El secretario de Defensa de Reino Unido sugiere que EU ya no es una superpotencia
Ben Wallace comentó que una "superpotencia que no está preparada para aferrarse a algo probablemente no es una superpotencia". Foto: Tayfun Salcı/Zuma/Rex/Shutterstock

Ben Wallace, secretario de Defensa de Gran Bretaña, sugirió que Estados Unidos ya no podría ser considerada una superpotencia en una entrevista en la que también comparó el manejo de la crisis de Afganistán por parte de su departamento con el de la Oficina de Relaciones Exteriores, Commonwealth y Desarrollo.

Los comentarios mordaces, realizados en un momento de crecientes tensiones transatlánticas y nacionales generadas por la desordenada retirada, aparecen en una entrevista en la revista Spectator que se concedió días después de la evacuación de las últimas fuerzas occidentales de Kabul.

Cuando se le preguntó si la salida de Afganistán demostró los límites del poder británico en la escena mundial, Wallace comenzó diciendo: “Es obvio que Gran Bretaña no es una superpotencia“, y luego pareció cambiar su enfoque hacia Estados Unidos. “Pero una superpotencia que tampoco está preparada para aferrarse a algo probablemente tampoco es una superpotencia. Ciertamente no es una fuerza global, solo es una gran potencia”, añadió el secretario de Defensa.

Las personas cercanas al secretario de Defensa reconocieron que sus comentarios podían interpretarse como si estuvieran dirigidos a Estados Unidos. Un informante afirmó que el ministro británico destacó la importancia de la voluntad política, además del simple poder militar.

No es la primera vez que Wallace critica públicamente a Estados Unidos: a mediados de agosto, cuando los talibanes comenzaron a ganar terreno en Afganistán, el secretario de Defensa describió el acuerdo de paz de 2020 de Donald Trump con los talibanes como “un error” que “estratégicamente… causa muchos problemas”.

Sin embargo, en abril, el sucesor de Trump, Joe Biden, fue quien autorizó la retirada final, la cual decepcionó a Reino Unido, que había querido quedarse. Pero sin las fuerzas estadounidenses, Gran Bretaña no pudo reunir una fuerza de defensa alternativa fiable y se vio obligada a unirse a la evacuación masiva el mes pasado.

El exministro de Relaciones Exteriores, Jeremy Hunt, advirtió el jueves que había surgido una peligrosa línea de fractura en la relación especial entre Estados Unidos y Reino Unido, calificando la retirada de Kabul como catastrófica y forzada para Reino Unido.

En sus primeras declaraciones respecto de la toma de Kabul por los talibanes, Hunt comentó que las tropas aliadas se marcharon en circunstancias tan poco honrosas que “fue un momento de reflexión para todo aquel que se preocupa por los valores liberales y las sociedades abiertas”.

Escribió en el periódico local: “El resultado de esta retirada caótica y apresurada fue devolver el país al mismo gobierno que amparó a los terroristas del 11 de septiembre de 2001“.

“La verdad, sin embargo, es que 457 hombres y mujeres del servicio militar británico no perdieron sus vidas simplemente para reducir el riesgo de un ataque terrorista. Tampoco apoyaron el desalentador aislacionismo del presidente Trump de ‘America first’, al que su sucesor parece complacer”.

“Nuestros hombres y mujeres murieron en defensa de un conjunto de valores profundamente arraigados que afirmaban que las niñas debían tener derecho a la misma educación que los niños, que los tribunales debían ser independientes de los clérigos y que los periodistas no debían ser encarcelados si exponían la verdad al poder. Si el presidente Biden también cree en esos valores, es hora de que lo sepamos”.

Biden ha defendido su retirada basándose en que Estados Unidos no debe participar en la construcción de naciones, y que su interés nacional esencial terminó cuando se derrotó a los terroristas hace una década.

Hunt añadió que “su amigo más cercano forzó la retirada de Reino Unido de forma involuntaria. Una línea de fractura como ésta, en el futuro, es muy peligrosa“.

Se abstuvo de criticar directamente la gestión del Ministerio de Relaciones Exteriores y comentó que la forma de evitar un desastre semejante era fortaleciendo la alianza occidental.