el momento de no tener noticias.

F, 30 años

El intercambio era de $250 y recibí una crema para manos.

D, 28 años

En un intercambio de bufandas, todos llevamos prendas súper bonitas para regalar, porque trabajábamos en un lugar en que pagaban “bien”. A un chico que presumía de varo, pudiente y de buenos gustos, y que además estuvo ch****e y ch****e con que hiciéramos intercambio, le tocó darme bufanda.

Al momento del intercambio, frente a toda, toda la empresa, sacó un trozo largo de fieltro deslavado y maltratado con “barbas” mal cortadas. Ésa fue mi bufanda XD. Cuando me la dio, todos se sacaron de p**o de tan fea que era. Yo no lo tomé taaaaan personal pero los demás sí. Tanto que cuando llegó el turno de que una chica le entregara una bufanda a él, el supervisor la detuvo y le dijo “es justo que esa bufanda la conserve D**** por la porquería que le dieron” y pues el vato pidió de regreso el trapo que él me había regalado, pero para entonces ya estaba en la basura.

L, 25 años

En general hay personas que no suelen considerar a la otra al momento de regalarle algo. Por ejemplo alguien que gasta un poco más por querer dar una buena impresión o por tener la posibilidad de hacerlo, a veces recibe un regalo sumamente desagradable. Por ejemplo, unos calcetines.

D, 26 años

El presupuesto era de $500… y la cartera que me dieron ya estaba usada.

R, 44 años

En la primaria, me esmeré en mi regalo. Recuerdo que regalé dos peinetas muy bonitas. Mi hermana me sugirió que solo regalara una y me quedara con la otra, yo le dije que no porque no lucirían lindas. A cambio recibí un perfume muestra de Avon, de los pequeñitos.

S, 34 años

Mi ridícula familia paterna suele organizar un intercambio navideño cada año, el cual está más que arreglado para que “x” o “y” persona le regalen a quien sí aprecian y reciban regalo de los que tienen dinero. Desde que esa ridícula tradición comenzó he recibido regalos inservibles, feos, baratos, incluso cosas usadas. Cada año el regalo era más horrible que el anterior: chocolates rancios, una bufanda sucia y que olía a humedad, una blusa fea que no era de mi talla, etc. Pero eso sí, esperan que tú des un regalo espectacular porque “eres la que gana bien”. Y ahí de ti si te niegas a participar, porque todo el (…) año te van a decir materialista.

¿Qué es lo peor que te han regalado en un intercambio navideño?

“Un suéter horrible, cuando yo no uso suéter.”
“Una bufanda sucia que olía a humedad.”
“Una taza con chocolates.”
“Unas pantuflas y una cartera usada.”
“<meta charset=”utf-8″>Una vez la bufanda y, otra, un aguinaldo (de dulces y galletas) que el niño supongo se había ganado un día antes en una posada porque iba abierto.”
“Un gorro cuando ni siquiera los uso.”
“<meta charset=”utf-8″>Han olvidado mi regalo o un peluche feo del metro.”
“Una horrible falda y bufanda .”