Trancazo histórico al huachicol: aseguran en Baja California ¡8 millones de litros de combustible ilegal!
En el cateo se aseguraron 100 cajas tipo contenderos con hidrocarburos, 46 remolques tipo cisterna y 19 tractocamiones.

Las autoridades, comandadas por Omar García Harfuch, dieron un trancazo histórico al robo de gasolina.
/Especial
Los huachicoleros sufrieron un golpe sin precedentes en el país: en un operativo histórico, las autoridades aseguraron millones y millones de litros de combustible ilícito.
En el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad y derivado de labores de inteligencia e investigación, en el estado de Baja California, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Guardia Nacional (GN), junto con Secretaría de Marina (Semar), Fiscalía General de la República (FGR) y Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), además de Seguridad Física de PEMEX y Protección Civil, ejecutaron una orden de cateo donde aseguraron cerca de 8 millones de litros de hidrocarburo.
Así fue el operativo histórico contra el huachicol
Luego de recibir denuncias ciudadanas sobre un predio que era utilizado para el almacenamiento y manejo ilegal de combustible, ubicado en la autopista Rosarito – Ensenada, en el kilómetro 100, en la colonia El Sauzal, en el municipio de Ensenada, los agentes de seguridad se trasladaron al sitio para corroborar la situación.
Los efectivos implementaron diferentes técnicas de investigación, con lo que recabaron datos de prueba que fueron entregados a un Juez de Control, quien otorgó la orden de cateo para intervenir el inmueble.
Con la información obtenida se realizó un despliegue coordinado y en el lugar se hallaron 100 cajas tipo contenedor con hidrocarburo de 72 mil 800 litros de capacidad cada una, 46 remolques tipo cisterna, cada uno con 31 mil litros de hidrocarburo, 19 tractocamiones de diferentes modelos, 12 motobombas de diferentes capacidades, dos remolques tipo oficina, una cisterna con 4 mil litros de urea, con un estimado de 7 millones 944. mil litros de hidrocarburo.
El lugar y lo asegurado quedó sellado y bajo resguardo de las autoridades, quienes trabajarán en el manejo del hidrocarburo y continuarán con las investigaciones que correspondan.
“Con estas acciones, las instituciones que integran al Gabinete de Seguridad refrendan su compromiso de combatir el robo de hidrocarburo en territorio nacional”, aseguró el Gobierno.
El robo de combustible representa pérdidas millonarias para el Estado mexicano, ya que afecta directamente los ingresos de Pemex y genera un mercado ilícito difícil de erradicar.
¿Qué es el huachicol y por qué se le dice así al combustible robado?
El término “huachicol” se ha vuelto muy popular en México en los últimos años debido al robo y comercialización ilegal de combustible. Pero, ¿de dónde proviene esta palabra y por qué se usa para referirse a este delito?
La palabra “huachicol” tiene raíces en el español y en expresiones coloquiales utilizadas en México. Se cree que proviene del término “guachicol” o “huachicolero”, usado en el siglo XIX para referirse a un licor adulterado o de mala calidad. En esa época, se mezclaban bebidas alcohólicas con agua y otras sustancias para incrementar su volumen y venderlas como productos originales.
Este concepto evolucionó y comenzó a aplicarse a otras prácticas de adulteración, incluyendo la del combustible. Con el tiempo, “huachicol” se convirtió en un término para describir la gasolina robada o alterada, mientras que los individuos que se dedican a esta actividad pasaron a llamarse “huachicoleros”.
¿Cómo afecta el huachicol a México?
El huachicoleo se refiere al robo de combustible, generalmente mediante tomas clandestinas en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex). Este problema se ha agravado con los años debido a la corrupción, la falta de vigilancia y la alta demanda de combustible barato en el mercado negro.
De acuerdo a informes de Pemex, en 2024 el huachicol representó 20 mil 428 millones de pesos en pérdidas para el Estado mexicano.
Los huachicoleros extraen gasolina y diésel de manera ilegal, lo que pone en riesgo la seguridad de comunidades enteras debido a posibles fugas y explosiones. Además, el combustible robado muchas veces es alterado con solventes, lo que puede dañar motores y generar emisiones contaminantes.