Equipo Olímpico de refugiados gana el premio Princesa de Asturias
El equipo Olímpico de Refugiados se formó en 2016, con motivo de los Juegos Olímpicos de Río. Foto: AFP / Franck Fife

La Fundación y el Equipo Olímpico de Refugiados fueron galardonados en España con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, anunció el jurado, que destacó el “mensaje de esperanza” que lanzan al mundo.

En el acta de concesión del galardón, los expertos subrayaron el trabajo de la Fundación y del equipo Olímpico de Refugiados, que debutó en los Juegos de Río 2016, “por la oportunidad que brinda a los deportistas en zonas de conflicto de desarrollar su actividad deportiva y personal”.

“El Equipo Olímpico de Refugiados aúna los máximos valores del deporte, como son la integración, educación, solidaridad y humanidad, y representa un mensaje de esperanza para el mundo”, agrega el documento del jurado que presidió el exatleta español Abel Antón e integraron profesionales como el exseleccionador de fútbol de España y campeón del mundo en 2010, Vicente del Bosque. 

Durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, convocada en octubre del 2015, en plena crisis mundial de refugiados, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, anunció la creación del equipo Olímpico de Refugiados -el primero de este tipo- para los Juegos Olímpicos de Río-2016.

Diez atletas procedentes de Etiopía, República Democrática del Congo, Siria o Sudán del Sur desfilaron en la ceremonia de apertura en el estadio de Maracaná, bajo la bandera olímpica que portaba el judoca congoleño Popole Misenga, y compitieron en atletismo, judo y natación.

Con su preparación financiada con unas becas llamadas de Solidaridad Olímpica, estos deportistas tienen la misma consideración que cualquiera de los que participan en los Juegos.

En la edición de Tokio-2020, celebrada en 2021 a causa de la pandemia de Covid, participaron 29 atletas procedentes de 13 comités nacionales, entre ellos la taekwondista Kimia Alizadeh, que tras convertirse en la primera medallista olímpica de Irán en 2016, decidió abandonar su país cuatro años después.

La Fundación Olímpica de Refugiados fue creada por el COI en colaboración con la ACNUR en 2017 para “apoyar la protección y el desarrollo deportivo y personal de atletas desplazados, más allá de las citas olímpicas”, según explica el comunicado del galardón. 

Los programas de la Fundación han beneficiado ya a 200 mil jóvenes de países como Colombia, Jordania, Kenia o México y su objetivo es alcanzar el millón en 2024. 

“Este premio es un estímulo para continuar con nuestra misión de ayudar a los refugiados y desplazados de todo el mundo para que encuentren seguridad, alivio y alegría a través del deporte”, celebró Thomas Bach este miércoles tras conocer el fallo del jurado.

“Desgraciadamente, con más de cien millones de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo, nuestra misión sigue siendo de suma importancia y nuestro compromiso de apoyar a los refugiados es más fuerte que nunca”, agregó en un comunicado. 

El de Deportes es el cuarto de los ocho premios Princesa de Asturias, los más prestigiosos del mundo iberoamericano, que distinguen anualmente a personas o instituciones relevantes en ámbitos que van desde la investigación científica hasta las letras.

En la categoría fallada este miércoles competían 24 candidaturas de 10 nacionalidades diferentes. La ganadora del año pasado fue la nadadora española Teresa Perales, una de las deportistas paralímpicas más laureada, y antes lo lograron el tenista Rafael Nadal, la selección de rugby de Nueva Zelanda, los futbolistas Íker Casillas y Xavi Hernández, la selección de fútbol de Brasil, o el atleta Carl Lewis.

En la edición 2022, ya se fallaron hasta el momento el premio de las Artes para la cantaora Carmen Linares y la coreógrafa María Pagés, importantes figuras del flamenco, el de Comunicación y Humanidades para el periodista polaco Adam Michnik, destacado defensor de los derechos humanos y personaje fundamental en la recuperación de la democracia en su país, y el de Ciencias Sociales para el arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma, por su rigor para reconstruir las civilizaciones de México y Mesoamérica.

Instituidos en 1981, los premios están dotados con 50 mil euros y una escultura creada por el fallecido artista catalán Joan Miró.

Los galardones deben su nombre al título de la heredera del trono de España, la princesa Leonor, y son entregados por ella y por los reyes Felipe VI y Letizia en octubre en Oviedo, capital de Asturias.