Yazmín Esquivel

Sábado 4 de abril de 2026

Yazmín Esquivel

La reputación de la máxima casa de estudios está en juego y en lugar de que la ministra Esquivel le garantice su honorabilidad, se rehúsa a renunciar a un cargo para el que no está legitimada.
Dice un principio del derecho que no hay pena sin ley y ese es justo el dilema en el que nuestra máxima casa de estudios se ve envuelta en un torbellino de proporciones extraordinarias.
De no dimitir, toda decisión de la ministra Yasmín Esquivel como juzgadora estará afectada y será cuestionada con impedimentos como táctica ante la herida indeleble.
De permanecer Yasmín Esquivel como ministra de la Suprema Corte, habrá sentenciado de muerte a la justicia y le habrá dado un tiro mortal a la Universidad Nacional Autónoma de México.
No se puede seguir sosteniendo la posición de una persona que, además de haber plagiado una tesis universitaria trató de eludir su responsabilidad haciendo uso de sus influencias e involucrando a diversos actores e instituciones.