Alec Baldwin: una estrella versátil pero con problemas
Alec Baldwin en 2015. Foto: Seth Wenig/AP

Alec Baldwin se encontraba en el rodaje de una película en Nuevo México, interpretando el papel de un bandido con una recompensa por su cabeza en una película titulada Rust, cuando se produjo el catastrófico incidente con una pistola de utilería que mató a la directora de fotografía Halyna Hutchins e hirió al director Joel Souza. Baldwin es el productor y protagonista de la película, que se estaba rodando en el rancho Bonanza Creek, justo a las afueras de Santa Fe.

Desde que se convirtió en un auténtico protagonista en 1990 en La caza del Octubre Rojo, interpretando al agente de la CIA Jack Ryan frente al barbudo capitán ruso de submarinos de Sean Connery, Alec Baldwin se ha mantenido como uno de los intérpretes más atrayentes de Hollywood, aunque no haya alcanzado el estatus de superestrella que se le había augurado. Su presencia en Rust demuestra el carácter itinerante de su carrera: este año, a sus 63 años, acaba de estrenar la secuela de la comedia familiar animada The Boss Baby, e interpretó a un neurocirujano tras la pista de un médico asesino en la serie de crímenes reales Dr. Death.

Baldwin es el mayor de una familia de actores, con sus hermanos Daniel, Billy y Stephen, que han alcanzado diversos grados de excelencia y celebridad en Hollywood. Pero Alec, que creció en Long Island, en el estado de Nueva York, fue el primero de los Baldwin en dedicarse a la actuación, y evidentemente es el que ha tenido más éxito y longevidad en su carrera, aunque su confianza en su trayectoria no siempre ha sido impermeable, ya que en 2009 comentó a una revista que él consideraba su carrera cinematográfica como un fracaso: “El objetivo de hacer películas es protagonizar un filme en el que tu actuación impulse la película, y esta sea un gran éxito de crítica o comercial, y yo nunca tuve eso“.

Sin embargo, su imitación de Donald Trump en Saturday Night Live durante la estancia de Trump en la presidencia entre 2017 y 2021, así como un papel continuo como el jefe de la cadena de televisión Jack Donaghy en la sitcom de Tina Fey 30 Rock, que se transmitió de 2006 a 2013, ayudaron a cimentar el estatus actual de Baldwin. Baldwin, un abierto partidario de los demócratas, se ha mostrado públicamente despectivo hacia Trump y su círculo, contando al Observer en 2019: “No solo nunca soñé que un hombre como él llegaría a ser presidente, sino que, asimismo, tampoco imaginé que él sería capaz de encontrar a tanta gente afín para venir y servirle. Es una especie de galería de monstruos”. Sobre 30 Rock, que restableció la credibilidad de Baldwin tras una serie de películas de bajo desempeño y crisis en su vida personal, dijo a The Guardian tras su finalización en 2013: “Estaba muy agradecido. Sabía que la serie era divertida. Eran líneas geniales y creo que encontré la manera para interpretarlas”.

La vida de Baldwin fuera de la pantalla ha sido, como mínimo, tumultuosa, y ha sido un factor que ha afectado su carrera como actor tanto como sus tropiezos en la taquilla. Tras consolidar su reputación con una serie de películas de gran prestigio a finales de los 80 y principios de los 90, entre ellas Beetlejuice, Malice y, probablemente, la más famosa como el perspicaz y abusivo vendedor Blake en Glengarry Glen Ross, Baldwin se casó con Kim Basinger, a la que conoció en un rodaje en 1990. Sin embargo, se separaron en 2000 y, tras un amargo divorcio, la reputación de Baldwin se vio gravemente afectada en 2007 por la filtración de un mensaje de voz que le dejó a Ireland, su hija de 11 años con Basinger, en el que se escuchaba enojado y en el que la llamaba “cerdita maleducada y desconsiderada”. Más tarde, Baldwin calificó el divorcio y sus consecuencias como excepcionalmente difíciles, comentando a The Guardian: “Apenas puedo contar lo que hice durante esos seis años. Fue un periodo tan doloroso que me asomé a un precipicio”.

Además, Baldwin se ha ganado cierta reputación por realizar demostraciones de enojo en público, incluyendo una serie de enfrentamientos con los paparazzi, ser expulsado de un vuelo en 2011 por negarse a apagar su teléfono y discutir con la policía después de ser detenido en 2014 mientras conducía una bicicleta en sentido contrario por la Quinta Avenida. En 2019 fue condenado por acoso tras una discusión afuera del edificio de su departamento.

El renacimiento actoral de Baldwin después de 30 Rock incluyó papeles en películas aclamadas como It’s Complicated!, interpretando al ex esposo/amante de la dueña de la panadería de Meryl Streep, Still Alice, como el esposo de la profesora de lingüística diagnosticada con demencia que interpreta Julianne Moore, y el director de la CIA en Mission: Imposible – Rogue Nation, papel que repitió en su continuación Mission: Imposible – Fallout.

También se encontró a sí mismo como sujeto de una burla de Comedy Central en 2019, en la que Ireland bromeó con que su padre era “más que un lunático que pierde los estribos. También pierde Emmys y Óscares y la custodia de su primogénito“.

En 2012 Baldwin se casó con Hilaria Hayward-Thomas, una ex instructora de yoga que recientemente desató una polémica en las redes sociales tras aparentemente exagerar una conexión familiar con España; ahora tienen seis hijos juntos.