2020, el año más ‘oscuro’ para la economía mexicana desde 1932: Inegi
Foto: Sebastián Pérez/Pixabay

Para Arturo Blancas, director general de Estadística del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la pandemia de Covid-19 produjo en la economía mexicana un año de “oscuridad, más de claroscuros”. Grácil con la palabra pero áspero en el mensaje, pone en perspectiva lo que sucedió en 2020: “es la caída más fuerte si consideramos toda la historia. Porque la anterior fue precisamente en 1932. Esta fue un efecto de la crisis mundial de 1929”.

En 2020, el Producto Interno Bruto (PIB) registró un desplome del 8.5% anual según el área de estadística que elabora el Inegi. A la par que se multiplicaron los contagios, las muertes y se prolongó el confinamiento, prácticamente todos los resortes de la economía mexicana crujieron. El colapso sólo cumplió tres excepciones: tecnologías de información, servicios de mensajería y alimentos.

Aunque Blancas rehúye al diagnóstico, “no podemos ser jueces y parte”, pone sobre la mesa algunos datos históricos para entender la dimensión del impacto.

Reconoce que no es posible comparar de forma precisa los datos de otros periodos anteriores a 1982, porque antes no existía una metodología unificada. Pero existen estudios comparativos desde los cuales es posible dimensionar la profundidad del impacto, como el reporte Series estadísticas de la economía mexicana en el siglo XX, elaborado por académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 “Estamos hablando que en 1932 el Producto Interno Bruto (PIB) se estimó que cayó en 14.8%. Muy fuerte, nuestra máxima caída. De ahí nos vamos precisamente a 1983, de menos 4.4%, y después en 1986, con el menos 3.7%. Posteriormente, en el periodo en el que existe un aval del Inegi, ya estamos hablando de que la caída siguiente fue de menos 6.3% en el 1995, una caída impulsada por una crisis fundamental financiera y que impactó a toda la actividad económica, el llamado Efecto Tequila”, explica.

En perspectiva, la caída de 1932 la produjo una crisis financiera que tuvo como origen Wall Street. En México, la crisis impactó en muchos sectores productivos, que terminaron debilitados, y derivó en múltiples efectos políticos. A nivel mundial: historiadores económicos datan el origen de la Segunda Guerra Mundial. A nivel nacional: el afianzamiento del cardenismo, así como la consolidación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), origen del moderno Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La crisis de 1983 fue producida por diversas causas internas, principalmente el agotamiento del modelo de “sustitución de importaciones”. Dicha crisis fue producida por el auge petrolero de la década de los 70 e importantes endeudamientos externos. También tuvo efectos políticos a largo plazo: el debilitamiento del sistema político revolucionario y el preámbulo de la apertura comercial con Estados Unidos y Canadá.

La de 1995 fue producida por una serie de fenómenos internos. Empezó con la fuga de capitales que produjo el levantamiento zapatista de 1994, el magnicidio del candidato priista Luis Donaldo Colosio y, meses después ,el dirigente de dicho partido José Francisco Ruiz Massieu. La incertidumbre sobre el futuro político ejerció fuerte presión sobre el peso. Junto con la salida de capitales, predominantemente extranjeros que llegaron al país con el auge salinista, terminaron por vaciar las arcas centrales y produjeron que el gobierno de Zedillo tuviera que devaluar el peso. Esto trajo nuevos efectos políticos: al terminar el sexenio se dio la alternancia.

Tenemos otra aparte, que fue la crisis mundial del 2009. Ese año la caída fue de menos 5.3%. Ese año también hubo una pandemia de dimensiones totalmente diferentes, pero de la que se acordarán: la influenza H1N1. Esas son las caídas más grandes que ha tenido la economía nacional. Ha habido otros datos negativos pero mucho más pequeños”, añade Blancas.

Entre los años de 2008 y 2009 se produjo una nuevamente a nivel mundial. La quiebra de los dos gigantes de la economía estadounidense, el banco de inversiones Lehman Brothers y las compañías detrás de las hipotecas estadounideses Fannie Mae y Freddie Mac, generó un periodo de incertidumbre en todo el sistema financiero mundial. En México dicho periodo de incertidumbre derivó en presiones también sobre el sistema financiero nacional. Pero dichas presiones que se sumaron a los efectos de la pandemia H1N1 que paralizaron la economía mexicana por dos semanas. En ese año, según datos oficiales, despuntó la violencia de los grupos de la delincuencia organizada.

En contraste con esos sucesos, para este año “la recuperación será difícil”, adelanta.

Lenta recuperación

Desde 2009, la economía mexicana comenzó a registrar un crecimiento económico “interesante”, afirma el director general de Estadística del Inegi. Llegaron años con crecimientos económicos de entre 2 y 3% después del desplome y, aunque no existe un crecimiento espectacular, la recuperación se mantuvo. Actualmente hay incertidumbre en los sectores de la economía sobre qué rumbo tomar. Aunque la esperanza no desaparece.

Según su análisis, los factores en los que hay que poner atención para la recuperación de 2021 son la industria del turismo y servicios. Ya que de ahí depende la economía local de muchos estados y es fuente de entrada de divisas extranjeras.

“Ya están saliendo los primeros números del 2021 y los números que por ahí tenemos de Expectativas Empresariales en febrero no se vio, con base a esa encuesta, que vaya a haber un rebote así gigantesco. El Indicador Global de Actividad Económica (IGAE) dio a conocer una encuesta oportuna y también es negativo. Y sí resulta que no va a ser fácil la recuperación, como tampoco fue fácil la recuperación del 2010”, añade.

La mencionada encuesta refiere que la actividad económica de México se contrajo 4% en febrero de 2021 respecto al mismo mes del año anterior. Por sectores económicos, el organismo encabezado por Julio Santaella, prevé que las actividades secundarias o industriales tendrán una caída anual de 4.2% en febrero, mientras que el sector terciario o de servicios disminuyó 4.3%.

¿Qué otros factores serán importantes para levantar la economía nacional?

—“Está el turismo, pero también yo creo que la parte de exportaciones. Y todo esto tiene que ver con cómo se van a recuperar nuestros socios comerciales, no sólo Estados Unidos sino el resto del mundo. Hay actividades como bienes agrícolas, pecuarios y también está la manufactura muy fuerte, en particular la generación de vehículos. Transporte, ya sea pesado o ligero. La otra cosa que va a ser importante como te decía va a ser algunos servicios de consumo para el interior del país“, finalizó.