Para Schleper, estos juegos representaron su séptima participación olímpica y un momento personal inigualable al competir junto a su hijo, Lasse Gaxiola.
Será un evento que combinará la milenaria tradición italiana con el simbolismo del relevo olímpico, marcando el inicio de la cuenta regresiva hacia los Alpes Franceses 2030.
Esta será la cuarta vez que Francia asuma el rol de anfitrión invernal, sumándose a la herencia histórica de Chamonix 1924, Grenoble 1968 y Albertville 1992.