“Eso no es un concierto”: Pepe Madero, exvocalista de PXNDX, critica los shows de Bad Bunny y la brecha generacional

Jueves 15 de enero de 2026

“Eso no es un concierto”: Pepe Madero, exvocalista de PXNDX, critica los shows de Bad Bunny y la brecha generacional

Para Madero, la experiencia de ver al "Conejo Malo" en un estadio fue la confirmación de una grieta generacional en la industria musical.

pepe madero y bad bunny.jpg

Pepe Madero, exvocalista de PXNDX, critica conciertos del “Conejo Malo”.

/

X: @ZaragozaCN | @Gerudito

Pepe Madero, exvocalista de PXNDX, critica conciertos del "Conejo Malo".
X: @ZaragozaCN | @Gerudito

El debate sobre qué define realmente a la música en vivo ha vuelto a encenderse, y esta vez el protagonista es José Madero. El exvocalista de PXNDX, conocido por su estilo directo y analítico, compartió sus conclusiones tras asistir a una presentación de Bad Bunny, pero no lo hizo como un fan entusiasta, sino bajo una lente de “investigación social”.

Para Madero, la experiencia de ver al “Conejo Malo” en un estadio no fue solo un choque de gustos, sino la confirmación de una grieta generacional en la industria musical.

Te recomendamos: Los Tigres del Norte regresan a CDMX con “La Lotería Tour”: fechas, preventa y venta de boletos, y posible setlist en el Estadio GNP Seguros

¿Cuándo se dejó de hacer música EN VIVO según Pepe Madero?

La principal crítica del intérprete de “Lunes 28" no apunta al talento del puertorriqueño, sino a la estructura del espectáculo. Fiel a su formación en el rock, Madero cuestionó la ausencia de instrumentos sobre el escenario, un elemento que para él es la columna vertebral de cualquier presentación musical.

“El tipo está en un escenario gigante solo; salen bailarines, pero no había músicos. Está bien, digo, pero eso no es un concierto, es un show”, sentenció Madero de forma contundente.

Para el regiomontano, la diferencia técnica es clara, pues un concierto requiere ejecución instrumental en tiempo real; mientras que, lo que ofrecen las estrellas actuales se inclina más hacia la performance visual y el uso de pistas. “No lo digo despectivamente, pero algo pasó en las generaciones nuevas que ya no les importa que no esté tocando nadie”, añadió.

Esto te interesa: The Amy Winehouse Band, la banda original de la Diva del Soul, regresa a CDMX en 2026: zonas y precios de los boletos en el Salón La Maraka

¿Qué pasó con el rock y el cambio en el consumo de los jóvenes?

Madero utilizó este encuentro para reflexionar sobre cómo ha mutado el interés del público. Comparó la devoción actual por el reggaetón con la energía que antes rodeaba a leyendas como Nirvana, Pearl Jam o AC/DC, donde el virtuosismo técnico era el centro del atractivo.

“Mi hermano creció siendo fan de AC/DC... ¿qué pasó? Algo sucedió para que a las nuevas generaciones ya no les importe que la música no esté siendo tocada en vivo”, reflexionó el cantante. Este cambio sugiere que el “arte” hoy se consume de forma distinta: los “morros y morras” de hoy valoran más la experiencia inmersiva, la coreografía y la producción masiva que la fidelidad sonora del instrumento.

Sin embargo, las redes sociales no tardaron en reaccionar. Muchos fans de Bad Bunny señalaron que en giras más recientes, el boricua sí ha incorporado músicos y que su último disco es un homenaje a la instrumentación de Puerto Rico, sugiriendo que la crítica de Pepe podría estar basada en una gira específica donde el enfoque era meramente electrónico.

pxndx-regresa.jpg
Las redes sociales se inundaron de mensajes de nostalgia por Pxndx. / Foto: Especial

También lee: Cartelera Feria de León 2026: fechas, artistas GRATIS en el Foro de la Gente y en el Palenque, y horarios

¿Es esta una transformación de la industria musical?

La observación de Madero no es un caso aislado. A lo largo de la historia reciente, figuras como Roger Daltrey (The Who) o Paul Kantner han lamentado la pérdida de espontaneidad en los escenarios modernos, comparando los eventos actuales con “reuniones de negocios” ultra calculadas.

Incluso iconos como Madonna fueron pioneros en desplazar el foco de la ejecución musical hacia la teatralidad, redefiniendo el concepto de entretenimiento masivo. Lo que Madero pone sobre la mesa es una pregunta que seguirá dividiendo a la audiencia en 2026: ¿Buscamos la perfección de una pista o la imperfección orgánica de una banda tocando en directo?

Mientras el debate continúa, queda claro que la brecha entre el rock clásico y el fenómeno urbano no es solo de género, sino de la definición misma de lo que significa “estar en el escenario”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD - Estas notas son patrocinadas -

PUBLICIDAD