Fox nunca se vio obligada a admitir sus engaños y la caja de resonancia de extrema derecha sigue obsesionada con las teorías de conspiración electoral.
Son varias las acciones que el inquilino de Palacio ha llevado a cabo que muestran su lado dictador y su desprecio por el Estado de Derecho, las instituciones y la pluralidad.
Ya es hora que la ley y los centros de trabajo reconozcan las realidades que viven sus equipos de trabajo, en este caso algunos de los efectos físicos que viven las mujeres durante su menstruación.
En tiempos de gestación de otro ciclo de política económica post-liberal, esta vez atrapado en un ciclo político de posverdad, el idealismo sigue siendo imprescindible, pero conviene recordar que no hay recetas de política infalibles.