La triste combinación de las tres M: mujer, migrante… México
La mujer salvadoreña fue asesinada por elementos de seguridad en el municipio de Tulum.

Mujer, migrante y México, son las tres emes de una sentencia de impunidad, la más dura de este país. Las mujeres migrantes en México, generalmente centro y sur americanas (59.8%), desconocen las leyes y prácticamente no tienen garantías individuales, muchas son dependientes de parejas y están obligadas a vivir en violencia.

Las leyes mexicanas al respecto no fueron concebidas con un enfoque de género. En México no existe un marco normativo federal que proteja y haga valer los derechos de las mujeres, especialmente las que son migrantes. La violencia sistemática es otro de los factores que aumenta esta vulnerabilidad y que está presente durante el proceso migratorio, dentro del país de origen y en los países de tránsito y destino. Cada punto en el camino de una mujer migrante es un espacio de nuevas experiencias violentas.

El olvido a estas mujeres es tal, que en materia de análisis se tienen mínimos estudios de campo y carecemos de números reales a gran escala. Cualquier dato sobre el problema generalmente viene directo de la población, entrevistas/ conversaciones con las mujeres migrantes son la única ruta hacia la información real. El relato de la historia personal tiene la fuerza del ejemplo. Escuchar la historia de cada mujer migrante permite constatar hechos tan significativos como los datos duros.

El asesinato de Victoria Salazar es eso. Es, una vez más, la historia personal de una mujer lo que logra ilustrar la resistencia en la que vive toda una población.

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El sábado 27 de marzo, se difundió el video en el que se ve a Victoria boca abajo, esposada y con la rodilla de una mujer policía en su cuello. El video provocó la indignación y condena social. Pocos días después supimos que vivía con una pareja que la violentaba. Lo que sabemos es solo “una probadita” de la vida de Victoria y aún así la noticia de su vida y muerte fue potente, rápidamente fue ligada por los medios a la historia de George Floyd. Más allá de los obvios paralelismos con el caso estadounidense, existen sin fin de diferencias. La imagen de Victoria sometida en el piso y su incesante reproducción, sumado a el tratamiento de las notas en los medios (más de una primera plana llamo muerte al asesinato por ejemplo), evidencia la violencia manifiesta, esta serie de agresiones constantes, que dejan a Victoria (e incluso a sus dos hijas) sin la capacidad de precisar en qué momento ha comenzado la violencia, ni tampoco si lo que vivió dentro y fuera de su hogar (en México y El Salvador), se trata realmente de una agresión.  La voz de Victoria implorando un respiro atestigua la violencia física y el “acoso moral” que viven las mujeres en su condición. El acoso moral es una suerte de incitación repetitiva, perversa, cuya finalidad es desestabilizar a la víctima y conseguir que pierda la confianza en sí y en los demás de manera progresiva. Lo que vemos en este video es la carga de pequeños “choques” que se administran en las mujeres, sobre todo en las migrantes, todos los días por años.

Fuentes:

  • VIOLENCIA Y MUJERES MIGRANTES EN MÉXICO, Sin Fronteras, I.A.P. Agosto de 2004.
  • Violencia contra las Mujeres en América Latina y el Caribe Español. El informe está fechado en 1999-2000 y fue elaborado para la Oficina Regional para México, Centroamérica, Cuba y República Dominicana de UNIFEM (Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer) por la consultora Elizabeth Guerrero Caviedes.
  • Irigoyen, Marie-France. Acoso moral, otra forma de asesinar. En http://www.iespana.es/el- refugio/documentos/acoso.htm.
  • https://sinfronteras.org.mx/wp-content/uploads/2018/12/Violencia-y-mujeres-migrantes-en-M%C3%A9xico.-Sin-Fonteras-I.A.P.-Agosto-de-2004.-1.pdf