El comercio electrónico traza el camino para afrontar la crisis: AMVO
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Pierre Blaise, director general de la Asociación Mexicana de Ventas Online (AMVO), cita muy bien la frase de Steve Wozniac, uno de los cofundadores de Apple: Todos somos novatos en la era digital. Covid-19 impactó todas las industrias y 2020 fue el año de fuego para el comercio electrónico en México.

“Mucha gente piensa que Covid cambió todo y no, solo aceleró lo que ya estaba pasando”, dice Pierre. Ahora somos parte de algo que comienza en donde unos están más avanzados y otros apenas inician, pero todos en un constante aprendizaje.

México a finales de 2019, antes de Covid, presentaba el mayor crecimiento de comercio electrónico a nivel mundial con el 35%, de acuerdo con eMarketer en su reporte Global Ecommerce 2019, por arriba de India. “Es cierto que vamos atrasados en comparación con otros países, pero no debemos pasar por las mismas etapas que ellos”, dice. En los últimos cinco años el panorama ha cambiado:

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Las empresas al invertir para mejorar la experiencia del cliente, aumentar la oferta de sus catálogos, mejorar en plataformas y logística, traer las mejores prácticas de otros países, pues una de las ventajas de esta industria es que se pueden dar saltos tecnológicos.

Los consumidores han cambiado sus hábitos, antes la principal razón era el precio, ahora son temas de practicidad. “Por un lado vemos la mejora de la oferta y por el otro el crecimiento de la demanda”, señala.

Sin embargo, nadie estaba preparado para hacerle frente a los retos puntuales que trajo la pandemia. “Covid fue un formidable catalizador para el ecosistema y dramático para muchas empresas mexicanas. Es afortunado lo que pasó y hay una gran oportunidad”.

Las barreras que impidieron el desarrollo

Debido a la saturación y la falta de planeación, la logística fue una de las principales barreras en donde las empresas tardaron en adaptarse mostrando que la inversión previa fue insuficiente, pues este canal era algo alternativo y poco interesante.

Asimismo la falta de conocimiento de cómo vender en línea jugó un papel fundamental, pues muchas creyeron que estar en un marketplace o en plataformas existentes bastaba. “La brecha digital fue más obvia, empresas grandes y medianas no estaban listas, PyMEs y MiPyMEs no vendían en línea; pese a que el número de empresas vendiendo en línea se duplicó aún falta mucho”, dice.

Pero la barrera más fuerte es la inclusión financiera porque muchos no cuentan con una cuenta bancaria o siguen pagando en efectivo. “Conforme pasa el tiempo vemos soluciones para estos problemas lo que hará que el pastel se haga más grande”, comenta.

Además, México es el segundo país en Latinoamérica con más ciberataques a negocios, de acuerdo con la empresa internacional de seguridad informática Kaspersky. Para hacerle frente se requieren tres cosas: capacitación, perseguir a los que comentan este tipo de delitos y reformar la ley. “La buena noticia es que en el T-MEC por primera vez viene un capítulo de cibercrimen que presionará a que México acelere este tema”, afirma.

En este año de fuego ¿quiénes fueron los ganadores y los perdedores? “Los ganadores serán los que comenzaron su transformación digital aunque haya sido tarde porque eso los hará fuertes en el futuro. Industrias como viajes, teatro, restaurantes y los que creen que esta transformación será pasajera y no invirtieron los esfuerzos suficientes, serán los perdedores.

Una alternativa para la crisis

La AMVO, fundada en 2014 y con más de 350 empresas afiliadas, desde marzo de 2020 lanzó la iniciativa gratuita aiuda.org para ser un puente entre los consumidores y las empresas afectadas por Covid-19. Pero notaron la necesidad de capacitación y dieron cursos. A la plataforma se sumaron más de 8 mil empresas y más de 10 mil personas se capacitaron.

Ante el éxito, en diciembre la Secretaría de Desarrollo Económico y la AMVO firmaron un convenio para sumar estos esfuerzos y agilizar la entrada de las MiPyMEs al ecommerce. La prioridad es ayudar al ecosistema y que la economía digital sea una oportunidad para modernizar a México, ser competitivo, incluyente, permitir a las personas de bajos recursos económicos vender, recuperar lo que perdieron y ganen nuevas habilidades.

“Saber cómo hacerlo de forma correcta desde las estrategias de marketing, medios de pago, logística, atención al cliente, es un mundo desconocido”, dice. Así como la oportunidad de vender fuera de México. Se prevé que el crecimiento en usuarios se mantenga los siguientes años pero se deben contemplan tres factores: penetración (número de personas comprando en línea), frecuencia de compra y variedad de categorías.

El ecommerce puede ser una de las soluciones, no la única, frente a la crisis económica, pues se espera que para 2023, las ventas totales en México por este canal sea de 30 mil 380 millones de pesos. “Se necesita una estrategia de recuperación económica general y aprovechar este canal online. Podemos no estar preparados una vez, pero no nos puede pasar dos veces”.

La-Lista de cómo implementar un canal digital

  1. Pregúntate por qué lo haces
  2. Ten objetivos
  3. Destina recursos para el canal y tus habilidades
  4. No hay una solución que funcione para todos 
  5. Asegúrate que tu producto sea competitivo
  6. Prueba y mejora para escalar