Muere el rey Harald V: Mette-Marit llega al trono de Noruega con su polémica amistad con Jeffrey Epstein y la condena de su hijo

Viernes 28 de agosto de 2026

Muere el rey Harald V: Mette-Marit llega al trono de Noruega con su polémica amistad con Jeffrey Epstein y la condena de su hijo

Harald V, rey de Noruega, murió a los 89 años. Su hijo Haakon asume el trono como Haakon VIII, mientras Mette-Marit se convierte en reina en medio de la polémica.

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Tras la muerte de Harald V, Haakon y Mette-Marit asumen el trono como reyes de Noruega.

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X:@Tatlermagazine

Tras la muerte de Harald V, Haakon y Mette-Marit asumen el trono como reyes de Noruega.
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El rey Harald V de Noruega ha muerto este viernes en Oslo a los 89 años, tras 35 años de reinado, convirtiéndose en el monarca más longevo de Europa hasta el momento de su fallecimiento. Con su muerte se cierra más de tres décadas al frente de la Corona noruega y comienza una nueva etapa protagonizada por su hijo Haakon, que asciende al trono como Haakon VIII, y por Mette-Marit, que pasa de princesa heredera a reina consorte en uno de los momentos más delicados de su vida pública.

La llegada de Haakon VIII al trono no ocurre en un contexto sencillo. La nueva reina arrastra un cúmulo de escándalos —desde la condena de su hijo mayor hasta su polémica relación con Jeffrey Epstein— que han puesto a prueba la confianza de los noruegos en la monarquía justo cuando esta institución más necesita mostrar solidez.

¿Quién es Mette-Marit, la nueva reina de Noruega?

Mette-Marit Tjessem Høiby nació en agosto de 1973 en Kristiansand, una ciudad del sur de Noruega de fuerte tradición conservadora. Aunque se describía a sí misma como una adolescente extremadamente formal, un año de intercambio en Australia a los 16 años cambió por completo su trayectoria: a su vuelta a Europa se rapó la cabeza y se sumergió en la escena de música house de Oslo, una etapa en la que, según distintas biografías, experimentó con drogas.

A los 24 años se convirtió en madre soltera de Marius, y su entorno de aquellos años incluía relaciones con hombres con antecedentes penales. Cuando conoció al entonces príncipe heredero en 1999, su pasado —más que su origen humilde— dividió a la opinión pública noruega. Días antes de su boda en 2001 pidió perdón públicamente por su juventud “salvaje”, un gesto que, lejos de perjudicarla, la convirtió en una especie de Cenicienta moderna a ojos de gran parte del país.

¿Qué escándalos han marcado a la familia real noruega en los últimos años?

El principal foco de tensión ha sido la condena de Marius Borg Høiby, el hijo que Mette-Marit tuvo antes de casarse con Haakon. Aunque queda fuera de la línea sucesoria, ha crecido dentro del entorno cercano de la familia real. El pasado 15 de junio, un tribunal de Oslo lo condenó a cuatro años de prisión por dos casos de violación sin coito y por maltrato a una expareja, tras un juicio de siete semanas que siguió medio país.

La fiscalía pedía una pena mayor, de siete años y siete meses, y el tribunal terminó declarándolo culpable de 34 de los 40 cargos, además de obligarle a indemnizar a cuatro víctimas con más de 58.000 euros. La defensa ha recurrido la sentencia, por lo que el proceso seguirá abierto —probablemente hasta 2027— justo cuando la Corona necesita proyectar estabilidad.

¿Cómo afectó la amistad de Mette-Marit con Jeffrey Epstein a su imagen?

El escándalo de mayor repercusión internacional ha sido la relación de la ahora reina con el financiero Jeffrey Epstein, condenado por abusos sexuales a menores. La prensa noruega ya había señalado en 2019 que el contacto se produjo entre 2011 y 2013, poco después de que Epstein saliera de prisión, aunque la Casa Real sostuvo entonces que la relación había cesado en 2013.

Con la publicación de los archivos Epstein a comienzos de este año, se supo que el vínculo se prolongó hasta 2014 y que Mette-Marit aparece mencionada de forma reiterada en la documentación desclasificada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Reuters informó además que llegó a alojarse varios días en la vivienda de Epstein en Palm Beach y que existió un encuentro previamente organizado entre Epstein y Haakon en San Bartolomé. En febrero, el Palacio difundió una disculpa pública en su nombre, y en marzo concedió una entrevista a la televisión pública NRK en la que aseguró sentirse “manipulada y engañada” por el financiero.

¿Cómo ha afectado su salud a la imagen de la nueva reina?

A la presión mediática se sumó, en junio, un delicado problema de salud: una fibrosis pulmonar que Mette-Marit arrastraba desde 2018 y que obligó a someterla a un trasplante de pulmón el 17 de junio en el Hospital Universitario de Oslo. La intervención resultó satisfactoria, aunque la reina permaneció ingresada varias semanas para ajustar la medicación y comenzar la rehabilitación, recibiendo el alta el 14 de julio.

Haakon apenas se separó de su lado durante el ingreso, adaptando su agenda oficial a la convalecencia de su esposa, e incluso la celebración de las bodas de plata del matrimonio quedó condicionada por su recuperación. Semanas después, ya recuperada, Mette-Marit declaró sentirse agradecida por “el regalo de la vida”.

¿Qué apoyo tienen Haakon VIII y Mette-Marit entre los noruegos?

Las encuestas reflejan con claridad la brecha de popularidad entre ambos. Una encuesta de Norstat para NRK situó en febrero el apoyo a la monarquía en el 60%, diez puntos menos que el mes anterior y la cifra más baja registrada hasta entonces. En esa misma encuesta, los noruegos puntuaban a Haakon con un 7,9 sobre 10, frente a un escueto 3,7 para Mette-Marit, muy lejos del 7,4 que obtenía meses antes.

Otro sondeo de InFact para Nettavisen, publicado en septiembre, mostraba que solo el 30,2% de los encuestados consideraba a Mette-Marit preparada para reinar, frente al 65% que respaldaba a Haakon. En marzo, una nueva oleada de Nettavisen recogida por VG elevaba hasta el 78% el porcentaje de quienes esperaban que Haakon fuera un “muy buen” o “bastante buen” rey.

El reto de Haakon VIII: gobernar y reconciliar

El nuevo rey de Noruega hereda una Corona que hasta hace poco gozaba de una de las tasas de aceptación más altas de Europa y que ahora debe reconstruir buena parte de su credibilidad. Su reto no es solo institucional: también consiste en lograr que el pueblo noruego perdone a la mujer con la que lleva 25 años casado, con la misma generosidad con la que en su día aceptó a la joven de Kristiansand que subió al altar de la Catedral de Oslo.

Mientras Mette-Marit continúa recuperándose de su trasplante de pulmón y enfrenta un proceso judicial abierto en torno a su hijo, la imagen de Haakon permanece mucho mejor valorada. Esa confianza será clave en los primeros meses de su reinado, en los que deberá demostrar que la Corona noruega puede recuperar el respaldo que tuvo durante el largo reinado de su padre.

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