manipulación política
La frase se volvió popular entre los años 60 y 70, pero hoy podríamos decir lo mismo de cualquier pantalla.
Juan Orlando Hernández infló artificialmente la popularidad de sus publicaciones durante casi un año después de que la plataforma recibió información al respecto.
El gigante de las redes sociales todavía está tratando de navegar por contenido controvertido, pero el problema sigue siendo la plataforma en sí.
Una investigación de The Guardian expuso la amplitud de la manipulación respaldada por estados en la plataforma.
Una ejecutiva alertó sobre interacciones falsas en gobiernos locales, como en el caso de Oaxaca, de Alejandro Murat. Facebook no quiso actuar.