El feminicidio de Fanny en Oaxaca alcanza 80 días sin justicia
Fanny, de 16 años, fue hallada muerta en septiembre pasado en una escena que hacía parecer el suceso como un suicidio. Sus familiares exigen justicia. Foto: Gesmujeres.org

“La vi y sentí mucho escalofrío. Su cuerpo colgaba de una cuerda gruesa, tenía el cabello húmedo, la ropa sucia, estaba fría y ya no respiraba”, dice Dora Anabel Hernández Bautista al otro lado del teléfono. El 26 de septiembre del 2021 vio por última vez a su sobrina Fanny, de 16 años de edad, quien vivía con sus suegros y su pareja, Alexis, en la comunidad mixe de El Porvenir, Oaxaca. A 80 días de los hechos, la Fiscalía General del Estado no le ha entregado los resultados de la autopsia.

”Mi sobrina no se suicidó, a ella la mataron, es un feminicidio”, narra enojada Dora Anabel.

La joven de origen mixe que dejó en la orfandad a una niña de seis meses de edad, había denunciado ante las autoridades de justicia un mes antes que había recibido amenazas de Isaac Hernández Guillen, agente municipal de El Porvenir, San Juan Cotzocón Mixe, quien actualmente busca su reelección como autoridad local. Pero nadie le hizo caso y hoy está muerta.

Eso no ha sido todo, señala su tía Dora Anabel. Fanny también vivió de forma constante violación física y emocional de su expareja Alexis Trujillo, 12 años mayor que Fanny, hoy prófugo de la justicia y sospechoso de su feminicidio.

De acuerdo con un recuento hemerográfico de la colectiva Ges Mujer, en lo que va del sexenio del priista Alejandro Murat Hinojosa (2015-2021) se han registrado 565 feminicidios en Oaxaca, de los cuales hay al menos 15 casos niñas y adolescentes.

A esta cifra se suma el caso de Fanny. La Vicefiscalía Regional del Istmo informó que inició la carpeta de investigación 31710/FIST/FMUJ-TEHUANTEPEC/2021, con perspectiva de género y tomando en cuentas las particularidades específicas de la víctima directa, así como de las víctimas indirectas para garantizar su seguridad y su pleno acceso a la justicia.

Por denunciar y exigir cárcel para los culpables, Dora Anabel denuncia que recibió amenazas del mismo agente municipal y actualmente vive desplazada de su lugar de origen. Renunció a su trabajo como mesera y huyó porque tiene miedo de que le suceda lo mismo que a Fanny.

Tiene mucho coraje y está en contra de las autoridades de justicia de Oaxaca por la ausencia. “El Fiscal Arturo Peimbert se comprometió a investigar y mire, ni la autopsia nos han entregado, no sabemos nada”.

Mientras eso ocurre, desde el sitio donde vive resguardada y protegida señala que el agente municipal Isaac Hernández Guillén anda en campañas políticas, porque se quiere reelegir para gobernar en el 2022, y se ha olvidado de lo grave que actuó.

“Nos sentimos desprotegidos y solos. Por una parte, el agente municipal tiene poder y puede hacernos muchas cosas malas, estamos encerrados sin poder salir. Y por el otro, el marido de Fanny también es una persona grosera y mala, y tememos por nuestra vida”, expresa.

La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) informó que lleva a cabo una investigación sobre el caso de Fanny L.N., a través de un equipo de la institución encabezado por la defensora Especializada en Equidad de Género y Atención a Mujeres Víctimas de Violencia, Itabico Cruz López, quien acudió a El Porvenir, San Juan Cotzocón.

El acompañamiento de la organizaciones

En San Juan Cotzocón Mixe, un municipio ubicado a cinco horas de la capital oaxaqueña, es donde Fanny vivió sus últimos días. En este lugar que se rige por el sistema normativo interno -usos y costumbres- hay mucha violencia machista, denunció Evitelia Pacheco Ramírez, defensora de los derechos humanos y representante de la Red Mariposas de Mujeres Mixes.

Evitelia Pacheco Ramírez, fue víctima de violencia política por ocupar un cargo público y también tuvo que desplazarse. Ella, junto con colectivas de Oaxaca brindan acompañamiento a Dora Anabel en este proceso de desplazamiento para garantizar su seguridad y sus derechos humanos.

La defensora lamentó la impunidad en el feminicidio de Fanny y dijo que es vergonzoso que las autoridades de justicia no investiguen y tampoco informen sobre la autopsia practicada a la menor.

“Era apenas una adolescente, una niña, y ahora ya está muerta, eso nos debería llenar de rabia, vergüenza y coraje, pero nada ha pasado y lo peor es que hay otra mujer, que es la tía de Fanny y una niña de 6 meses corriendo peligro, pero nada sucede” señaló.

Joaquín Galván, activista mixe que ha brindado acompañamiento a la familia de Fanny recordó que a través de llamadas y mensajes, el fiscal General del Estado de Oaxaca, Arturo Peimbert,  se comprometió a dar con los culpables, pero no lo ha hecho.

Es una cadena de injusticias la que vive Fanny y su familia, mientras que los responsables (siguen) gozando de su libertad. El Fiscal debe asumir su responsabilidad y al menos decirnos que ocurrió con Fanny, sí fue suicidio o feminicidio”, enfatizó.

‘Fanny solo quería trabajar para su hijita’

Mientras habla detrás del teléfono de lo alegre y risueña que era su sobrina, Dora Anabel también llora. “Ella quería ser militar y ganar dinero para su hijita, solo eso, pero la mataron”.

Fanny no concluyó sus estudios de primaria pero era trabajadora, hacía sus vendimias para tener su propio ingreso. Su infancia no fue nada agradable, cuenta su tía, Fanny vivió la ausencia de su padre, y fue su abuela y su tía quienes la criaron.

“Ese hombre la manipuló mucho y además la violentó” recalca su tía y asegura que no descansará hasta que logre una justicia en honor a su sobrina, a quien amó y cuidó toda su vida.

De acuerdo con el Instituto Nacional de las Mujeres, el 59.9% de las mujeres indígenas como es el caso de Fanny ha vivido violencia, la más alta con 45.5% es la  violencia emocional, le sigue con 32.6% la física y  finalmente la violencia la sexual con 29.6%.

Angélica Ayala Ortiz, presidenta del GESMujer indicó que el movimiento feminista ha posicionado la gravedad de la violencia de género que existe en Oaxaca y reconoció que del total de los nueve casos de presuntos suicidios de menores de 18 años, todos se deben investigar bajo el protocolo de feminicidio.

Al igual que el colectivo Consorcio Oaxaca, el GESMujer indicó que corresponde a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca investigar los casos, porque existen antecedentes como el de Fany, donde el probable agresor simula la escena de un supuesto un suicidio, pero puede tratarse de un feminicidio.