Su sociedad Arthouse Vienna apuesta por la alta gama del porno, con la intención de aportar películas que no giren únicamente en torno al deseo del hombre.
Esta es la primera vez que México entra en la categoría de “baja competitividad” del índice del IMCO, que inició en 2005 con México en la posición 30 y que en la medición más reciente lo colocó en el lugar 37.