¿Cuánta agua se necesita para producir un litro de agua (embotellada)?
1.39 litros de agua son empleados para crear un litro de agua embotellada. Foto: Pexels / Steve Johnson

En promedio, cada habitante de México bebe 338 litros de agua embotellada al año, según cifras de la plataforma Statista. Sin embargo, ¿has pensado alguna vez cuánta es necesaria para producir un litro de agua embotellada?

Como es obvio, éste es un producto indispensable para la producción de todas las bebidas, llámense jugos de fruta, cerveza o  destilados, y su huella hídrica las hace más o menos sustentables. Por ejemplo, para conseguir un litro de refresco se necesitan 2 litros de agua, cantidad que se duplica en el caso de la cerveza y que alcanza los 34.55 litros en el caso de los destilados.

Para producir un litro de agua embotellada, de acuerdo con la Asociación Mundial del Agua Embotellada (IBWA, por sus siglas en inglés), se requieren 1.39 litros de agua. Esto implica que, en el caso de México, se requieran hasta 470 litros por persona para cubrir el consumo per cápita anual. 

Aunque parece poco, al multiplicar el consumo por la cantidad de habitantes estimada según el más reciente estudio del Inegi el resultado es demoledor: se necesitan 59 mil 244 millones de litros para saciar nuestra sed de agua embotellada en un solo año.

En gran medida, esta cantidad se eleva debido a la producción de plásticos o envases necesarios para su transportación. De hecho, hablando solo del agua, es más caro comprarla en garrafón, pues se necesitan entre 1.44 y 1.57 litros por cada litro del vital líquido.

Estas cifras surgen a pesar de que, en años recientes, se ha impulsado el reciclaje de las botellas, hecho que ha disminuido la huella de carbono y el gasto energético en la producción de agua embotellada.

En promedio, las botellas de agua están elaboradas con un 55% de PET reciclado, lo que ayuda a que se consuma menos cantidad de resina plástica virgen. Sin embargo otros contenedores, como los garrafones de 19 litros, están hechos de plástico HDPE, el cual no se recicla con tanta frecuencia ni en una proporción tan alta.

Sin embargo, según la IBWA, las otras opciones de envasado son peores para el planeta. Los envases de aluminio, vidrio e incluso botellas más duras, como las de refresco, implican un consumo más alto de agua y energía, siendo las de vidrio las más costosas: su elaboración en un año empleó 131.3 millones de litros de agua.

Según la IBWA, la producción de agua embotellada en el mundo es irónicamente responsable del 0.02% del desperdicio de recursos hídricos en todo el mundo, a lo que hay que sumar su costo de producción.