El volcán Cumbre Vieja de España cesa su erupción después de 85 días
El volcán Cumbre Vieja da tregua. Foto: AFP

La erupción del volcán Cumbre Vieja de la isla de La Palma, España, finalizó después de 85 días de actividad, durante los que expulsó toneladas de lava que invadió miles de hectáreas y obligó a la evacuación de más de 2 mil personas.

“La erupción ha terminado”, anunció el portavoz de gobierno regional de las Islas Canarias, Julio Pérez, con lo que se pone fin a lo que probablemente es la mayor catástrofe de emergencia de protección civil en España en los últimos años.

El volcán, que comenzó su actividad el pasado 19 de septiembre, llevaba más de diez días en silencio, pero los especialistas decidieron tomarse ese margen de tiempo para confirmar que finalmente había parado. Y eso se produjo hoy, el día de Navidad.

De hecho, fue el pasado 13 de diciembre cuando se detuvo la señal de tremor (temblor) y declinaron todos los parámetros.

Durante 85 días, el volcán estuvo expulsando lava, cenizas y gases sobre el sur de la isla canaria de La Palma, y extendió sus coladas de lava por un paisaje verde y fértil, hasta llegar al mar.

Durante este tiempo, la colada volcánica ocupó 1 mil 219 hectáreas y se generaron dos deltas lávicos que ampliaron la superficie de la isla, uno de 43.46 hectáreas al sur de la erupción y otro de 5.05 al norte.

La reconstrucción

La buena noticia, tras el fin de la actividad volcánica es que desde este lunes empezará a estudiarse el plan de realojo, que será “seguro, ordenado, gradual y paulatino” y las autoridades calculan que los primeros realojos de algunas de las 7 mil personas evacuadas de sus casas podrán comenzar en la primera quincena de enero.

Además, queda un “arduo trabajo” para reponer servicios esenciales y seguir monitoreando los gases del volcán, afirmó hoy el portavoz del Plan de Prevención de Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca), los encargados de coordinar toda la logística de estos meses

Los siguientes pasos son “reconstruir, rehacer, mejorar y reponer”, una vez que “ha cesado este terrible goteo diario de destrucción”, anunció el portavoz del Gobierno.

Las autoridades destacan también la gran contribución de la ciencia en esta emergencia, con 528 científicos acreditados, así como el buen hacer de las mil personas del dispositivo de emergencias.

Esta emergencia tuvo como novedad la presencia de drones en el monitoreo de la actividad volcánica, con 2 mil 800 vuelos particularmente útiles para el seguimiento de la actividad eruptiva.