Taibo II: No me gustan las ferias con tanta alfombra roja y coctel
Paco Ignacio Taibo II, director del Fondo de Cultura Económica, habló sobre la FIL Guadalajara y lo que viene para la editorial del Estado Mexicano. Foto: Diego Delgado / La-Lista

Paco Ignacio Taibo II tomó hace cinco meses la decisión de apoyar a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara 2021, que regresa este 2021 de forma semipresencial luego del año de la pandemia de Covid-19.

El éxito que la editorial tuvo en la FIL del Zócalo animó al también escritor y activista a proponer 17 intervenciones del Fondo de Cultura Económica (FCE) como parte de la programación, contando así con la presencia de autores como BEF, Norma Muñoz Ledo, Meel Cerecer, Karen Villeda, Laura Sook Duncombe y Pedro Salmerón, entre otros.

El director del FCE comentó en entrevista para La-Lista que siguiendo la dinámica que implementaron en 2019, su participación en la que es considerada la feria más importante de América Latina será de una forma modesta y sin la parafernalia de los gobiernos anteriores, promoviendo incluso que escritores viajen en transporte terrestre en vez de aéreo y apoyándose en el personal del Fondo en Jalisco.

La participación del Fondo de Cultura Económica en la FIL de Guadalajara 2021 forma parte de las actividades que hace en este regreso a las actividades presenciales, las cuales tomaron fuerza a mitad del año, cuando el semáforo verde avanzó en el país y gran parte de las personas de la tercera edad fueron completamente vacunadas.

Paco Ignacio Taibo II afirmó que con el ahorro que se obtuvo con las medidas de austeridad, es que el FCE logró salir adelante en medio de la pandemia sin tener que recortar personal y enviando a los mayores de 60 años a trabajar a sus casas desde el inicio de la emergencia sanitaria.

Ahora, con la reanudación de actividades, afirmó que están listos para emprender algunas actividades, desde el programa de microlibrerías con voluntarios de salas de lectura hasta la visita a diferentes regiones del país, como Nayarit y Ciudad Juárez, para la promoción de libros y compartir las colecciones Vientos del pueblo y 21 para el 21.

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Paco Ignacio Taibo II, director del Fondo de Cultura Económica. Foto: Diego Delgado / La-Lista

La-Lista (L-L): El próximo sábado inicia la FIL Guadalajara, ¿cuál es la apuesta del Fondo de Cultura Económica para este año?

Paco Ignacio Taibo II (T-II): Era un año que se presentaba conflictivo. La mitad del año estábamos todavía atrapados en la pandemia y se va a hacer una feria semipresencial, no tengo tan claro qué tan bien vaya a salir. La experiencia de la FIL Zócalo fue positiva y entonces hace cinco meses dijimos “Vamos a apoyar”.

No en función que me guste o no la FIL Guadalajara, no me gustan las ferias que cobran la entrada o que haya tanta alfombra roja y coctel, pero sí me gustan los lectores, y la FIL Guadalajara tiene la virtud de congregar a masas de lectores.

En ese sentido hablamos con la dirección de la feria y dijimos, “Vamos con todo el apoyo posible”, de tal manera que tendremos 17 intervenciones que van desde novedades como la norteamericana Laura Sook Duncombe, una historiadora que habla sobre las mujeres piratas y revierte la idea de ese mundo desde una perspectiva feminista muy interesante, hasta repetir el éxito que hubo en México con el libro de Doce pacientes. Vida y muerte en el hospital Belleveu.

Presentaremos unas novelas que están saliendo en este momento, le daremos espacio al cómic, los libros infantiles y juveniles. Total, vamos con todo y vamos a aprovechar para regalar 21 para el 21, que lo estábamos posponiendo para hacerlo coincidir con Guadalajara.

(L-L): Hablando acerca de esta fiesta y los cocteles que había o hay todavía en la FIL Guadalajara, comentó en 2018 que el FCE había gastado 9 millones de pesos en estas cosas, ¿qué será distinto este año?

(T-II): Desde luego no vamos a gastar esa cantidad de millones. Todavía no tengo el presupuesto de la intervención, pero está muy por abajo de esos 9 millones que se habían gastado en Guadalajara, a mi modo de ver, de una manera absurda y desproporcionada que no justificaban las ventas ni la presencia.

Guadalajara tiene un montón de virtudes más allá de sus defectos. Una virtud de contacto internacional con editores, libreros o universidades norteamericanas o latinoamericanas; la presencia este año de Perú, nuestra filial en ese país aportó significativamente a la feria, pero tiene que salirse del dispendio.

Desde 2019 dijimos, “No vamos al premio, no vamos a los anuncios, no vamos a tener cocteles, no queremos la oferta que nos hacen para un hotel enfrente”, vamos de una forma más modesta. De hecho prácticamente la mitad de nuestros autores van a viajar en transporte urbano terrenal, y el equipo desde luego. Nos apoyamos en el FCE de Jalisco que tenemos en Guadalajara, en vez de llevar al personal desde la CDMX.

(L-L): ¿A qué se ha destinado esta parte que se ha ahorrado?

(T-II): A que el Fondo funcione y superviva en medio de la pandemia. Tuvimos reducciones presupuestales grandes y significativas, tanto en el Fondo como en Educal y la Dirección de Publicaciones; un descenso brutal en las ventas en librerías, hubo meses que estábamos al 3 y 5 por ciento de lo que se vendía normalmente; sostuvimos los salarios de todo el mundo; tuvimos que reestructurar el FCE de manera que la gente en casa siguiera produciendo, mandamos a las personas de más de 60 años a trabajar en casa durante dos años; hicimos turnos, tuvimos que duplicar la jornada de trabajo en algunos lugares disminuyendo a la mitad del número de trabajadores que estaban ahí; cargamos con el peso de la ausencia de recursos y de la pandemia, en eso se gastó el dinero.

Mantuvimos el ritmo de un libro diario al menos dos en algunos meses, pero acumulando, porque tampoco teníamos una salida de ventas tan grande.

(L-L): ¿Hubo algún despido durante este tiempo de pandemia?

(T-II): No

(L-L): En estos tres años de gobierno, ¿cómo combina el FCE el fomento a la lectura ajustado a la austeridad republicana?

(T-II): No veo la contradicción. Podemos ser austeros y desarrollar al máximo los proyectos de fomento a la lectura. Estimulamos de una forma brutal salas de lecturas. Ante la imposibilidad de hacer ferias y tendidos al aire libre, hicimos todo tipo de encuentros virtuales. Cuando empezamos a salir, en junio, lo hicimos a costo mínimo.

El Fondo es muy austero en cómo procede. Si un día alguien descubre las cuentas, verá que hicimos viajes a Veracruz y teníamos un cuarto para tres personas. Yo no soy un director de menú de restaurante de primera. Y si alguna vez lo soy, pago de mi bolsillo. Y el equipo tiene esa misma lógica: no gasto innecesario o inútil, y no convertir trabajo público, un trabajo que te repercute, en funcionarios ricos en un país pobre.

(L-L): ¿Qué considera lo más valioso y lo más decepcionante de la FIL Guadalajara?

(T-II): No he podido todavía sentarme con el conjunto de la programación. Ahora, no hay duda que hay un descenso en la presencia de autores internacionales y nacionales por parte de las editoriales privadas. Nosotros echamos el cajón, 17 actividades en una feria muestran nuestra voluntad, pero creo que muchas editoriales se fueron con los mínimos. Tengo que verlo, estas cosas no se hacen con balances a priori, sino a posteriori.

Lo positivo sería que sigue siendo una feria bastante popular. Ya lo logró, son muchos años, más allá de si la administración del club de (Raúl) Padilla sea altamente cuestionable, sospechable e ineficiente, o que sus broncas con (el gobernador Enrique) Alfaro sean altamente tontas, por los dos lados. Más allá de eso Guadalajara es un mundo de lectores importante.

(L-L): En la programación vemos a figuras como John Ackerman o Pedro Salmerón, ¿pero cuál es su opinión a que haya poca representación de las voces de la 4T en la feria?

(T-II): Es curioso, no tengo el balance, pero supongo que tú invitas a tus amigos, y los amigos de Guadalajara no somos los hombres y mujeres de la 4T, pero esto es una suposición, no quiero levantar el cuchillo diciendo ‘estamos subrepresentados los hombres y mujeres de la 4T’.

(L-L): Cambiando un poco de tema, ¿cuál es su diagnóstico actual de Morena?

(T-II): Cambiamos demasiado de tema en esta entrevista. Sobre Morena yo hablo dentro de las estructuras de Morena, en los consejos de Morena y en la militancia, no hablo en los medios de prensa.

(L-L): ¿Podría dar su opinión respecto a la calificación de la oposición en estos tres años?

(T-II): Eso sí, como funcionario público estoy en contacto con el mundo de la oposición. Dan entre lástima y pena, pero qué lata dan en términos de calumnia y mentiras. La oposición se ha desplazado de tres partidos políticos golpeados por la vida, a un conglomerado mediático que bombardea diariamente utilizando los privilegios de los monopolios de radio, televisión y prensa.

Son opinómetros, no tienen argumentos, tienen opiniones, como lo hemos vivido en el Fondo, Educal y DGP. ¿Y qué sustento informativo tienen estos comentarios? Cero y lo que encuentras es mala fe. Encuentras desde los despechados que en sus días quisieron ser directores del fondo y hacían lista. Nada más que perdieron las elecciones. Ya que se acostumbren. Desde los autodescalificados por la realidad hasta los portavoces de las corrientes conservadoras en el mundo intelectual mexicano que bailan por echar baba sobre el Fondo de Cultura Económica.

Ahí están los carga portafolios de Enrique Krauze y de Héctor Aguilar Camín, parece sentido de vida. ¿Qué les da sentido a sus vidas? Hablar mal del FCE y del proyecto de la 4T en materia del libro.

(L-L): De esta mala fe, mentiras, calumnias, ¿ha sido el FCE uno de sus objetivos?

(T-II): Sin duda

(L-L): ¿En cuantas publicaciones?

(T-II): Más o menos el promedio son dos por mes, hasta tres; supongo que después de los choques que habrá en Guadalajara, tendremos una racha de ocho por mes.

Lo que pasa es que tienen poco peso porque cuando estás viviendo de abajo en las calles, con la gente, los proyectos de editoriales y ferias de libro, tú dices, ¿qué valor tiene el opinólogo este que lo cacharon llevando fondos raros en la época oscura del pri-panismo?

(L-L): Volviendo a la programación de la FIL, estarán Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín y hay varias mesas de discusión en torno a las elecciones y la 4T, ¿cuál es su opinión?

(T-II): Quiero oírlos para confirmar algo que ya sé, van a estar a la posición de la oposición. Aquí no hay discusión ni argumentos: que Andrés Manuel propone revocación de mandato y yo me pregunto, ¿por qué los partidos de derecha están en contra si es la manera de quitarle a Andrés la revocación de mandato? Están en contra porque huelen que ampliar democracia tiene un efecto boomerang y al rato la revocación de mandato será válida para un gobernador o un presidente municipal, por eso están en contra de la ampliación de los esquemas democráticos.

(L-L): ¿Cómo definieron las comunidades y estados objetivo de este programa de microlibrerías?

(T-II): No son estados, son los responsables de clubes y salas de lectura. Hemos tenido 20 o 30 reuniones con clubes y salas de diferentes regiones del país y nos empezaron a preguntar, “¿no podemos vender libros del Fondo?”, y la respuesta fue, “déjenme darle dos pensadas a este argumento”. Les dijimos, “les ofrecemos la posibilidad de que ustedes, avalados porque son una sala que tiene ya tantos años reconocidos, con ese puro aval, no hacen falta papeles o credencial del IFE, con eso tienen un crédito en librerías de su zona de mil pesos en Vientos del pueblo. Se los llevan, venden los que quieren y pueden y luego llegan con los que vendieron y renuevan el crédito”.

No es como dicen obligatorio, fue a petición de las propias salas y solo las que quieran van a entrar en las microlibrerías. Nadie se va a hacer rico con este proyecto, el fondo no va a ganar millones de pesos y el activista lo único que hace es ampliar su círculo de actividad, pudiendo no solo tener en todas las salas, porque tienen sus propias bibliotecas, sino tener la posibilidad de vender.

Que una persona de una sala que sea muy trucha venda mil pesos un mes, se va a ganar 200 pesos para el camión que lo lleva de un lado a otro. No es ni negocio ni gran operación para el fondo, es una ampliación de las posibilidad de abarcar sectores de lectura. Son voluntarios, es el que quiere, no es obligatorio formar parte de microlibrerías y tienen pleno derecho de devolución, porque solo pagan lo que venden.

(L-L): Estamos a la mitad del sexenio, ¿cómo lo evalúa desde el FCE y qué hace falta?

(T-II): Creo que ha sido extraordinariamente positiva la actividad del Fondo, lo hemos vuelto más popular, lanzamos colecciones de bajo precio, bajamos los precios de las bajas colecciones, sacamos Vientos del pueblo, inventamos nuevas colecciones con una lógica más popular.

El Fondo tenía una columna aristocratizante que no está en los orígenes, ni Daniel Cossío Villegas ni el genio Arnaldo Orfila lo traían en la cabeza, pero el paso del tiempo lo hizo, se volvió una estructura en la cual parte de sus objetivos principales era publicarle a un funcionario y cambiar favores: “yo te publico, tú me publicas, tú me vendes”, y así estaban las bodegas, repletos de libros invendibles. Por más que he tratado de hacer ofertas no puedo (venderlos): puse los libros de la colección de las reformas a peso y ni así pude venderlos, y fueron unos que se hicieron para hacer favores a funcionarios que apoyaban las viejas reformas priistas.

(L-L): Tras el lanzamiento de Vientos del pueblo y 21 para el 21, ¿cuáles son las acciones para hacer títulos a costos accesibles?

(T-II): Las mismas: seguiremos regalando libros cada que podamos, hay todo un flujo de regalos de libros a través de clubes o salas de lectura permanente o a través de compras institucionales de ayuntamientos y gobiernos que compran para la distribución gratuita.

Mantendremos la política de precios bajos, aunque los riesgos son grandes. El aumento del papel o nuestras ventas nos pueden golpear cuando salgamos de pandemia, es decir, para bajar los precios tienes que aumentar los tirajes, para aumentar los tirajes defines el costo por unidad y puedes bajar los precios. Vamos a sostenerlo pese a viento y marea, para eso llegamos, para que un chavo de CCH pueda comprar un breviario como lo hace hoy a 49 pesos, no a 180 pesos.

(L-L): Se decía que leer era para burgueses, ¿actualmente leer es para burgueses?

(T-II): No, leer es para hamburguesas. No hay tal, leer es para el que tiene desde su limitada posibilidad personal y vital las posibilidades del acceso, bien sea por rangos culturales o económicos. Lo que es cierto es que el libro se había encarecido a lo largo de los últimos 20 años de una manera cruel, y que la política de las transnacionales en CDMX era multiplicar por siete el costo de producción para poner el libro a la venta porque algunas preferían, de una manera muy descarada, Random House, para que no digan que no digo quien digo, 500 lectores de un libro a 600 pesos, a dos mil lectores a 200 pesos.

Esta política de precio más alto para menos lectores ha sido la norma, y los precios de los libros volaban y el FCE entró en esa lógica. Cuando llegué tenía la lógica de los precios altos y le valía sombrilla, no era una editorial popular; era la editorial del Estado Mexicano y no era popular, mientras la espiral continuaba.

Si le echan ojo a las librerías como la Rosario Castellanos, encontrarán precios bajos por una parte, ofertas por todos lados, pero también encontrarán libros de precios que están fuera del lector posible. ¿Quién puede comprar una buena novela a 600 pesos? ¿Qué hijo de la clase media, estudiante, tiene 600 pesos tiene para una novela? Eso continuaba y nosotros cambiamos la colección popular.

En la popular, los tomos de formato grande están por debajo de los 200 pesos, entre 140 y 160 pesos, y los de la colección chiquita están por debajo de los 100. Se trataba de hacer del Fondo una editorial popular en el sentido no de que al pobre pobre pobre de la esquina que no sabe leer que le llegue el libro, ahí hay todo un camino de mediaciones. Para el sector con menos avance de lectura sacamos Vientos del pueblo, lo hemos llevado a comunidades campesinas en Oaxaca y funcionan muy bien y a 12 pesos. No hemos descubierto el hilo negro, lo que pasa es que les gusta tejer con hilo de oro. Aquí ha ganado el dios del dinero, la función social me vale madre.

(L-L): ¿Qué tanto el cambio de lógica en cuanto a esto que ha generado el Fondo se ha impactado en la industria como tal?

(T-II): Hemos hecho levemente que algunos sectores de la industria saquen más libros en ofertas. Nuestra presión ha hecho que haya más ofertas por parte de la bodega de la industria, pero en general en la novedad prácticamente estamos solos.

(L-L): Teniendo en cuenta el éxito de la FIL Zócalo, ¿cómo haces un balance para proyectarlo sobre las expectativas que podrías tener ahorita en Guadalajara?

(T-II): Creo que Guadalajara no puede escaparse a su maldición, excepto en el FCE que llevamos Tierra Adentro a 10 pesos, para poner nerviosos a los que venden a 500 o 600 pesos una novela de un autor mexicano. Excepto nosotros y a lo mejor alguna distribuidora, espero y me gustaría verlo; la industria editorial se va a mantener en la misma lógica, precios altos y lectores pocos.

(L-L): ¿Cuáles son los planes del FCE para los próximos tres años?

(T-II): Tengo planes para los siguientes tres meses. Estamos trabajando sobre territorio Mowgli, todo se mueve. Hace tres meses, el Zócalo era una realidad que iba a ser o un súper éxito o un aventura de un tremendo fracaso.

Trabajamos a corto plazo, como en Alcohólicos Anónimos te levantas y dices hoy no beberé. Tenemos un plan muy claro hasta el 31 de diciembre de participación de giras, salgo otra vez a recorrer el país para la participación en ferias menores, pero que tienen potencial en Nayarit, Manzanillo, Ciudad Juárez; (habrá) repartos de 21 para el 21, operaciones de regalo de Vientos del pueblo con gobiernos estatales, tendidos…

De aquí a diciembre vamos con todo, y los primeros días de enero tenemos que juntarnos y valorar y ver cómo están los presupuestos, porque en los primeros que llegan al Congreso, volvemos a tener una reducción; aunque estén aumentando nuestros ingresos por venta directa, todavía no lograr equilibrar, tenemos que ver estas cosas.

¿Hay materiales para el plan del año que viene? Sí, hay una propuesta, vamos a seguirle dando vuelo a cómic e historieta, a Vientos del pueblo, vamos a seguir con bajos precios en fomento a la divulgación de la ciencia, vamos a mantener la eventual reedición de las líneas clásicas del fondo. Tenemos un plan de editorial diseñado, este año acumulamos originales, entonces estamos listos.

Tenemos un plan en función de la ciencia interesante, tenemos un campo fuerte de fomento a la lectura que para febrero habremos llegado a los 10 mil clubes de lectura y luego proyectos chiquitos muy interesantes que van a funcionar como pilotos para el resto.