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Diego Maradona, uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, falleció a los 60 años

El argentino inspiró la victoria de su país en el Mundial de 1986. El talento de Maradona parecía de otro planeta, pero vivió muchas dificultades en su vida privada

Maradona y Pasarella en 1986 en el Mundial de México. Foto: Archivo Público de El Gráfico/Wikimedia Commons

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Sachin Nakrani/The Guardian

Diego Maradona, uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, falleció hoy a los 60 años.

El argentino, que tuvo una cirugía en el cerebro este mes, murió de un paro cardíaco, según su abogado. Maradona inspiró el triunfo de su país en la Copa Mundial de México 1986, cuando, como capitán, demostró un nivel de habilidad, creatividad, fortaleza y voluntad, que no se ha visto desde entonces. En la victoria de 2-1 sobre Inglaterra, en los cuartos de final, anotó el que probablemente es el mejor gol de todos los tiempos, y en el mismo partido, mostró su lado más oscuro y descarado con la famosa “Mano de Dios”.

Maradona también triunfó a nivel de clubes, sobre todo con el Napoli, a quien guió a su primer título de la Serie A, en 1987. Junto con el segundo título en 1990, una Copa Italiana en 1987 y una Copa UEFA en 1991, demostró el impacto que tuvo en un club que vivía bajo la sombra de los gigantes del norte, en particular Juventus, Milan e Inter. En el 2000, el Napoli anunció el retiro de su camiseta con el número 10.

No obstante, durante sus siete años en Nápoles, también surgió su adicción a la cocaína. En 1995, el año que dejó Napoli, lo castigaron con 15 meses de inhabilitación por violar los protocolos de substancias prohibidas, y tres años más tarde, lo expulsaron de la Copa Mundial de Estados Unidos por dar positivo a efedrina.

Desde entonces, Maradona perdió el control sobre su vida privada. En 2000 y 2004 lo hospitalizaron por problemas cardíacos, la segunda vez requirió de un respirador. Al año siguiente, tuvo una cirugía de bypass gástrico para ayudarle a controlar la obesidad.

Sin embargo, nada de eso eclipsó su talento dentro del campo, que en su mejor momento parecía sobrenatural.

Nacido en Buenos Aires el 30 de octubre de 1960, Diego Armando Maradona fue un niño prodigio en Los Cebollitas, la división infantil de Argentinos Juniors. A los 10 años, fue parte esencial de la increíble racha de 136 partidos ganados de su equipo, hecho que más tarde le ayudó a obtener su debut con el primer equipo después de cumplir 16 años.

Poco después, el 27 de febrero de 1977, Maradona jugó su primer partido para la Selección de Argentina, cuando entró de cambio al minuto 65 de un amistoso contra Hungría en La Bombonera, el estadio de Boca Juniors, equipo que adquirió a Maradona en 1981. Jugó una sola temporada ahí, pero en ese tiempo anotó un gol espectacular contra sus archirrivales, River Plate, y ayudó a Boca a ganar el campeonato.

Debido a la rapidez de su desarrollo, y la consistencia de su nivel de juego, no fue una sorpresa cuando los gigantes de Europa comenzaron a cortejar a Maradona en 1982. Después de jugar su primera Copa del Mundo en España en 1982, se unió al Barcelona por alrededor de $130 millones de pesos, el fichaje más caro en ese momento.

Le costó demostrar su mejor nivel en el club catalán, en parte por una fractura en el tobillo que sufrió en septiembre de 1983, después de una entrada de Antoni Goicoechea, el “carnicero de Bilbao”. Pero Maradona logró recuperarse, y en 1984 se unió al Napoli. Dos años después llegó el momento por el que se estableció como uno de los mejores, en la Copa Mundial de México.

El capitán de Argentina jugó todos los minutos del torneo, anotó cinco goles, y dio cinco asistencias. Su nivel de juego fue supremo de principio a fin, por mucho el jugador más dinámico y emocionante de la competencia, e hizo suspirar a todo el planeta con su segundo gol contra Inglaterra en el Estadio Azteca. Burló a dos jugadores en medio campo, esquivó a otro par en camino al área, y bajo la presión de una barrida de Terry Butcher, logró rodear a Peter Shilton, para después empujar el balón dentro de una portería abandonada. Fue una majestuosa demostración de talento y valor, y no es sorpresa que muchos reconozcan a la jugada como “El gol del siglo”.

Cuatro minutos antes, anotó su primer gol del partido. El ’10’ de Argentina claramente golpeó el balón con la mano y superó a Shilton, cuando los dos habían saltado para disputar un centro. A pesar de las protestas de los dirigidos por Bobby Robson, el gol fue validado. “Nunca lo perdonaré”, dijo Butcher en 2008. “No es lindo perder en los cuartos de final de la Copa Mundial bajo esas circunstancias. Es muy difícil perdonarlo y olvidarlo, si consideramos las circunstancias”.

Maradona participó en dos Mundiales más. En 1990, cuando Argentina quedó en segundo lugar, y en 1994, cuando lo expulsaron del torneo después de anotar en la victoria 4-0 sobre Grecia, en el que terminó por ser su último partido con la Selección. En total, Maradona jugó 91 partidos internacionales y anotó 34 goles.

Después del Napoli, Maradona jugó para el Sevilla, y más tarde volvió a Argentina para jugar con Newell ‘s Old Boys y Boca, donde se retiró en 1997.

Tras sus dificultades personales, dirigió a Argentina durante dos años, los clasificó al Mundial de 2010 en Sudáfrica, y el equipo que incluía a Juan Sebastián Verón, Carlos Tévez y Lionel Messi llegó a los cuartos de final. Un año después, se hizo cargo del Al-Wasl, de Dubai, y más tarde vagó por otros clubes. Su último equipo fue el Gimnasia y Esgrima de la primera división argentina.

Maradona será recordado por su talento para jugar. Ganó cinco veces el premio a Mejor Futbolista Sudamericano, y en 2000 ganó el premio de la FIFA al Mejor Jugador del Siglo, junto con Pelé, tras una combinación de encuestas por internet y nominaciones hechas por los directivos de la FIFA. Maradona ganó el voto popular.

The Guardian
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