‘Stand By Her’: la campaña china contra la humillación por el periodo femenino
Una caja con toallas sanitarias gratuitas en la Universidad Minzu de Yunnan. Foto: Li Lingxi

Lillian Yang/The Guardian

Las estudiantes chinas han lanzado un programa para poner dispensadores de toallas sanitarias gratuitas en universidades en todo el país como un intento para terminar con la humillación por los periodos de las mujeres jóvenes.

“Cajas de apoyo con toallas sanitarias” se han instalado en casi 250 campus siguiendo una campaña en las redes sociales de un grupo activista llamado Stand By Her. Se alienta a que quienes tomen de las cajas de apoyo ayuden a reabastecerlas después.

Wang Ping, una estudiante de tercer año en la Universidad Minzu en la provincia sur de Yunnan, dice que con la ayuda de una docena de voluntarias, el grupo colocó 10 cajas en la escuela. 

“Estamos haciendo esto con la esperanza de terminar con la humillación por los periodos y para rechazar el estigma de la menstruación”, dice. “No estamos evitando hablar de ello, nos estamos enfrentando directamente”. 

Las bases del movimiento vienen de que el asunto de los periodos ha ganado tracción en China, en donde la salud menstrual suele verse como una fuente de vergüenza o tomada a la ligera por los oficiales de salud. 

Durante los primeros meses del brote de Covid-19, las trabajadoras de la salud se quejaron de que les dijeron que los productos sanitarios no eran considerados artículos críticos y que no se les proporcionarían. Una ONG local se movilizó para conseguir donaciones de toallas sanitarias y ropa interior para menstruación y mandarlas a las trabajadoras de la salud de la primera línea. 

En agosto de este año, una captura de pantalla de unas toallas genéricas a la venta por 21.99 yuanes (tres dólares) por un paquete de 100 se difundió por las redes sociales, encendiendo el debate de la “pobreza menstrual” y las duras condiciones de vida de las mujeres y niñas chinas en zonas rurales. Algunos pidieron apoyo al gobierno para ayudar a quienes no pueden costear estos productos. 

Las estudiantes le dijeron a The Guardian que muchas veces sienten vergüenza al comprar productos sanitarios. Una estudiante de apellido Liu del tercer año en la Universidad de Guangxi dijo que cuando compraba toallas sanitarias en las tiendas del campus, los dependientes colocaban los productos en una bolsa negra de plástico, separándolos de otros productos, antes de entregarlos. 

Tu Yajie, que ayudó a colocar cajas en el Colegio Médico Chengdyu en la provincia del suroeste Sichuan, dijo que sentía que esta era una manera de contribuir a los esfuerzos activistas en China, donde un movimiento MeToo se ha extendido a través de industrias al mismo tiempo que está siendo sometido a censura y obstáculos legales. 

“Esto es algo que puedo hacer para ayudar, como una mujer ayudando a otras mujeres”. dijo Tu. 

En un foro de discusión, un usuario de internet dijo de la campaña: “La universidad debería de ser el lugar en donde las conciencias de las mujeres se despiertan. Esto me ha enseñado el poder de las mujeres”.