Insabi
El Covid-19 aumentó la necesidad de sedantes y analgésicos, tanto para las intubaciones como para controlar el ahogo y la falta de aire. No dar un tratamiento digno y no aliviar el dolor a un paciente es considerado tortura.
La estrategia de medir el éxito de la pandemia por la ocupación hospitalaria ya debería cambiar: porque no es lo mismo estar internado (ocupando una cama) en el IMSS que en un hospital de la Secretaría de Marina. Hay camas más letales que otras en este país.