‘Le robé a mi hijo para seguir apostando’: el infierno de la ludopatía en México

Griselda* cayó hasta lo profundo de robarle a su hijo con tal de seguir apostando y saciar su necesidad de mantenerse en el juego: “Viví en el infierno…llegué a tener pensamientos de suicido, porque sentía que valía más muerta que viva”, afirma esta mujer adicta a las apuestas.

Ese incidente terminó por obligarla a mirarse en el espejo y aceptar que padece ludopatía, un trastorno adictivo caracterizado por un deseo irrefrenable de apostar sin importar las consecuencias. No deja de sentir arrepentimiento por todo lo que tuvo que pasar, antes de buscar una solución en Jugadores Anónimos para frenar el padecimiento: “Robé a mi hijo para mantener el juego y me dijo que para él estaba muerta. De las cosas que más me ha dolido es haber perdido la confianza en las personas a las que amo. Me di cuenta que la confianza se pierde al contado y se recupera en abonos”.

“Yo ya no gobernaba mi vida. Por muchos años, me gobernó totalmente el juego. Me preguntaba muchas veces por qué no podía dejar de jugar”, remata Griselda en entrevista con La-Lista

Según la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (2017), el 0.3% de la población en México cumple, como Griselda, con los criterios para juego patológico; los adolescentes muestran el mayor porcentaje (0.4%). Pareciera mínimo el problema. Sin embargo, especialistas en psicología, psiquiatría y rehabilitación advierten que hay una cifra negra de ludópatas que puede alcanzar hasta un 30% de la población de adictos.

“La gente no se cree enferma. Para ellos una adicción representa otra cosa: el alcohol, las drogas. La gente no lo va a reconocer. Alguien que tiene esta condición (ludopatía), tocar fondo significa quedar en la pobreza absoluta, pero lo asocian con mala suerte”, señala Alejandro Zalce Aceves, presidente de la Sociedad Mexicana de Psicología.

“Por eso es que no asisten a terapia, porque le atribuyen a la mala suerte el que se hayan quedado sin dinero y no a una mala toma de decisiones y su impulsividad por el deseo de estar en riesgo. ¿Qué tan alta puede ser la cifra (negra)? Debe representar el 30% de la población de adicciones, pero tendríamos que ir a buscar esta información en los casinos”, ahonda.

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La actual Campaña Nacional contra las Adicciones carece de un apartado especializado para atender la ludopatía, como sí la hay contra el abuso de sustancias como las drogas, el alcohol y el tabaco. El autor de este texto buscó a Conadic para saber su postura sobre el tema, pero hasta el momento de la publicación no se recibió respuesta.

El psiquiatra Mario González Zavala atribuye la ausencia de prevención de este padecimiento a que no existen datos precisos: “falta investigación, que es el diagnóstico sobre cómo prevenir y cómo tratarla. Lo prioritario es visualizarlo, porque es un problema que parte desde la salud, el tejido social, para que la sociedad tenga posibilidad de recrearse de forma menos riesgosa”, considera, al tiempo que sugiere tratamiento multimodales de acuerdo al diagnóstico otorgado a cada paciente.

Manon Vachez, directora de la clínica de tratamiento para adicciones Casa Luha, menciona que la política pública en torno a la ludopatía “es la proliferación de casas de apuestas. En media pandemia, hay colegios cerrados, pero la gente va al casino y hay filas para entrar. Si hay políticas públicas, son totalmente desconocidas”.

La especialista en adicciones dice que su centro ha pasado de tener 2 pacientes al año a 3 por mes en los últimos años. Es decir, los habitantes del infierno de la ludopatía se han incrementado en tiempos recientes.

Y ¿Cuánto cuesta a un ludópata tratarse? “Hay que ver la intensidad de la enfermedad y la funcionalidad del individuo: si necesita terapia, si será ambulatorio o interno. Todo puede variar desde un mes hasta 3 a 9 meses de tratamiento para llevarlo. Los precios van desde 25,000 pesos hasta 150, 200 mil pesos, esto como tratamiento primario. No importa lo caro que sea, nada lo es como quedarse en la enfermedad”, revela Vachez.

La jugada de los casinos

En enero del año pasado, el presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (Aieja), Miguel Ángel Ochoa detalló que los casinos representan el 0.5% del Producto Interno Bruto de México con cerca de 5 millones de clientes y 380 establecimientos.

Empresas como Caliente, Bet 365 y Codere tienen apartados en sus sitios para fomentar el ‘Juego Responsable’. No obstante, contrario a lo que sucede con productos que dañan la salud física como los refrescos, las bebidas alcohólicas y los cigarros con los etiquetados, no se afirma explícitamente que las apuestas conllevan el riesgo de generar problemas mentales que derivan en la ludopatía.

Alejandro Zalce Aceves atribuye la falta de controles y regulación en este sentido a razones políticas y económicas:

“Hay que ver qué cantidad de personalidades están como socios o dueños de estos establecimientos. Hay diputados, senadores, hasta expresidentes involucrados, dueños de televisoras. Estás hablando del poder en lo absoluto. A esas personas no les importa si arriesgaste tu departamento, tu auto o el sueldo de un mes y que estás ya en la calle. No les importa porque lo toman como un acto de juego, como algo normal. No hay estudios al respecto (de la ludopatía), se cree que es voluntario. Si la gente se queda pobre, no importa”, afirma.

Tipos de jugador

Jugador Social: Juega y apuesta con el único fin de pasar un rato ameno; la cantidad de dinero que apuesta se da en función de sus capacidades económicas.

Jugador Profesional: Decide apostar con el único fin de ganar dinero.

Jugador Problema: Apuesta cantidades que originalmente estaban destinados para otro fin, apuesta importantes cantidades que afectan su economía y la de su familia.

Jugador Patológico: No tiene control sobre el impulso y necesidad de jugar. Sufre alteración de su vida como la educativa, laboral, económica, familiar y social. Llega a mentir o cometer delitos como el robo, el fraude o la falsificación para obtener dinero y apostar.

Ludopatía: Factores de riesgo

El psiquiatra Mario Maldonado enlista los factores de riesgo que pueden llevar a una persona a padecer ludopatía:

  • Cuestiones de genética con familiares con juego patológico
  • Contexto sociocultural permisivo
  • La disponibilidad de espacios y aplicaciones que hay para apostar
  • El fomento a apostar (estrategias de mercadotecnia)
  • Desprotección social (personas que no tienen amigos y encuentran gratificación en el juego).

*Sólo nos permitió utilizar su nombre de pila.