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Trineo y bandera de la expedición de Shackleton al Polo Sur se quedarán en Reino Unido

La oferta del National Heritage Memorial Fund fue exitosa, después de que se habían vendido los artefactos de la expedición Nimrod a un vendedor extranjero.

Campamento navideño durante la expedición Nimrod. Fotografía: Universidad de Cambridge / Scott Polar Research Institute, Universidad de Cambridge

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Un trineo y su bandera, que son el faro de una de las historias de aventuras más importantes de Gran Bretaña, la expedición Nimrod al Polo Sur de Ernest Shackleton, están resguardados en el Reino Unido.

El jueves anunciaron que el National Heritage Memorial Fund proporcionó un subsidio de 204,700 libras (5 millones 500,000 pesos) para adquirir los artefactos que de otro modo hubieran salido del país.

El trineo de 11 pies (3.3 metros) llegará al Museo Marítimo Nacional (NMM) en Greenwich, y la bandera llegará al Scott Polar Research Institute en Cambridge. Ambas organizaciones poseen pocos objetos relacionados con uno de los capítulos más importantes de la historia polar británica.

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“La expedición Nimrod es una historia que contamos con trabajo porque tenemos muy poco”, dijo Charlotte Connely, curadora del Museo Polar en Cambridge. Greenwich sólo tiene un soporte de lámpara. El instituto una bandera, alimentos y vestimentas, que es un poco más “pero no suficiente para explicar la importancia de la expedición, y cómo marcó el camino para lo que vino después”.

Shackleton y su pequeño equipo partieron en 1907 con el objetivo de alcanzar el polo sur geográfico. No lo lograron, pero sí fueron los primeros en alcanzar el polo sur magnético y en escalar el volcán Monte Erebus.

También lograron acercarse al Polo Sur más que cualquiera antes que ellos, se quedaron a 100 millas náuticas (185 kilómetros) antes de regresar. “No hubieran vuelto de otro modo, tuvieron que extender sus raciones múltiples veces para llegar hasta donde llegaron”, dijo Connelly.

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En 1910, El Capitán Robert Falcon Scott guió a su equipo por la misma ruta, y lograron llegar al Polo Sur, pero ahí descubrieron que el explorador noruego Roald Amundsen lo logró primero. Scott y su equipo fallecieron en el viaje de regreso.

Connelly dijo que solemos olvidar la Nimrod, pero que sus logros son destacables, añadió: “Nunca antes se había explorado el interior de la Antártica, fueron a un territorio completamente desconocido”.

El trineo es bastante sencillo. Está diseñado para ser jalado por ponis, a los que tuvieron que matar en algún punto del viaje, y utilizaron su carne como alimento para el regreso.

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Los pobres ponis no pudieron lidiar con el territorio que encontraron y la mayor parte del camino los hombres tuvieron que jalar sus propios trineos. “Fue una expedición muy dura de ida y vuelta”, dijo Connelly.

Eric Marshall, quien fue cirujano, topógrafo, cartógrafo y fotógrafo en la expedición, guardó el trineo y la bandera. Más tarde donó los objetos a su antiguo colegio, Monkton Combe en Somerset, y en 2018 los subastaron.

Los vendieron a través de Bonhams a un comprador extranjero, pero prohibieron la exportación debido a su importancia nacional. Para ello, necesitaron 227,500 (6.1 millones de pesos) del National Heritage Memorial Fund.

The Guardian
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