México tiene 52,004 cuerpos sin identificar y 71% se concentran en 7 estados
Los Semefos se vieron rebasados por la cantidad de cuerpos acumulados. Foto: Cortesía / www.bahiadebanderas.gob.mx

La cifra de personas sin identificar que se encuentran en los servicios médicos forenses (Semefos) a causa de la violencia en México no deja de crecer. El último dato que el gobierno federal había dado a conocer fue de 38,000 cadáveres en esa condición, pero un nuevo informe del colectivo Movimiento por Nuestros Desaparecidos revela que en realidad son 52,004, 36% más de los reconocidos por las autoridades.

El Movimiento por Nuestros Desaparecidos presentó esta mañana su estudio La crisis forense en México. El documento está hecho con solicitudes de información a los 33 Semefos que operan en el país y, según la respuesta de 30 de estos, entre el 2006 y 2020 se acumularon 52,004 cadáveres sin identificar y el 71% se ubica en siete estados.

Las entidades federativas que concentran la mayor parte de las personas identificar son Baja California (9,087), Ciudad de México (6,701), Estado de México (5,968), Jalisco (5,738), Chihuahua (3,943), Tamaulipas (3,788) y Nuevo León (2,077).

A pesar de este número abultado, el Movimiento por Nuestros Desaparecidos no se fía y proyecta que la cantidad de cuerpos sin identificar puede ser mucho mayor. “Tenemos sospechas razonables de que algunas autoridades podrían no estar informando las cifras reales por temor a las repercusiones sociales y políticas que podrían causar”, dice el diagnóstico elaborado por el colectivo de familiares de víctimas que está conformado por más de 60 organizaciones en México y Centroamérica.

Este informe se ha publicado unos días antes del 30 de agosto, cuando se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. En esa fecha también se tiene previsto que el gobierno federal presente a los integrantes del Grupo Coordinador del Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense (MEIF).

Esta agrupación estará conformada por siete especialistas nacionales e internacionales, quienes ayudarán a identificar a las más de 52,000 personas que están en calidad de desconocidas en los Semefos, algunas de ellas desde hace más de 14 años.

El informe resalta que los cuerpos sin identificar van en aumento. Por ejemplo, durante 2015 se acumularon 3,473 cadáveres y para 2019 fueron 4,100. De igual forma, entre enero y agosto del 2020 se registraron 3,329, pero una proyección estadística arroja que para el mes de diciembre se pudieron haber acumulado 4,288.

El Movimiento por Nuestros Desaparecidos atribuye este crecimiento a dos factores: el aumento de los homicidios desde 2006, justo antes de que las Fuerzas Armadas iniciaron un combate contra grupos del narcotráfico, y también por la baja capacidad de los Semefos para identificar personas.

En referencia a la violencia, el documento recuerda que en los últimos 14 años y medio se han registrado 340,000 homicidios. Para el 2020 el país registró 27.8 asesinatos por cada 100,000 habitantes, una de las tasas más altas del mundo.

“La principal causa de la acumulación de personas fallecidas sin identidad puede atribuirse al incremento de la violencia”, señala el informe. “Ha sido ampliamente documentado el impacto que ha tenido la política de seguridad basada en la militarización de la seguridad pública y la ‘guerra contra el narco’ en los niveles de violencia y el aumento de las violaciones a los derechos humanos”.

Incapacidad de los Semefos en la identificación

El otro gran factor que ha propiciado la acumulación de cuerpos es que los Semefos no cuentan con los recursos humanos y técnicos para realizar su labor. “El incremento acelerado de personas fallecidas sin identificación no ha sido correspondido con una proporcional expansión, capacitación y modernización de los servicios forenses”, critica el Movimiento por Nuestros Desaparecidos.

Un ejemplo de la baja efectividad de los Semefos es la cantidad de cuerpos que han logrado identificar luego de que estos fueran rescatados de fosas clandestinas. Entre el 2018 y 2020, por ejemplo, se recuperaron 2,395 cadáveres de esos espacios ilegales, pero solamente se identificaron 935, equivalente al 39% del total.

En términos de personal, según el informe, hasta 2019 en los semefos trabajaban 4,111 peritos responsables de la identificación humana, pero también tenían otras responsabilidades dentro de su labor forense. Esto genera retrasos en la realización de peritajes; hasta mediados de agosto de 2020 había 6,176 pendientes de llevar a cabo.

La falta de recursos económicos es otro problema en los Semefos. El informe detalla que hasta 2018 las fiscalías y procuradurías solo destinaban el 3% de su presupuesto en los servicios forenses, donde hay trabajadores que no tienen un salario digno ni un contrato fijo, además de tener equipo especializado en desuso, no se utilizan las bases de datos genéticos y tampoco hay espacios suficientes para resguardar todos los cuerpos.

Por último, el informe cuestiona que los Semefos, salvo en la Ciudad de México y Jalisco, dependen de las fiscalías generales de justicia, instituciones encargadas de lograr sentencias e imputar responsabilidades, mas no de identificar personas. Esto provoca que los dictámenes forenses se puedan usar a modo en una investigación judicial.

Al inicio de su sexenio, el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que la desaparición de personas era una de sus prioridades. Esto incluye los servicios forenses, pues las mismas autoridades han reconocido que muchos de los cuerpos sin identificar podrían tener un reporte de no localización. Sin embargo, para el Movimiento de Nuestros Desaparecidos, la actual administración no ha tomado las medidas necesarias para cumplir con su objetivo.

“A más de dos años del inicio de la actual administración, constatamos que las diversas instituciones responsables de dar seguimiento a la atención de la emergencia forense han tomado pocas medidas concretas y efectivas”, concluye el informe.