Crianza feminista
Por el bienestar de nuestra familia, hay que romper esquemas tradicionales y permitir que nuestros hijos varones vivan su masculinidad sin miedo a sentirse vulnerables.
La crianza debe ser una responsabilidad social que debemos hacer visible y sacarla del ámbito privado para volverla colectiva.
Hemos olvidado que las mamás son más que eso, son personas con sueños, con necesidades, con metas, con deseos. Volver a tejer nuestra identidad nos hará libres y felices.
Cada maternidad es distinta. Cada mujer la ejerce con lo que tiene y en la medida de sus posibilidades. La mía tiene una serie de matices que van del banco al negro. Reconocerlas nos dará tranquilidad y normalizará lo que vivimos durante la crianza.
Existen tantos modelos de madres en nuestra sociedad que hemos ignorado su presencia a tal punto, que al saberlas, nos dedicamos a juzgarlas dejando de lado el hecho de que ejercer la maternidad es una experiencia única.