Responsabilizar a Bielorrusia de intentar ‘desestabilizar’ la frontera de la UE, dice Occidente
'Estamos varados': un hombre describe las penurias en la frontera entre Polonia y Bielorrusia mientras se agrava la crisis, reportaje en video.

Las delegaciones de Estados Unidos y Europa en el consejo de seguridad de la ONU exhortaron a tomar medidas respecto al comportamiento de Bielorrusia en su frontera con Polonia, describiendo la crisis migratoria como “orquestada” y señalando que Minsk estaba poniendo en peligro a los migrantes “con fines políticos”.

Polonia señala que el gobierno del dictador Alexander Lukashenko ha atraído a Bielorrusia a aproximadamente 2 mil inmigrantes, principalmente kurdos de Medio Oriente, con el objetivo de enviarlos a través de la frontera con Polonia y, por tanto, con la UE, en venganza por las sanciones impuestas.

Estas personas actualmente viven en un campamento en la frontera con temperaturas casi gélidas. Polonia, que declaró el estado de emergencia en la región fronteriza con cientos de soldados, se niega a permitirles la entrada.

Tras una reunión de emergencia sobre la crisis, las delegaciones occidentales en el consejo de seguridad en Nueva York emitieron una declaración conjunta en la que condenaban “la instrumentalización orquestada de seres humanos cuyas vidas y bienestar fueron puestos en peligro con fines políticos por parte de Bielorrusia”.

Señalaron que Bielorrusia lo estaba haciendo con “el objetivo de desestabilizar a los países vecinos y la frontera exterior de la Unión Europea y desviar la atención de sus propias y crecientes violaciones a los derechos humanos”.

“Esta táctica es inaceptable y exige una fuerte reacción y cooperación internacional para responsabilizar a Bielorrusia”, señaló la declaración occidental sin mencionar ningún tipo de medidas concretas para sancionar a Bielorrusia.

“Demuestra cómo el régimen de Lukashenko se ha convertido en una amenaza para la estabilidad de la región. Pedimos a las autoridades bielorrusas que pongan fin a estas acciones inhumanas y que no pongan en peligro la vida de las personas”, añadió.

Polonia, junto con otros miembros de la UE como Lituania y Estonia, afirman que Lukashenko ha permitido que miles de personas viajen desde Medio Oriente a través de Minsk y hasta las fronteras de la UE como venganza por las sanciones impuestas contra él por su severa represión contra la disidencia en 2020. Belavia, la aerolínea estatal bielorrusa, ha negado rotundamente que esté implicada en algún tipo de tráfico de personas vulnerables desde capitales de Medio Oriente, como Damasco, hasta la frontera con la UE.

El viernes, la aerolínea informó que impediría que ciudadanos de Irak, Siria y Yemen abordaran vuelos desde Turquía a Bielorrusia a petición de las autoridades turcas. “De acuerdo con una decisión de las… autoridades turcas, los ciudadanos de Irak, Siria y Yemen no serán aceptados como pasajeros en los vuelos de Turquía a Bielorrusia a partir del 12/11/2021”, informó Belavia en un comunicado publicado en su página web.

En la declaración del consejo de seguridad no se mencionó a Rusia, aliada de Bielorrusia, cuyo embajador adjunto en la ONU, Dmitry Polyanskiy, rechazó las acusaciones occidentales de que estuviera trabajando conjuntamente con Minsk para enviar a los migrantes a través de la frontera oriental de la UE hacia Polonia. “De ninguna manera”, dijo.

Lukashenko cuenta con el apoyo del presidente ruso Vladimir Putin en este conflicto, y el líder del Kremlin mostró nuevamente su apoyo a su aliado enviando el jueves, por segundo día consecutivo, dos bombarderos estratégicos con capacidad nuclear en una misión de entrenamiento sobre Bielorrusia.

Lukashenko ha amenazado con interrumpir el suministro de gas a Europa a través de un importante gasoducto en represalia por cualquier nueva sanción que la UE pueda imponer en respuesta a la crisis fronteriza.

La UE ha calificado como “ataque híbrido” el hecho de que Lukashenko facilite el cruce ilegal en la frontera. Bielorrusia niega las acusaciones, pero ha dicho que no impedirá que los refugiados y migrantes intenten entrar a la UE.

Ucrania anunció el jueves que desplegaría a miles de guardias y personal de seguridad en su frontera con Bielorrusia. El ministro del Interior ucraniano, Denys Monastyrsky, señaló que miles de agentes de seguridad realizarían simulacros en la frontera que comparte el país con Bielorrusia “para contrarrestar una posible crisis con los migrantes”.

El Ministerio de Defensa bielorruso informó que dos bombarderos estratégicos rusos Tu-160 practicaron bombardeos en el campo de tiro de Ruzany, situado en Bielorrusia a aproximadamente 60 km al este de la frontera con Polonia. Como parte del entrenamiento conjunto, aviones de combate bielorrusos simularon una interceptación, indicó el ministerio.

El miércoles, un par de bombarderos rusos Tu-22M3 de largo alcance realizaron una ronda similar y los medios de defensa aérea bielorrusos practicaron su interceptación.

El Ministerio de Defensa bielorruso señaló que se llevarán a cabo estos vuelos de bombarderos rusos de forma regular.

El ejército ruso indicó que los bombarderos pasaron más de cuatro horas y media en el aire durante la misión, destinada a reforzar la alianza de los países. Señaló que la patrulla de bombarderos “no estaba dirigida contra ningún tercer país”.

Cuando se le preguntó por los vuelos de aviones militares rusos sobre Bielorrusia, Polyanskiy explicó que se trataba de una respuesta a lo que denominó una acumulación masiva de fuerzas polacas en la frontera.

“También tenemos nuestras obligaciones dentro de la unidad entre Rusia y Bielorrusia. Así que si se produce una acumulación de recursos militares en la frontera con Bielorrusia, tenemos que reaccionar. Se trata únicamente de vuelos de reconocimiento, nada más”, dijo.

Cuando se le preguntó si el despliegue de fuerzas rusas en la frontera con Ucrania significaba que Rusia planeaba invadir a su vecino, Polyanskiy respondió: “Nunca lo hemos planeado, nunca lo hicimos y nunca lo haremos, a menos que seamos provocados, por supuesto, por Ucrania o por alguien más”.

La compañía aérea de bandera rusa, Aeroflot, respondió a los informes de que la UE estaba estudiando la posibilidad de imponer sanciones a la aerolínea por su supuesta participación en el traslado de refugiados y migrantes a Bielorrusia. Aeroflot rechazó enérgicamente dicha afirmación.