Síguenos

 

Deportes

Iconos de estilo de 2020: La clavada de diseñador de Michael Jordan

‘The Last Dance’, de Netflix, parece más una película de Marvel que un documental con Michael Jordan, el hombre, el mito y su ‘power dressing’.

Foto: Bryan Horowitz/Wikicommons

Recibe en tu correo el newsletter de La-Lista

Jess Cartner-Morley/The Guardian

The Last Dance, la serie de Netflix sobre Michael Jordan y los Chicago Bulls, tuvo 24 millones de espectadores en todo el mundo un mes después de su estreno en abril. El público cautivo, en su mayoría a causa del confinamiento, ayudó a que se alcanzaran esas cifras, pero aún así, es mucha audiencia para ser un documental sobre juegos de basquetbol de hace 23 años.

Esto tiene sentido si se piensa que The Last Dance no es en realidad un documental deportivo. Es una película de superhéroes dividida en 10 entregas, así como lo hace Marvel. En The Last Dance Jordan deja de ser un ídolo deportivo y se convierte en superhéroe con un traje de los 1990s de antes de la era del athleisure.

Los super héroes tienen que parecerlo. Sin su traje tricolor Superman es sólo Clark Kent con alas. Batman no tiene superpoderes, pero su presencia y sus accesorios siempre son de vanguardia, la máscara, el automóvil, y los fans apenas notan que no puede volar o caminar por las paredes sin un gadget que lo ayude.

Michael Jordan, al centro, de traje. Foto: Zeke Smith/Wikicommons

Los tenis Jordan son su batimóvil.  Cuando Nike lanzó los Air Jordan en 1984, se preveían ventas por 3 millones de dólares. Los zapatos llevaron al banco 126 millones. Nació la marca Jordan, una división Nike por derecho propio, y con ella la mitología de Jordan, no sólo como la leyenda del basquetbol sino también como héroe. Con una coordinación mágica, el diseñador de Dior, Kim Jones presentó su homenaje ultra lujoso a los tenis favoritos del sneakerhead pensante, con su edición limitada y hecha a mano de Air Dior. El lanzamiento estaba programado para marzo 2020 pero debido a la pandemia se pospuso. Cuando salieron a la venta en julio, The Last Dance había turbocargado la locura por Jordan. Aunque su precio era de 2,400 dólares, era más difícil conseguirlos que las zapatillas de Dorothy.

Los Nike Air Jordans originales eran rojo, blanco y negro, para combinar con el uniforme de los Chicago Bulls, Pero la mitología Jordan salió de la cancha e hizo una clavada para dejar su mensaje en la cultura popular.  Jordan se convirtió en un personaje enorme y una marca visual, y trazó un plan maestro que se ha seguido desde entonces con atletas como Tiger Woods, Tom Brady, David Beckham y Cristiano Ronaldo.

Todas las marcas de moda tienen su diseño propio, y Jordan no es la excepción. Dior tenía el New Look, Chanel el traje con falda recta, y Jordan tenía la silueta de talla extra. El basquetbol adora la altura, Jordan mide 1.98 y en sus mejores épocas podía brincar hasta alcanzar el nivel del aro con la cabeza, es decir, tres metros. La estética de los shorts clásicos y playera de manga corta es muy amplia y ventilada.

Jordan le proporcionó  altura y talla a su guardarropa extracanchas, que en los 1990s se movía entre un power suit de gran amplitud y ropa de ocio con mucho brillo. Los trajes servían para dejar claro que Jordan no era un deportista que andaba de viaje sino un auténtico gran empresario. Las chaquetas abombadas, los aretes de diamante, la boina de diseñador. Eran los 1990s y las celebridades venían en tamaño grande.

Los legendarios Air Jordan 1990. Foto: 2Pacalyp/Wikicommons

Jordan usaba sus trajes extra anchos, cruzados en el hombro y muy largos. Un saco de Jordan sería un abrigo para la mayoría de la gente, un recordatorio de que no es un mortal cualquiera. Sus pantalones tenían pinzas para mayor amplitud y se usaban con cinturón y con cintura alta para darle mayor longitud. No son sólo los videos deportivos los que presentan la figura alargada en The Last Dance. Cuando está sentado sus rodillas salen siempre en primer plano. Los escenarios de los eventos televisivos siempre tienen esa paleta de colores palomeros en donde cualquier ángulo muestra los colores de Coca-Cola y McDonald’s y entonces los trajes de Jordan sobresalen por sus colores sobrios. Su ropa es color taupe o gris, tonos que en los 1990s lo hacían sobresalir en su ambiente y que en 2020 lo hacen ver muy contemporáneo, como si fuera un Kanye West enorme.

Su contoneo caricaturesco y su guardarropa vintage pueden unir a los millennials que aman las ironías y a la generación X nostálgica en un año en que no tuvieron éxitos de taquilla y Jordan se convirtió en doble de superhéroe. ¿Por qué no? Después de todo podía volar. 

Este texto se publicó en The Guardian y lo tradujo Graciela González. Consulta el artículo original haciendo click en el logo:

The Guardian
Contribuye a The Guardian

También te puede interesar

Entretenimiento

Berna Levin y Per-Olav Sorensen serán quienes lleven a cargo la adaptación del libro "The Spotify Play" al catálogo de Netflix.

Entretenimiento

El reclamo de la modelo fue respaldado por suy madre Stephanie: "Me parece reprobable, innecesaria y de mal gusto la manera en la que...

Entretenimiento

La segunda temporada de 'Luis Miguel, la serie' ha provocado polémicas debido a la forma en que se han abordado algunos temas

Entretenimiento

'Sailor Moon Eternal: The Movie' llega a la plataforma de streaming con una aventura para las heroínas de Naoko Takeuchi.

Publicidad