Casi la mitad de adolescentes a los que se les administró semaglutida perdieron el peso suficiente como para dejar de ser considerados clínicamente obesos, según revela una investigación.
La Corte Constitucional francesa aprobó el uso de la vigilancia con inteligencia artificial en los Juegos Olímpicos del próximo año y Amnistía Internacional y Human Rights Watch lo calificaron como un precedente preocupante.