El anuncio de los Departamentos de Estado y del Tesoro coincide con el bloqueo naval impuesto por Moscú en el mar Negro para impedir las exportaciones de cereal ucraniano, tras romper el acuerdo vigente hasta ahora.
Desde el inicio de la guerra, el Kremlin ha tratado de evitar que el impacto internacional del conflicto le haga perder apoyos en el llamado sur global, donde mantiene relaciones amistosas con un buen número de gobiernos.