Evo Morales regresa del exilio en Bolivia en un convoy de 800 vehículos
El político boliviano Evo Morales en conferencia de prensa durante su breve exilio en Ciudad de México en 2019. Foto: EneasMx/Wikimedia Commons.

Tom Phillips, corresponsal en América Latina/The Guardian

El expresidente boliviano en el exilio, Evo Morales, está listo para hacer su regreso triunfal la segunda semana de noviembre acompañado de un convoy de 800 vehículos que se dirigirá a la región selvática en donde comenzó su carrera y hay importantes sembradíos de coca.

El diario boliviano Página Siete reportó que Morales cruzará la frontera desde Argentina por el sur en la ciudad de Villazón el lunes en la mañana antes de recorrer los 965 km que lo separan de la provincia de Chapare.

El primer presidente indígena de Bolivia se mantenía en exilio desde noviembre pasado tras lo que sus seguidores llamaron un golpe de estado patrocinado por EU. Tiene planeado llegar a la ciudad de Chimoré el martes, exactamente un año después de que saliera huyendo desde ese mismo lugar en un avión de la fuerza aérea mexicana.

El regreso del primer presidente indígena de Bolivia tendrá lugar tras la proclama en la presidencia por parte de Mas después de la victoria abrumadora de Luis Arce en las elecciones del mes pasado. Arce era el ministro de finanzas de Morales.

Quien fuera originalmente un cultivador de coca y después presidente de Bolivia de 2006 a 2019 estuvo viviendo en Buenos Aires el año pasado en donde el gobierno argentino le concedió asilo.

Arce asumirá el poder el domingo, 24 horas antes del regreso de Morales. En la lista de invitados se encuentran líderes de izquierda de la región como el presidente de Argentina, Alberto Fernández, y el hombre fuerte de Venezuela, Nicolás Maduro.

Para Morales, de 61 años, el regreso a su país le da oportunidad de celebrar la importante resurrección de Mas y de resaltar su relevancia política en una región de gran profundidad simbólica.

“Se trata de algo equivalente a los mítines de campaña de Trump en Nebraska y Oklahoma”, dice Jim Shultz, un especialista en Bolivia.

El diario argentino Página 12 señala que la gente de Morales habla de que la “caravana” al Chaparé es un “viaje histórico” que podría concluir con “una gran ceremonia de bienvenida y de agradecimiento a la gente”.

El senador de Mas, Leonardo Loza dijo a RadioCut de Argentina que los seguidores están preparando un “mitin histórico” en Chimoré que espera reunir a 1.5 millones de personas que viajarían de todo Bolivia.

Álvaro Ruiz, jefe de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia que apoya a Mas, dijo a los reporteros que: “Regresará con la misma fuerza y la misma esperanza”.

Shultz considera un aspecto personal muy interesante en el regreso de Morales a su casa. “Seguramente se siente muy mal fuera de Bolivia. Seguro extraña a la gente, la atención, la comida… y a nivel personal, seguramente está extasiado por su regreso su casa”.

Sin embargo, incluso dentro del partido de Morales, a muchos les preocupa la reaparición de este carismático pero profundamente polémico líder cuya renuencia a dejar el poder contribuyó a los conflictos que abrumaron al país sudamericano después de la cerrada elección del año pasado.

Shultz explica que aún no queda claro si Morales se conformará con mantenerse en un segundo plano en la política o si aspira a “manejar los hilos tras el telón para enseñar a sus súbditos cómo gobernar el país”.

“La cuestión es saber si estamos viendo a alguien que trata de reconstruir su reputación personal para recuperar el contacto con su base de apoyo, o si estamos viendo el inicio de una base de poder alternativa dentro de Mas.  Nadie puede responder esa pregunta todavía”.

Este texto se publicó en The Guardian y lo tradujo Andrés González. Consulta el artículo original haciendo click en el logo:

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