Síguenos

 

Salud

El Covid más largo: el hombre que estuvo contagiado 10 meses

Dave Smith, de 72 años, cuenta su experiencia que incluye 42 pruebas positivas de Covid-19 y siete admisiones al hospital.

Smith recibió quimioterapia para tratar su leucemia en 2019 y tenía bajos niveles de anticuerpos. Foto: Adrian Sherratt/The Guardian

Recibe en tu correo el newsletter de La-Lista

Como miles de personas, Dave Smith se contagió de coronavirus a principios de la primera ola de Covid-19 en Reino Unido en 2020. Pero aunque la mayoría de la gente, incluyendo los que padecen Covid-19 largo, eliminan el virus de sus cuerpos durante las primeras dos semanas, Smith experimentó una clase muy diferente de problema a largo plazo: una infección persistente que duró más de 290 días, o casi 10 meses. Esta es la infección de Covid-19 más larga registrada hasta la fecha.

Durante ese periodo, Smith de 72 años, de Bristol, se realizó 42 pruebas PCR que dieron positivo y fue internado en el hospital siete veces. Confesó: “Cada vez que me ponía mal, me ponía muy mal, hasta las puertas de la muerte. Mi esposa empezó a arreglar mi funeral cinco veces”.

En una entrevista en la que relató por primera vez su espantosa y extraña experiencia bromeó: “Le hablé a toda la familia para hacer las paces con ellos. Ojalá hubiera cerrado la boca”.

Smith es un instructor de manejo y está jubilado, al final de todo se curó gracias al cóctel de anticuerpos que desarrolló Regeneron y que usaron para tratar a Donald Trump. Contiene dos anticuerpos, casirivimab y imdevimab, que ataca dos picos de la proteína del coronavirus y evita que contagie células nuevas.

A Smith le dieron acceso al medicamento por medio de un programa de uso compasivo”, al que se tiene acceso para usarlo en una terapia no autorizada si ningún otro tratamiento aprobado existe. Sin embargo, el medicamento ya no está disponible sobre esa base y todavía no se aprueba su uso clínico en Reino Unido.

Sus médicos piden ahora un mejor acceso a esos tratamientos para pacientes como él para aliviar su sufrimiento y porque existe el riesgo de que nuevas variantes evolucionen durante el curso de la infección.

Ed Moran, consultor de enfermedades infecciosas del fideicomiso del NHS de North Bistrol, dijo: “No hay una cantidad enorme de pacientes así, probablemente no más de dos por hospital. Algunos se enferman mucho al principio, y mueren, pero algunos tienen este tipo de proceso intermitente de Covid-19.

“Sabemos que estos pacientes adquieren mutaciones similares a las que se ven en las nuevas variantes. Se trata de un riesgo teórico, pero definitivamente existe y es por eso que creemos que se deben pasar por alto estos pacientes cuando se trata de acceso a las terapias”.

Al igual que Smith, la mayor parte de la gente con infecciones persistentes tienen niveles bajos de anticuerpos para neutralizar los virus, ya sea porque reciben tratamientos para el cáncer de sangre, o por alguna condición hereditaria que provoca que sus células para la producción de anticuerpos estén defectuosas.

En 2019, Smith recibió quimioterapia para tratar su leucemia y le acababan de dar de alta del cáncer cuando desarrolló coronavirus en marzo de 2020. “Me quedé sin energía y perdí el sentido del olfato, que no ha regresado todavía. Pero no me hice prueba de Covid sino hasta abril, cuando me llevaron al hospital porque tenía una infección en el pecho”, dijo Smith, quien trabajó como extra en programas de televisión local como Casualty, y Only Fools and Horses.

Lo enviaron a casa después de recibir un tratamiento de antibióticos pero se sentía muy mal y no podía dejar la casa. Lo ingresaron de nuevo en julio porque estaba muy débil. Cuando volvió a dar positivo a Covid se asumió que se había reinfectado, pero la secuencia genética del virus sugirió que era la misma infección.

Entonces en octubre, los investigadores de la Universidad de Bristol lograron reproducir el virus de Smith. “Con esto se comprobó que estaba allí y que no eran pequeños restos de ARN los que daban lugar a los resultados de la prueba”, dijo Moran.

Aún así, la infección de Smith permaneció, su salud mejoraba y se deterioraba de forma impredecible. Sin poder dejar la casa, él y su esposa Lynda, dependían de las entregas a domicilio del supermercado y de las repeticiones de TV de Heartbeat and Homes Under the Hammer para seguir adelante. Smith no tenía apetito y bajó su peso de 117 kg a 63 kg.

“Durante una temporada estuvo dos o tres meses en cama. Mi esposa tenía que bañarme y rasurarme en la cama porque no me podía levantar. Algunas veces, pensé, esperaba que me llevaran en la noche porque no podía seguir adelante. Llega el punto en que te da más miedo vivir que morir”.

Smith tuvo que realizar los trámites de su muerte. Se aseguró de que su esposa tuviera acceso a los documentos importantes y a las claves del banco, y revisó sus pertenencias para marcar lo que se podía vender o tirar. En algún punto recurrió a Skype para hablar con sus familiares en Nueva Zelandia para decir adiós, y otros miembros de la familia se presentaron con sus equipos de protección personal para despedirse en persona.

Todo cambió cuando los médicos decidieron probar en él la terapia de Regeneron. La salud de Smith no mejoró inmediatamente, pero cada vez se sentía mejor con el transcurso de las semanas, y dio algunos pasos cada día hasta que pudo llegar sin ayuda al baño, después se pudo vestir y después bajar las escaleras. “Estaba muy contentos porque después de meses le pude hacer a mi esposa una taza de café. Fue la primera vez que pude hacer algo por ella en lugar de que ella me hiciera todo”.

Cuarenta y cinco días después de haber recibido la medicina, Smith recibió una prueba de PCR negativa. “Abrimos una botella de champaña que teníamos en la alacena, porque normalmente no tomamos, y entre los dos nos la tomamos toda. Después le hablamos a todos para decirles: ‘Soy negativo, soy negativo’”.

Desde entonces, Smith ya pudo ir a Plymouth a visitar a su hijastro, de vacaciones a Cornwall, en un viaje a Londres para comprar en Oxford Street. Le está enseñando a manejar a su nieta.

“Nunca voy a estar al 100% porque el Covid destruyó mis pulmones, así es que muy pronto se me acaba el aire”, dice. “Pero cada día que vivo es un regalo. Yo siempre digo, cuando estás en el pozo, puedes ver todas las estrellas. Estuve en el fondo y ahora todo brilla.

The Guardian
Contribuye a The Guardian

También te puede interesar

Multimedia

Diez centros comerciales de la Ciudad de México ofrecen nuevamente el servicio gratuito de pruebas para la detección del coronavirus.

Género

A partir de finales de julio, los farmacéuticos podrán administrar las píldoras de progesterona sin necesidad de receta médica, por un costo mínimo.

Mundo

Dos terceras partes de los permisos para exportar armamento han sido para países con registros de “sin libertad”, como Libia, Arabia Saudita y Turquía.

Mundo

Científicos chilenos desarrollaron el Phone Screen Testing, una prueba PCR para el celular que tiene el 100% de eficacia en casos con alta carga...

Publicidad