PRIMor

La historia de la política mexicana no se entendería sin traiciones y alianzas, como recientemente se han vivido en las alianzas Va por México y entre Morena y el PRI (PRIMor).

A una de las priistas calificada por Morena como “traidora a la patria” en abril pasado, ahora se le respalda su iniciativa de reforma militarista, que extiende la presencia de las Fuerzas armadas en tareas de seguridad hasta 2028. 

La reforma fue impulsada desde la dirigencia del PRI de Alejandro “Alito” Moreno, que antes tenía como prioridad su alianza legislativa y electoral con el PAN y PRD, la cual parece hacer agua.

La prioridad número uno del PRI en San Lázaro fue esta reforma, lo que muchos –entre ellos una diputada de Morena– tradujeron como impunidad para el dirigente del PRI, pues el intento de desafuero en su contra quedó congelado y ya no se han difundido más audios desde Campeche. 

En la política no hay casualidades. La alianza de facto entre Morena y el PRI, con el argumento de que están velando por nuestra seguridad, tiene como fondo las próximas elecciones en el Estado de México y Coahuila

La pregunta es ¿qué se negoció para concretar el PRIMor?: ¿impunidad para Alito?, ¿impunidad para Enrique Peña Nieto?, ¿el Estado de México por la Presidencia? La historia la saben ellos.

De lo que queda registro es del radical cambio de postura y de orden de prioridades de ese mismo PRI que había amagado con no aprobar nada con Morena. 

El PRI faltó a su palabra y la alianza será revisada, advirtieron ya el PAN y PRD, aunque aún falta lo que ocurra en el Senado, donde la bancada priista está fragmentada y senadores como Miguel Ángel Osorio Chong y Claudia Ruiz Massieu no pasan nada que tenga el sello de “Alito”, como esta reforma militarista. 

En la cabeza de “Alito” Moreno la apuesta parece clara: que vivan los pactos para que viva el PRI. El PRI sigue vivo porque desde el 2000, cuando perdió el poder, dos gobiernos del PAN y uno de Morena han pactado con él. Y cuando el PRI regresó al gobierno con Enrique Peña Nieto, el PAN y el PRD siguió pactando con él.

La historia del PRI no se entendería sin traiciones y alianzas. A ver cuánto dura el PRIMor.