Los gatos rastrean los movimientos de sus dueños, según una investigación
Los investigadores señalan que el estudio sugiere que los gatos ‘tienen la capacidad de imaginar lo invisible en sus mentes’. Foto: Geoffrey Robinson/Alamy

Si alguna vez te has preguntado si a tu gato le importa un poco tu paradero, una investigación puede tener la respuesta: los gatos parecen rastrear a sus dueños cuando se mueven por la casa y se sorprenden si aparecen en un lugar que no esperaban.

El hallazgo respalda la idea de que los gatos conservan una representación mental de sus dueños, incluso cuando no pueden verlos; un puente crucial para procesos cognitivos superiores como la planificación anticipada y la imaginación.

Los gatos son criaturas notoriamente inescrutables. Aunque investigaciones anteriores han sugerido que los gatos buscan en el lugar correcto si ven que la comida desaparece, y esperan ver la cara de su dueño cuando escuchan su voz, tampoco quedaba claro cómo se traducía esta capacidad en la vida real. “Se dice [también] que los gatos no muestran tanto interés por sus dueños como los perros, pero nosotros teníamos dudas sobre este aspecto“, comentó el Dr. Saho Takagi, de la Universidad de Kioto, Japón.

Para investigarlo, Takagi y sus colegas grabaron lo que ocurría cuando 50 gatos domésticos estaban encerrados individualmente en una habitación, y escuchaban repetidamente a su dueño llamándolos por su nombre desde el exterior, seguido de la voz de un extraño, o la de su dueño, que procedía de un altavoz situado en el lado opuesto de la habitación en la que se encontraban.

Ocho observadores humanos “cegados” vieron estas grabaciones y clasificaron el nivel de sorpresa de los gatos basándose en sus movimientos de oreja y cabeza. Solo cuando las voces de sus dueños aparecían de repente dentro de la habitación, lo que implicaba que se habían teletransportado ahí de alguna manera, los gatos parecían confundidos.

“Este estudio demuestra que los gatos pueden trazar un mapa mental de su ubicación basándose en la voz de su dueño“, señaló Takagi, cuya investigación se publicó en la revista PLOS One. “[Sugiere] que los gatos tienen la capacidad de imaginar lo invisible en sus mentes. Los gatos [pueden] tener una mente más profunda de lo que se cree”.

Sin embargo, no resulta totalmente sorprendente que los gatos posean esta capacidad: “Esa conciencia sobre el movimiento, seguir cosas que no pueden ver, es fundamental para la supervivencia de un gato”, explicó Roger Tabor, biólogo, autor y presentador de la serie de televisión de la BBC Cats.

“Gran parte de lo que un gato tiene que interpretar en su territorio es la conciencia de dónde se encuentran otros gatos. También es importante para cazar: ¿cómo podría un gato atrapar a un ratón de campo que se mueve bajo la hierba si no pudiera utilizar pistas, como el crujido ocasional, para visualizar en su mente dónde están? El dueño de un gato es extremadamente significativo en su vida como fuente de alimento y seguridad, así que dónde nos encontramos resulta muy importante”.

Anita Kelsey, especialista en comportamiento felino en el Reino Unido y autora de Let’s Talk About Cats, comentó: “Los gatos tienen una estrecha relación con nosotros y la mayoría se sienten cómodos y seguros en nuestra compañía, por lo que nuestra voz humana formaría parte de ese vínculo o relación. Cuando trabajo con gatos que sufren ansiedad por separación, no suelo recomendar que se reproduzca la voz del dueño en el hogar, puesto que esto puede provocar ansiedad, ya que el gato escucha la voz, pero no sabe dónde se encuentra su humano”.

Curiosamente, los gatos no mostraron la misma respuesta de sorpresa cuando se sustituyeron las voces de los dueños por maullidos de gato o sonidos electrónicos. Posiblemente, esto se deba a que los gatos adultos no suelen utilizar la voz como principal medio de comunicación entre ellos, sino que muchos se basan en otras señales, como el olor.

“El ‘miau’ que utilizamos en este estudio es una señal vocal que solo se emite a los humanos, excepto los gatitos”, señaló Takagi. “Es posible que los gatos no puedan identificar a los individuos a partir del ‘miau’ de otros individuos”.

Este artículo se modificó el 15 de noviembre de 2021 para corregir el nombre de la revista que publicó el trabajo de investigación.