Más mentiras de la 4T
En contraste

Es Senadora de la República, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos; recientemente nombrada Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, es la primer mujer en ocupar ese cargo. Twitter: @kenialopezr

Más mentiras de la 4T

La semana pasada desde Palacio Nacional se dijo que: “un hogar mexicano paga 5.20 pesos por kilowatt” y se realizó una comparación con distintas empresas privadas. Incluso se señaló que pagaban entre 1.70 y 1.80 pesos por kilowatt hora algunas de ellas.

Estas cifras las usaron para justificar la reforma eléctrica propuesta por el presidente de la República hace unas semanas.

Las tarifas emitidas por la propia Comisión Federal de Electricidad (CFE) se dividen de la 1 a la 1F dependiendo el consumo de cada uno de los usuarios y de la zona en la que se encuentre su domicilio. Casi el 99.5% de usuarios pertenecen a la tarifa 1 y solo el 0.47% de los 41 millones de usuarios que hay registrados en nuestro país, pagan la tarifa por servicio doméstico de alto consumo (DAC) de 5.20 pesos.

Las tarifas para el 99% de la población oscilan entre 0.77 y 0.86 pesos por kilowatt hora, dependiendo de la región del país. El PAN estamos seguros de que esta reforma encarecerá los costos. Por ello, no avalaremos una reforma que causará empobrecimiento y dejará sin ingresos a las familias mexicanas.

Seguramente el precio caro de la luz se los dio Manuel Bartlett. Ha de ser eso lo que paga en sus 23 casotas.

Es claro que la reforma del presidente Andrés Manuel López Obrador busca fortalecer a la CFE y a Bartlett, ya que promueve que la comisión concentre el 54% de la producción eléctrica del país. Además, busca desaparecer órganos reguladores, especializados y vigilantes en materia eléctrica, cancelar los certificados de energías limpias, dañar irreversiblemente al medio ambiente y con ello, encarecer los precios de la luz.

Sin luz, el problema no es que los mexicanos dejen de ver Netflix. El problema es que al ser la luz tan cara, millones de familias tendrán que desconectar sus refrigeradores y sin comida, empezarán a enfermar. Esto, dentro de un sistema de salud que de por sí está colapsado.

Sin duda, esta reforma será emblemática para todos los grupos parlamentarios. Se necesita de las 2/3 partes en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República para aprobarla. En la Cámara de Diputados, el bloque oficial requiere de 334 votos y solamente tienen 277, es decir, les faltan 57 votos. En el Senado requieren de 86 legisladores y solo tienen 78, les faltan ocho votos para aprobar esta iniciativa que propone López Obrador. La oposición tiene 222 votos en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República suman 50.

Esta reforma es como una manzana envenenada, aparenta ser bonita por sus toques nacionalistas, pero si se prueba, puede generar enfermedad e incluso muerte. Esperemos que en el Congreso de la Unión se analice realmente esta iniciativa presidencial y no se aprueben los caprichos de un presidente que nos está llevando hacia el pasado en lugar de ver hacia el futuro.