¿Qué tan congruentes son nuestras personas legisladoras?
Tácticas Parlamentarias

Analista y consultor político. Licenciado en Ciencia Política por el ITAM y Maestro en Estudios Legislativos por la Universidad de Hull, en Reino Unido. Es coordinador del Diplomado en Planeación y Operación Legislativa en el ITAM. Twitter: @FernandoDworak

¿Qué tan congruentes son nuestras personas legisladoras?
Foto: Cámara de Diputados.

Aunque casi no veo programas de debate político, casi moriría por ver uno con el siguiente formato: durante la primera parte de la transmisión, quien presente entrevistará a la persona política, donde hablará sobre sus posturas sobre los temas del momento. En la segunda parte, la persona invitada conversará con un holograma de sí misma de hace algunos años, quien le cuestionará sus creencias de aquel entonces. Quien sobreviviese cinco minutos con su “yo” del pasado tendría mi voto.

Esto viene a cuento porque, si lo vemos con honestidad, ninguna persona política es congruente por naturaleza, menos aún si no las vigilamos. Es decir, la única forma que harán lo que digan es si eso les genera beneficios o si no hacerlo les perjudica; y es chamba de la ciudadanía asegurarse de ello.

Por eso no me escandaliza mucho que el PRI quiera abrir foros de consulta sobre la reforma eléctrica, porque la razón de ser de un partido es justamente hacer política. Tampoco, por más que crea que sería un error acabar con la reforma de 2013, creo que quienes se opongan a ese modelo sean personas tontas o mal intencionadas: a final de cuentas, se opusieron por décadas a este modelo.

En cambio, si pusiéramos a platicar a las personas legisladoras del PRD y el PVEM, no saldrían bien libradas ante sus “yo” de 2013. Por ejemplo, empecemos con el propio Jesús Zambrano, quien en aquellos ayeres hasta viajó a Estados Unidos para, con jirones de tela enredados en las uñas, reclamar que la reforma de Enrique Peña Nieto era “privatizadora”. ¿Los verdes? Aprobaron la reforma de la que hoy pretenden renegar.

Tampoco el PAN y el PRI saldrían bien librados. En 1999, los azules rechazaron la propuesta de Ernesto Zedillo porque creían que en 2000 la aprobarían en sus términos desde el ejecutivo. Los tricolores siguieron la misma lógica entre 2000 y 2012, modificando sus propios estatutos para prohibir la apertura del sector energético.

¿Qué hacer? Lo que nuestra clase política desea que evitemos: desarrollar memoria y exigir congruencia a las personas. Para ello, debemos asumir que el trabajo solo puede ser individual, empezando por quienes nos representan desde nuestros distritos, estados o circunscripciones.

Por lo anterior, comparto la lista de las diputadas y diputados de esta legislatura que formaron parte de la LXII Legislatura (2012-2015), donde se aprobó la reforma energética. Localicen a las personas según su distrito, estado o circunscripción, y realicen una búsqueda simple sobre cuáles eran sus posturas en aquel entonces. A partir de ello, podrán hacer una mejor estrategia de incidencia.

Recuerden: si fuera por nuestras personas legisladoras, vivirían de nuestras expectativas. Como diría Frank Zappa, la democracia no funciona a menos que nos involucremos.