Dos décadas de caída libre en Italia: Del Calciopoli al fracaso en Bosnia-Herzegovina
La campeona del mundo experimentó una transformación que lo llevaron de ser referente global a ejemplo de estancamiento, sumando su tercer fracaso consecutivo al no ir a un Mundial
La Azzurra suma cinco procesos cosechando fracasos, tres de los últimos les ha costado su ausencia en el Mundial
/La-Lista
Italia tocó la cima del mundo en Alemania 2006. Después de vencer a Francia en tanda de penales, levantó la Copa del Mundo en Berlín y confirmó su lugar entre las grandes potencias históricas del fútbol.
Pero mientras celebraba en territorio aleman su cuarta estrella, una grieta profunda comenzaba a expandirse como un parásito. Lo que inició con el escándalo del Calciopoli terminó convirtiéndose en una crisis estructural que, casi veinte años después, tiene a la Azzurra lejos de la élite.
El punto de quiebre: el escándalo del Calciopoli
El caso de manipulación arbitral sacudió los cimientos del fútbol italiano. Clubes históricos como la Juventus descendieron administrativamente y fueron despojados de títulos. La credibilidad de la Serie A quedó profundamente dañada.
Aunque la selección ganó el Mundial ese mismo verano, el título maquilló problemas que ya eran evidentes: infraestructura rezagada, menor inversión, fuga de talento y una pérdida progresiva de protagonismo internacional frente a otras ligas europeas.
Italia celebró en el campo, pero institucionalmente comenzaba su declive.
De campeón mundial a decepción internacional
El desgaste se hizo visible en los siguientes Mundiales. En el Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, Italia defendía el título… y terminó última de su grupo, sin ganar un solo partido.
Cuatro años después, en el Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, la historia fue similar. Eliminada nuevamente en fase de grupos, la selección mostró falta de renovación generacional y un modelo táctico que ya no intimidaba como en décadas anteriores.
La campeona del mundo pasó, en apenas ocho años, de referente global a ejemplo de estancamiento.
Las tres caídas del Calcio y los fracasos en Eliminatorias Mundialistas
Si los tropiezos en 2010 y 2014 fueron señales de alerta, lo que vino después fue un terremoto.
Italia quedó fuera del Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 tras caer en el repechaje ante Suecia. Fue su primera ausencia mundialista desde 1958. El golpe fue histórico.
La herida se profundizó cuando tampoco logró clasificar al Copa Mundial de la FIFA Catar 2022, tras una inesperada eliminación ante Macedonia del Norte en el repechaje europeo.
Y el tercer fracaso llegó en el proceso más reciente, donde nuevamente el proyecto deportivo quedó en entredicho tras una Eliminatoria irregular que confirmó la pérdida de consistencia competitiva.
Tres procesos consecutivos marcados por el desconcierto. Tres oportunidades desperdiciadas. Tres caídas que simbolizan el derrumbe del viejo Calcio.
El nuevo símbolo del declive: La noche trágica de Kosovo y el Cisma en Roma
La reciente derrota ante Bosnia y Herzegovina, en un partido disputado en territorio kosovar, terminó por encender todas las alarmas.
Más allá del resultado, el funcionamiento dejó expuestas carencias profundas: fragilidad defensiva, falta de liderazgo y una identidad futbolística difusa, la cual ya cobró las renuncias de Gabriele Gravina y de Gianluigi Buffon.
Rassegnare le mie dimissioni un minuto dopo la fine della gara contro la Bosnia, era un atto impellente, che mi usciva dal profondo. Spontaneo come le lacrime e quel male al cuore che so di condividere con tutti voi.
— Gianluigi Buffon (@gianluigibuffon) April 2, 2026
Mi è stato chiesto di temporeggiare per far fare le giuste… pic.twitter.com/OWtl0znwd0
La llamada “noche trágica de Kosovo” no solo representó un tropiezo deportivo, sino que detonó un nuevo cisma en Roma: cuestionamientos a la dirigencia, presión mediática sobre el cuerpo técnico y una afición cada vez más escéptica.
Italia ya no impone respeto automático. Ya no marca el ritmo táctico del continente. Lo que comenzó como una mancha administrativa en 2006 se transformó, con el paso de los años, en una crisis deportiva integral.
“Un onore aver potuto guidare la Nazionale”
— Nazionale Italiana ⭐️⭐️⭐️⭐️ (@Azzurri) April 3, 2026
Comunicato ufficiale ⤵️https://t.co/GfkKzQnQv3
Del escándalo institucional al desconcierto competitivo. Del campeón del mundo al equipo que busca reencontrarse consigo mismo. El declive del fútbol italiano ya no es una racha: es una era.