‘La banca de desarrollo no ha sido receptiva a ser garante de las pymes’: Carlos Serrano, BBVA
Carlos Serrano, economista Jefe de BBVA. Foto: Cortesía.

La peor crisis sanitaria de la historia que generó la peor caída de la economía en décadas (-8,5%) y la banca sólida, en pie. Así fue el 2020 en el sector financiero privado mexicano. 

De hecho tan sólida que los resultados de sus casas matrices. Es el caso de BBVA, donde su operación en México fue el mercado que más impulsó los resultados del grupo a nivel global, aportando un 44.6 % de su beneficio bruto, por delante de España, Turquía y Estados Unidos 

Hoy comienza la primera (de 85 previas) Convención Bancaria de la Asociación de Bancos de México que se realizará en línea, donde no habrá networking de pares y entrevistas pautadas con medios en las playas de Acapulco, en guayabera y al sol. 

Excepto el recuerdo cercano de que muchos de los presentes en la edición 2020 venían de esquiar en Vail, y muchos se dieron positivo después de estar el 12 y 13 de marzo en el puerto en la Convención, como MIguel Ángel Diez, consejero de Banxico que estuvo en contacto con el empresario José Kuri (consejero de Inbursa) y con Jaime Ruiz Sacristán, presidente del Consejo de Administración de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Ambos fallecieron por covid con unos meses de distancia. 

Pero esta enorme velocidad de contagio que descubrimos que llegaría con el Sars-Cov2, no afectó de igual manera a las instituciones bancarias. 

“Después de los períodos de gracia que dieron los bancos, algunos entre 4 o 6 meses, para pagos de créditos, ahora vemos cartera vencida más alta que en antes de la crisis. Si antes era de un promedio general de 2%, ahora vemos carteras vencidas en general de 4.6% pero no son aumentos que no puedan ser cubiertos con las provisiones que se crearon”, me dice el economista Jefe de BBVA México, Carlos Serrano.

El año 2020 terminó con un pico (como de contagios) pero de colocación de créditos hipotecarios. Solo BBVA -que coloca 1 de cada 4 hipotecas en el mercado- tuvo el mejor diciembre de su historia, con crecimiento de doble dígito. 

El panorama para 2021 en la banca no parece tener preocupado al sector financiero, que ha logrado demostrar la inmunidad necesaria a la peor pandemia del siglo. 

L-L: ¿Qué desafíos tendrá el sistema bancario en general este año? 

La banca está sólida, porque está bien capitalizada y está con las provisiones adecuadas para  enfrentar las posibles pérdidas que puedan venir como resultado de la pandemia y además está líquida. La banca está trabajando con solidez y está lista para ofrecer el crédito que le sea demandado, que sea en proyectos viables y creemos que la reactivación dependerá de cómo se reactiva justo la demanda de créditos.

L-L: ¿Ha habido un aumento en las carteras vencidas?

Sí ha habido aumentos, sobre todo después de que terminaron nuestros programas de apoyo a deudores. Dependiendo de los bancos algunos fueron de cuatro o seis meses, es decir que fueron terminando entre octubre y enero. Y es a partir de ahí que vimos aumentos importantes.

L-L: ¿De cuánto? ¿Cuáles fueron los créditos más sensibles? 

Depende; en la cartera de consumo hemos llegado a perder desde el 5%, en créditos a  empresas el 3% o en hipotecario un 2.5%. Antes de la crisis la cartera vencida de la banca estaba en un 2% y ahora se está aproximando al 4.6%. Sí son un aumentos muy importantes, pero no son aumentos que no puedan ser cubiertos con las provisiones que se crearon. No pensamos que la banca en su conjunto vaya a tener que utilizar los colchones de capital porque con las provisiones que se crearon es suficiente. Estoy hablando de la banca como sistema; desde luego puede haber un caso de algún banco en particular que tenga un problema, pero el sistema y en particular los bancos más grandes del sistema están bien preparados.

L-L: Con esta salud, ¿habrá planes de créditos que funcionen como un efecto anticíclico frente a la crisis económica? Algo que el gobierno no está haciendo con las empresas, por ejemplo…

Hay dos conceptos: primero, la banca está diciendo que los proyectos que están llegando estarán bien implementados, pero realmente para que tuvieran algún mecanismo anticíclico, nosotros creemos que sería muy bueno un sistema de garantías de la banca de desarrollo. Consistiría en que los bancos le den crédito en particular a una empresa pequeña, una pyme, y que la banca de desarrollo -en particular NAFIN- cubra una parte de la pérdida potencial. Esto es algo que se está usando en otros países para reactivar el crédito a las pymes y creemos que eso podría ser quitándoles parte de riesgo y compartiendo el riesgo entre Banca de Desarrollo y Banca Comercial. De esta manera se podrían reactivar más el crédito y en parte es una función que debería tener la banca de desarrollo. 

L-L: ¿Y qué opina la secretaría de Hacienda o la Banca de Desarrollo al respecto? 

Hasta el momento no han sido tan receptivos con la idea. La secretaría de Hacienda ha dicho que es un problema más de que los bancos privados no están tan dispuestos a prestar. Nosotros lo que vemos es que más bien se trata de un tema de demanda creemos que la banca justamente porque yo doy capital, y está lista para prestar, la banca quisiera prestar por que de eso pide su utilidad. Nosotros hemos visto cómo ha caído el número de aplicaciones por parte de las pymes. 

L-L:  ¿Cuánto ha caído?

Entre 20 y 30% en las aplicaciones, respecto de  antes de la pandemia. Y esperemos que se vaya recuperando, conforme se dé la recuperación económica pero, sí, en efecto se trató de una caída significativa. 

L-L:  ¿Y cuáles créditos están creciendo? 

El crédito hipotecario. Para darte un ejemplo, diciembre para BBVA fue el mes que más hipotecas se colocaron en la historia del banco.

El único componente de crédito que sí creció para en todo el sistema bancario en 2020 con un 8% fue justamente el hipotecario

L-L: ¿Y las razones? 

Son dos:primero éste el mejor momento en la historia en términos de condición económica para pedir una hipoteca porque es cuando las tasas han estado más bajas. Hoy es posible tener tasas a un dígito fijas a 20 años, y en segundo lugar, hubo personas que aumentaron su tasa de ahorro -en parte por no salir o por no consumir- y esto les permitió a varios acreditados juntar el ahorro suficiente para un enganche.

L-L: E incluso el cambio del espacio: el quédate en casa, trabaja en casa y la escuela en casa le ha dado otro impulso al valor familiar de los espacios de vivienda…

Exactamente, porque ahora las personas viendo que tal vez siga siendo mejor teletrabajar, entonces necesita más una casa más grande (aunque esté lejos de la oficina) que una pequeña y cerca que le ahorre tiempo de viaje.  La casa ahora además es oficina y escuela. 

L-L: ¿Cuál será el tono de la banca este 2021 de -esperemos- regreso a la nueva normalidad? 

Vamos a ver mucho crecimiento en la parte de crédito empresarial. Este es el año en donde la comunidad va empezar a recuperarse y donde las empresas ya van a tener más claridad. Sin dudas va haber sectores ganadores, sectores perdedores; empresas ganadoras y perdedoras y a medida de las que se mejoren empiecen a salir de esta crisis van a empezar a demandar más crédito, van a invertir más. 

L-L: Las calificadoras cerraron 2020 con buenas calificaciones a los bancos locales pero insisten en que la banca privada presta muy poco en proporción del PIB versus otros países, ¿Por qué sigue siendo una banca conservadora? 

No creo  que sea un tema de banca conservadora. Nosotros hemos estudiado este tema mucho tiempo y creemos que la principal razón por la cual el crédito como porcentaje del PIB es tan bajo es por el tamaño de la informalidad de la economía. Tenemos una economía muy informal que es muy difícil que se acepte un crédito porque de entrada una empresa este sector no puedes producir los comprobantes necesarios de los flujos que reciben.