Reseña de BTS: carisma y confianza del grupo de pop más grande del mundo
Carisma y confianza… BTS. Foto: BigHit Music

“No podemos verlos, pero nos alegramos mucho de que ustedes puedan vernos”, afirma Jungkook, respirando con dificultad. BTS, el grupo de pop más grande del mundo, acaba de iniciar su presentación en el estadio olímpico de Seúl de la manera típica. Después de recorrer la elaborada coreografía y la feroz pasión de los temas On, Burning Up (Fire) y Dope, canciones de tres etapas muy diferentes de los ocho años de carrera del grupo surcoreano, los siete miembros se toman un momento para hablar con sinceridad. Aunque su espectáculo en el estadio tiene llamas, fuegos artificiales, docenas de bailarines vestidos de cisnes y una banda en vivo que incluye una sección de metales coreografiada, a RM, Jin, Suga, j-hope, Jimin, V y Jungkook solo les falta una cosa: la querida comunidad de fans del grupo, conocida como Army.

La audiencia de la transmisión en vivo de esta noche podría haber agotado el estadio olímpico 10 veces. En lugar de tener que lidiar con la preventa, los revendedores y los hoteles costosos, los fanáticos pueden ver la actuación desde seis ángulos de cámara perfectamente encuadrados, disfrutar de la traducción en vivo y reunirse en las redes sociales: cuando BTS interpreta solo un fragmento de una vieja y querida canción, Blood Sweat & Tears, se disparan inmediatamente alrededor de 50 mil tuits extasiados.

Sin embargo, j-hope señala los 69 mil asientos vacíos del estadio. “Me hace sentir solo“, admite. No es tarea fácil presentar un espectáculo del tamaño de un estadio, y mucho menos sin la energía y el aliento que irradia un mar de fanáticos eufóricos. Y aún más difícil cuando tienes a un miembro de la banda fuera de combate: después de una pequeña lesión en el ensayo, V canta con una aceptación majestuosa desde un sillón, perdiéndose gran parte de la entrega de gran potencia del grupo.

Llamas y fuegos artificiales … BTS. Foto: BigHit Music

Con el nombre de Permission to Dance (On Stage), por el estimulante sencillo veraniego del mismo nombre, el concierto abarca su discografía con una amplitud inusual. Mientras que el épico álbum Map of the Soul: 7 de BTS habría constituido la base de la cancelada gira mundial del año pasado, esta noche se parece más a un disco de grandes éxitos. Utilizan los dance break entre los remixes de los sencillos más emblemáticos y, al hacerlo, revelan vínculos temáticos inesperados: Blue & Grey, una balada tranquila y devastadora creada durante la pandemia, se funde maravillosamente con Black Swan, una canción oscuramente teatral sobre el miedo a perder el amor por la música.

BTS ha experimentado con el género desde su debut en 2013, pero la forma en que utilizan las virtudes de cada miembro, la genial autoridad de RM, el vibrato plateado de Jin, la feroz intensidad de Suga, el colorido expresionismo de j-hope, la tierna fuerza de Jimin, el barítono oscuro de V y los atléticos adlibs de Jungkook, confirma su carisma y confianza como grupo. Los une a través de las inflexiones del hip-hop de la vieja escuela de temas como Dis-ease y Baepsae, la explosión de EDM de So What y el desgarrador cierre con Spring Day, una canción a la que los fanáticos se refieren como la “reina” por su belleza y gracia.

Con frecuencia se describe a este grupo como un fenómeno: han batido récords históricos en la industria de la música e hicieron añicos la suposición de que el pop debe estar en inglés para alcanzar el éxito mundial. Pero llamarlos un fenómeno también implica que su poder de estrellas es una especie de misterio, y eso no es cierto. Ver actuar a BTS, en línea o presencial, es comprender la tenacidad, el talento y la pasión que los ha impulsado a estas alturas.