Futbolista afgano murió al caer de un avión estadounidense que salía de Kabul
Zaki Anwari cayó de un Boeing C-17 de la Fuerza aérea de Estados Unidos el lunes en el aeropuerto de Kabul. Foto: Facebook

Un adolescente afgano que jugaba en la selección nacional de futbol juvenil cayó al vacío tras intentar aferrarse a un avión estadounidense que evacuaba a personas de Kabul, capital de Afganistán.

Desde que los talibanes tomaron la capital afgana el domingo, las multitudes se han reunido en el aeropuerto de la ciudad con la esperanza de escapar del país. En medio de las caóticas escenas del fin de semana, cientos de personas fueron filmadas corriendo junto a un avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos mientras éste tomaba velocidad en la pista, y varios hombres se agarraron del costado.

Un video desgarrador publicado en las redes sociales parecía mostrar a dos personas cayendo al vacío desde un avión C-17 después de que despegó.

La agencia de noticias afgana Ariana informó el jueves que uno de los fallecidos durante el caos fue Zaki Anwari, un futbolista de 19 años, que se cayó de un Boeing C-17 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos el lunes.

Se cree que Anwari intentó sujetarse de la parte exterior del avión militar estadounidense cuando salía del aeropuerto internacional Hamid Karzai.

Los cálculos indican que uno de los C-17 Globemaster que partió de Kabul transportaba unas 640 personas, más de cinco veces su capacidad de carga sugerida, después de que cientos de personas subieran al avión.

La Oficina de Investigaciones Especiales (OSI) de la Fuerza Aérea de Estados Unidos informó que estaba investigando toda la información disponible sobre el avión C-17, así como la pérdida de las vidas de los civiles.

“Además de los videos en internet y los informes de prensa sobre las personas que cayeron del avión tras despegar, se descubrieron restos humanos en el compartimiento de las ruedas del C-17 después de que este aterrizó en la base aérea de Al-Udeid (Qatar)”, señaló.

Se cree que al menos cinco personas murieron en el caos generado en tierra en Kabul, durante el cual las tropas estadounidenses dispararon al aire para disuadir a la gente de subir a los aviones que evacuaban a los funcionarios.

El jueves, el aeropuerto de Kabul continuaba sumido en el caos, y decenas de personas elegibles para ser evacuadas no pudieron llegar a su avión de rescate. Los talibanes mantenían una fuerte presencia en los aeropuertos y se observó que algunas personas intentaban pasar sus bebés a los soldados estadounidenses con la esperanza de que pudieran escapar del país.

Los temores por la seguridad de las personas que trabajaban para las fuerzas estadounidenses y de la OTAN parecieron confirmarse en un informe filtrado de la ONU, elaborado por el  Norwegian Centre for Global Analyses, en el que se afirmaba que los talibanes estaban “deteniendo y/o amenazando con matar o detener a los familiares de las personas consideradas objetivos a menos que se entregaran.