Médicos privados en la Escuela Naval: ‘Me siento triste, enojada. Fue un día nefasto’
Foto: Silvia Chavira.

La mañana del 1 de abril, Silvia del Carmen Chavira recibió el mismo mensaje por tres grupos de WhatsApps: “En la Escuela Médico Naval están vacunando en este momento a médicos privados”. No lo dudó. A las 12 ya estaba formada afuera del centro de vacunación en la delegación Coyoacán. 

“Como a todos los de (sector) privado no nos han tomado en cuenta, pues pensé que aquí iba a ser la posibilidad”, cuenta la médico de 57 años. 

Chavira es médico paliativista del sector privado: atiende a pacientes que, por diversas enfermedades, ya están al final de la vida. Desde que comenzó la pandemia se ha sentido expuesta a contagiarse de Covid-19, pues ha atendido a por lo menos dos pacientes con coronavirus al mes. “Veo a los pacientes en su casa, porque son pacientes que ya no pueden salir, que ya no están en condiciones de ir a un hospital y están prácticamente para fallecer”.  

Aunque usa doble cubrebocas, careta, guantes y pijama médica, en noviembre se contagió. No tuvo síntomas fuertes, pero desconoce qué ocurrirá si se contagia de nuevo. Por eso, cuando se enteró de la posibilidad de ser vacunada no lo pensó dos veces, decidió acudir al punto que le sugirieron sus colegas. 

Centenas de profesionales de la salud del sector privado fueron este jueves a la Escuela Médico Naval. La convocatoria no salió de algún canal oficial de instituciones de salud, médicos consultados por La-Lista coinciden en que el llamado se dio entre colegas a través de grupos de WhatsApp y publicaciones en Facebook. 

“Llegó un mensaje a un chat de médicos con un anuncio en Facebook”, describe Laura Molina*, pediatra de 40 años que llegó al centro de vacunación poco antes de las 10 de la mañana. Al medio día, los alrededores de la escuela ya estaban saturados de médicos y personal de enfermería que hacían filas y trataban de organizarse, aunque desconocían si serían vacunados.

Se sintió un rayito de esperanza”, confiesa Natalia Cortés*, médico general que viajó dos horas desde el municipio Nicolás Romero, en el Estado de México, hasta Coyoacán. 

Desde que comenzó el plan nacional de vacunación, las autoridades federales y locales informaron que el personal de salud del sector privado está considerado. Pero siempre han hecho énfasis en aquellos que atienden de manera directa a pacientes con Covid-19. El 12 de enero pasado, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, afirmó que ya habían comenzado a integrar, de la mano de hospitales privados, un listado de personal a ser vacunado.

“Colegas del sector privado que no están adscritos a una institución pública de salud, también están incluidos en el plan de vacunación. Todas las profesiones médicas que atienden a personas con Covid-19 están en el mismo nivel de priorización de las unidades públicas”, dijo el funcionario en conferencia de prensa.

“Pero, ¿y los demás?”, cuestiona Cortés, quien atiende enfermedades metabólicas. “Quizá yo no atiendo todos los días pacientes Covid, pero a los cuatro días de una consulta me entero: ¿Qué crees? Tu paciente tuvo Covid. La exposición está ahí, no tengo que estar en primera línea para tener exposición, mis pacientes ahorita están de vacaciones bien a gusto en la playa y cuando regresen voy a atenderlos, me voy a exponer”. 

Los mensajes que recibió en WhatsApp representaban una oportunidad para estar protegida. Pero seis horas después de estar formada afuera de la institución se dio cuenta de que no sería vacunada. “Me siento triste, enojada, todo. Fue un día nefasto”. 

Sin vacuna y expuestos

A todo el personal del sector privado ya no se les va a vacunar el día de hoy, por favor ya se pueden retirar. Ni mañana tampoco, ya no hay convocatoria para ustedes ahorita”. Con megáfono en mano, personal que organizaba la vacunación en la Escuela Médico Naval anunció a los médicos que no habría oportunidad de vacunarlos. 

Eran casi las 2 de la tarde. Algunos llevaban apenas una hora formados en la fila, pero otros ya tenían hasta más de cuatro horas. Laura Molina era una de ellos, cuando llegó a la escuela apenas habían 50 personas. “Muchos se fueron: el que estaba delante de mí y los que estaba atrás ya no se quedaron, porque decían que no había vacunas. Yo quise esperarme hasta que cerraran, dije: ‘no nos vamos hasta que nos cierren en la cara‘”. 

Quedarse le funcionó. Después de esperar seis horas, ingresó a la escuela, presentó su cédula profesional, llenó una solicitud impresa, la vacunaron con una dosis de Pfizer y salió cerca de las 5 de la tarde. “Estoy muy contenta, porque en realidad aunque no soy de primera línea todo el tiempo veo niños”, dice la pediatra que tiene su consultorio en un hospital privado de la Ciudad de México. “Me hubiera gustado que nos programaran a todos para tener la vacuna, porque todos la necesitábamos pues no sabes si a quien estás atendiendo está enfermo o no”.

La Secretaría de Salud de la Ciudad de México informó que 500 médicos del sector privado fueron vacunados en la jornada de ayer en la Escuela Médico Naval. Lo que no se sabe es quién emitió la convocatoria y cuántos se quedaron afuera de las instalaciones esperando las dosis. 

Hasta las 7:30 de la tarde, un grupo de médicos seguía a la espera de ser atendidos por personal del centro de vacunación. Para presionar, bloquearon la avenida Cafetales, pero no recibieron respuesta. “Apagaron las luces y ya nadie salió”, describe la médica Silvia del Carmen Chavira. 

“La idea es seguir aquí, de hecho ya desde hace rato nos dijeron que nos fuéramos. No han salido ellos pero muchos de los mismos que estaban en la fila han dicho: ‘no hay vacunas, vámonos’. Nos quedaremos, si no es la historia de siempre, el gremio médico en general no es tan unido y entonces se piensa: ‘ya hicieron su escandalito y se acabó’. ¿Y sabes qué? Ya estuvo bueno, en verdad ya estuvo bueno, ¿quién nos va a proteger a nosotros?”.

En un comunicado, la Secretaría de Salud de la Ciudad de México informó que todos los médicos privados que trabajan en la primera línea de atención de Covid-19 ya fueron vacunados. Y afirmó que la asistencia de profesionales de la salud a la Escuela Médico Naval este jueves fue consecuencia de un rumor en WhatsApp. 

Las noticias falsas encuentran gran eco en un entorno de temor a la enfermedad y a las altas expectativas que suscita la vacuna”, se lee en el comunicado. 

Rumor o no, dice Natalia Cortés, lo cierto es que a algunos sí los vacunaron. “Hoy me siento triste, enojada, qué tal si me contagié estando allá afuera. Es muy triste, la verdad”, afirma. “Fue tanto estrés de escuchar de un lado: sí hay vacunas, no se vayan. Y del otro: ya no hay, no los vamos a vacunar. Me sentí como burlada”.

*El nombre fue cambiado a petición de la entrevistada.