El Mundial 2030 está en duda: España y Portugal renunciarían a organizar la Copa del Mundo si avanza plan de la FIFA

Viernes 31 de julio de 2026

El Mundial 2030 está en duda: España y Portugal renunciarían a organizar la Copa del Mundo si avanza plan de la FIFA

España y Portugal analizarían renunciar a organizar el Mundial 2030 si la FIFA mantiene el plan de Gianni Infantino para abrir la puerta a inversionistas privados en la Copa del Mundo

mundial-2030-cancelado.jpg
España, Portugal y Marruecos pertenecen al bloque opositor al plan de Infantino.
CANVA

La crisis alrededor del FIFA Forward Enterprise, el proyecto impulsado por Gianni Infantino para reorganizar la estructura comercial de la FIFA y abrir la puerta a inversionistas privados, continúa escalando. Lo que comenzó como un debate sobre el futuro financiero del organismo ahora amenaza con impactar directamente la organización del Mundial 2030.

En las últimas horas, diversos reportes de la prensa europea señalaron que España y Portugal, dos de los principales países anfitriones de la próxima Copa del Mundo, analizan renunciar a la organización del torneo si la FIFA mantiene su intención de avanzar con el polémico plan.

La posibilidad ha encendido las alarmas dentro del futbol internacional, ya que el Mundial del centenario podría enfrentar uno de los escenarios más complejos de su historia incluso antes de que comience su organización definitiva.

¿España y Portugal dejarían de organizar el Mundial 2030?

De acuerdo con información difundida por medios españoles, las federaciones de España y Portugal consideran que la propuesta presentada por Gianni Infantino representa un cambio profundo en el modelo de gestión de la FIFA y del torneo más importante del futbol.

Los reportes indican que ambos países estarían dispuestos a renunciar a su papel como anfitriones si el presidente del organismo insiste en impulsar el proyecto para incorporar inversión privada en la explotación comercial de la Copa del Mundo.

La postura se suma a las críticas que ya habían manifestado dentro de la UEFA, confederación que previamente expresó su rechazo a la iniciativa promovida por la FIFA.

Hasta ahora, ni la Real Federación Española de Fútbol ni la Federación Portuguesa de Fútbol han emitido un comunicado oficial confirmando esta posibilidad, aunque las versiones publicadas en Europa mantienen viva la incertidumbre.

¿Qué pasaría si España y Portugal abandonan la sede del Mundial?

Si finalmente ambos países deciden retirarse del proyecto, el Mundial 2030 enfrentaría un escenario sin precedentes para una edición moderna del torneo.

Sería la primera ocasión en más de cuatro décadas que una nación renuncia voluntariamente a organizar una Copa del Mundo desde que Colombia desistió de albergar el Mundial de 1986, situación que obligó a la FIFA a buscar una nueva sede.

Además, la posible salida de España tendría un significado deportivo adicional, ya que la selección española llega como vigente campeona del mundo, por lo que dejaría de organizar el torneo que defendería como monarca.

El proyecto del Mundial 2030 también contempla como sedes a Marruecos, además de los partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay, países que hasta el momento no han fijado una postura pública respecto a la propuesta de la FIFA.

¿Cuántos países se oponen al plan de Gianni Infantino?

El rechazo al FIFA Forward Enterprise ha ido creciendo conforme distintas confederaciones analizan el proyecto.

Según el panorama actual, UEFA, Concacaf y la AFC ya expresaron públicamente sus reservas o su rechazo a la iniciativa, aunque posteriormente México aclaró que mantiene disposición para dialogar sobre la propuesta y estudiar sus alcances.

Con esas posturas, el bloque de asociaciones que se opone al plan representaría 143 de las 211 federaciones con derecho a voto dentro de la FIFA, equivalente a cerca del 68% del total.

De mantenerse ese escenario, la iniciativa impulsada por Gianni Infantino tendría muy pocas posibilidades de recibir el respaldo necesario para prosperar.

Mientras la fecha límite para que las asociaciones definan su postura se acerca, el futuro del Mundial 2030 y del modelo comercial de la FIFA permanece envuelto en una incertidumbre que amenaza con convertirse en una de las mayores crisis institucionales del futbol internacional en los últimos años.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD