deconstrucción
Para muchos hombres, una segunda parte del Día de San Valentín, un tanto menos dulce y con un ‘mea culpa’ forzado que pasearán tatuado en el rostro durante el día en el hogar, la oficina y las calles, en el que intentarán no acosar a sus compañeras de trabajo.
Condiciones de salud, color de piel, identidad de género, forma de vestir, bailar o expresarse no son elementos para el chiste fácil. Pero tampoco podemos justificar que un golpe puede verse como un acto de amor.