Tengo 16 años y me identifico como ‘ace lesbiana’, ¿cómo se lo digo a mis padres?
Foto: MamiGibbs/Getty Images

Tengo 16 años y me identifico como una ace lesbiana (NMLNM, es decir, no hombres que aman a no hombres). Desde los 12 o 13 años me he cuestionado mi sexualidad, pensando que era bisexual. Descargué TikTok, que me permitió explorar más mi identidad e interactuar con otros jóvenes queer. Hasta este verano, me cuestionaba mi identidad varias veces al día (algo agotador y que no me reafirmaba), pero poco a poco empecé a sentirme segura de etiquetarme como lesbiana demiromántica y asexual (me gusta usar etiquetas). Sin embargo, esa sensación no duró mucho. La mayor parte del tiempo me sentía disfórica y odiaba mis pechos.

Afortunadamente, al cabo de un mes, redescubrí el término “demigirl” y simplemente encajó. También estoy intentando usar los pronombres ella/ellos, pero no se lo he dicho a nadie. Mi género es bastante fluido: algunos días me siento más neutral, otros días ultrafemenina.

Soy abierta en cuanto a mi sexualidad en la escuela y en internet, y le diría con gusto a la mayoría de la gente que soy homosexual, pero no quiero “salir del clóset” con mis padres. Creo que es una combinación de miedo, no de rechazo (ellos apoyan a la comunidad LGBTQ+), y el hecho de que odio la idea de tener que “salir del clóset” si eres queer; no quiero contribuir a nuestra sociedad heteronormativa. ¿Debería decírselo a mis padres para que tengan tiempo de procesarlo, o debería esperar hasta tener una pareja para presentárselos? Además, me siento obligada a informarles sobre mi cambio de pronombre, pero no quiero ser yo quien les enseñe cómo usar los pronombres ella/ellos. Me gustaría que se educaran ellos mismos. Si les digo mi género y/o sexualidad, no quiero que me perciban de forma diferente. Sé que la forma en que reaccionan no está bajo mi control, pero lo ideal es que nuestra relación siga igual o mejore.

Obviamente, lo que les digas a tus padres, y el momento en que lo hagas, depende de ti. Pero parece que tu sexualidad y tu orientación no serán una sorpresa para ellos.

Me preguntaba qué es lo que se siente diferente al decírselo a los demás, y por qué te resulta más fácil. Dijiste que no estabas segura de decírselo a tus padres y que en parte era por miedo, pero no explicaste cuál es tu miedo. ¿Es porque sientes que necesitas ponerte una etiqueta fija para poder “salir del clóset” con tus padres? Creo que está bien decir justo lo que me dijiste (incluso podrías mostrarles la carta que enviaste, es bellamente elocuente), es decir, que te gustan las etiquetas, pero la forma en que te identificas y, por lo tanto, tu etiqueta puede cambiar.

Contacté al psicoterapeuta Charlie Beaumont, que tiene mucha experiencia en cuestiones de género. “Es interesante que te gusten las etiquetas”, me dijo. “Parece que realmente estás buscando una identidad, y en esta etapa de la vida, las cosas suelen parecer inciertas. Existe mucha fluidez en la forma en que te sientes con respecto a ti misma, y una etiqueta puede ayudarte a sentirte más segura”.

Él preguntó: “¿Qué hay de malo en tener una conversación normal con tus padres? Entiendo lo que dices [sobre no querer contribuir a una sociedad heteronormativa], pero si puedes iniciar la conversación, podría ser mejor para todos, en lugar de llegar con una pareja cuando nunca antes hablaron del tema”.

Beaumont también quiso asegurar que “no deberías preocuparte demasiado por ser una persona fluida: es un proceso normal. La gente no siempre utiliza etiquetas, pero ahora es mucho más común [ser fluido]”.

Entiendo que es agotador tener que educar a la gente sobre los pronombres, pero, siendo realistas, algunos tienen problemas con ellos. Con frecuencia pienso que si se educa a una persona, esta le enseñará a otras, así que es una buena inversión. Beaumont quiso emitir una gentil advertencia, en general, sobre la formación de una identidad únicamente a través de las redes sociales. “La mejor forma de conocerse a uno mismo es formar parte de grupos que conoces, frente a frente”. Destacó que “incluso es mejor formar parte de varios grupos diferentes. Puedes probar quién eres en el mundo real”.

Por supuesto, es tu elección, pero puede ser bueno que tus padres te acompañen en tu viaje. ¿Y quién mejor para educar a tus padres que su propia hija?

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