Día de las mulas: ¿qué es y por qué se festeja?
El día de las mulas, o de Corpus Christi, se celebra después del domingo dedicado a la Santísima Trinidad. Foto: Twitter / Puebla Turismo

En el ideario mexicano, la tradición del jueves de Corpus Christi se presta para las bromas, pues coloquialmente se le llama día de las mulas, en relación a la bendición de los animales que se hacía en esa fecha.

Establecida oficialmente en 1246 por el obispo Roberto de Thorete a petición de Juliana de Mont Cornillon, un convento cercano a Lieja, Bélgica, la solemnidad de Corpus Christi recuerda uno de los sacramentos más importantes de la religión católica: la eucaristía.

Esta palabra, originaria del griego, quiere decir “acción de gracias” y representa el momento en la Última Cena en la que Jesús comparte con sus apóstoles el pan y el vino; mediante un fenómeno conocido como transubstanciación, los creyentes comparten el cuerpo y la sangre de su mesías.

“En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real y sustancialmente el Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, juntamente con su Alma y Divinidad. En realidad, es Cristo íntegramente”, señala el texto avalado por el Concilio de Trento en el siglo 16.

De acuerdo con las normas sugeridas desde el Vaticano, todo creyente católico debe recibir la eucaristía por lo menos una vez al año. Esta celebración llegó a México con la Colonia donde, basados en este razonamiento, se hacía que todos los habitantes visitaran la iglesia con sus mejores galas.

Una de las historias sobre el origen de esta festividad, relatada en estampas por historiadores como Fernando de Alva Ixtlixóchitl, señalan que los campesinos llevaban prendas nuevas y mulas o burros cargados con alimentos para disfrutar luego de ir a misa.

También es conocido que, en la mayoría de los sitios con “capillas de indios”, esto es, espacios a cielo abierto precedentes al atrio de las iglesias, era donde se reunían las poblaciones originarias, quienes aprovechaban para que tanto niños como animales de carga fueran bendecidos año con año.

Aunque la tradición ha cambiado, actualmente los creyentes siguen adquiriendo pequeñas mulitas hechas con hojas de maíz, conocidas también como totomoxtle, las cuales simbolizan esa mezcla cultural legada desde hace siglos.