¿Cuál es el origen del Acamoto en Acapulco que ha desatado muertes y vandalismo?
Los comerciantes y autoridades del puerto en Guerrero buscan evitar su realización en 2026, argumentando caos y nula derrama económica
El Acamoto ha desatado en los últimos años una serie de críticas después de que sus participantes se involucran en delitos en el Puerto
/X: @Acapulco_Verdad
El llamado Acamoto en Acapulco se ha convertido en uno de los eventos más polémicos del turismo en México. Lo que comenzó como una reunión de motociclistas, en la actualidad está marcado por accidentes, muertes, vandalismo y rechazo social, al grado de que autoridades y empresarios buscan frenar su realización en la edición de 2026.
¿Qué es el Acamoto y cuál es su origen en Acapulco?
El Acamoto surgió entre finales de los años 90 e inicios de los 2000 como una rodada informal de motociclistas, principalmente provenientes de la Ciudad de México, Estado de México y Morelos.
Con el paso del tiempo, estas reuniones crecieron hasta convertirse en un fenómeno masivo. Miles de bikers comenzaron a concentrarse en la Costera Miguel Alemán, donde realizaban exhibiciones, acrobacias y convivencias durante varios días.
A diferencia de otros eventos turísticos, el Acamoto no es un festival oficial ni regulado, lo que ha sido clave en su evolución descontrolada. La convocatoria suele realizarse a través de redes sociales, sin permisos formales ni organización institucional.
Este crecimiento desmedido provocó que el evento pasara de ser una simple reunión recreativa a un evento masivo con miles de asistentes, lo que incrementó los riesgos logísticos, de seguridad y de orden público en el puerto.
Muertes, accidentes y vandalismo: el lado oscuro del Acamoto
El punto de quiebre llegó con las ediciones recientes, especialmente la de 2025, que dejó un saldo crítico. Reportes señalan que el evento registró múltiples muertes, decenas de heridos, detenciones y actos de vandalismo, además de robos y caos vial.
Incluso, se documentaron:
- Accidentes fatales de motociclistas
- Consumo de alcohol y drogas en vía pública
- Carreras ilegales y acrobacias peligrosas
- Saqueos y daños a comercios
- Toneladas de basura en playas y avenidas
La magnitud del evento ha llegado a superar la capacidad de respuesta de las autoridades, debido a la falta de control y regulación, lo que convierte al Acamoto en un riesgo tanto para participantes como para habitantes.
Empresarios y autoridades han sido contundentes: el evento ha generado un “daño reputacional incalculable” para Acapulco, además de pérdidas humanas y afectaciones al orden público.
¿Por qué Acapulco rechaza el Acamoto 2026?
Ante este panorama, autoridades locales y el sector empresarial han tomado una postura firme: evitar que el Acamoto 2026 se realice.
El argumento principal es claro:
- No genera beneficios económicos significativos
- Provoca desorden, violencia y basura
- Daña la imagen turística del destino
De hecho, cifras del sector empresarial indican que la derrama económica es limitada en comparación con los daños, ya que muchos asistentes no consumen servicios formales.
Además, se han planteado medidas inéditas como:
- Negar permisos oficiales
- Refuerzo de operativos de seguridad
- Bloqueo comercial por parte de hoteles y restaurantes
Incluso, autoridades han advertido que, aunque no pueden impedir completamente la llegada de motociclistas, sí aplicarán la ley contra quienes incurran en delitos o alteren el orden público.
Acamoto: de reunión biker a problema social en Acapulco
El caso del Acamoto refleja cómo un evento sin regulación puede escalar hasta convertirse en un problema de seguridad y gobernabilidad.
Hoy, el debate no solo gira en torno al turismo, sino a un tema más profundo:
¿Hasta qué punto se debe permitir un evento que genera derrama económica, pero también violencia y muertes?
Mientras autoridades buscan frenar su edición 2026, el Acamoto sigue siendo un fenómeno que divide opiniones y que pone en evidencia los retos de controlar eventos masivos en destinos turísticos clave como Acapulco.