‘Es el mayor secreto a voces’: la doble vida de los trabajadores de cuello blanco con dos empleos
Desde el inicio de la pandemia se ha producido un auge de trabajadores que tienen más de uno, y en algunos casos hasta cuatro, trabajos de tiempo completo. Foto compuesta: Guardian Design; Alistair Berg/Getty Images, modelo posando

Los segundos empleos pueden ser increíblemente lucrativos: basta con preguntárselo a cualquiera de los parlamentarios que ganaron al menos 6 millones de libras en conjunto con sus trabajos secundarios desde el comienzo de la pandemia. Pero los parlamentarios no son los únicos que se benefician de los segundos empleos: los trabajadores de cuello blanco comunes han comenzado a participar en ello. Y estos trabajadores no se limitan a aceptar puestos que puedan requerir un par de días de trabajo al mes. En cambio, hacen malabarismos con varios trabajos tradicionales de tiempo completo y mantienen cada uno de ellos en secreto de sus otros empleadores, llevando, de hecho, varias vidas.

Entre ellos se encuentra Jamie, un joven de 25 años residente en el Reino Unido. Durante el confinamiento, Jamie descubrió que pasaba una parte importante de su jornada laboral jugando videojuegos. Su función como ingeniero de software es poco exigente y su empresa casi no la supervisa. Le permitía vivir cómodamente, pero tenía un sueldo que él consideraba modesto.
Finalmente, se le ocurrió una idea: ¿y si pudiera dedicar ese tiempo libre para ganar más dinero? Tras observar un aumento de las ofertas de trabajo remoto en pleno confinamiento, decidió solicitar un puesto de trabajo de tiempo completo en el sector del desarrollo de software sin renunciar a su empleo como ingeniero de software.

Tras unos meses de trabajar en ambos empleos, Jamie ha conseguido mantener su doble vida en secreto de sus dos jefes y ahora gana el doble de su salario original. “Fue mucho más fácil de lo que pensaba”, dice. “Ambas empresas tienen expectativas muy bajas, así que no me cuesta mucho salir adelante con los dos trabajos”.

Trabajador extra… Los trabajadores “sobreempleados” tienen una creciente comunidad en línea. Foto compuesta: Guardian Design; Milan Jovic/Getty Images, modelo posando.


El auge del trabajo remoto provocado por la pandemia, en la que el porcentaje de personas que trabajan desde casa casi se duplicó entre 2019 y 2020, ha propiciado un aumento de las comunidades en línea de trabajadores como Jamie que tienen más de un trabajo y, en algunos casos, hasta cuatro, de tiempo completo. Jamie forma parte de una creciente comunidad en línea de trabajadores “sobreempleados” que funciona como un grupo de apoyo para aquellos que han dado, o planean dar, el salto al sobreemple.

La comunidad fue fundada por Isaac, de 37 años, un trabajador estadounidense del sector de la tecnología, en abril, cuando lanzó overemployed.com: un sitio con artículos que exaltan las ventajas de tener más de un trabajo de tiempo completo y que ofrecen consejos sobre todo tipo de temas, desde la presentación de la declaración fiscal en Estados Unidos hasta cómo mantener bajas las expectativas de los jefes. También hay un foro en subreddit, r/overemployed, y un grupo en Discord (una plataforma de mensajería instantánea en la que los usuarios pueden chatear por voz con miembros de diferentes comunidades, llamados “servidores”) que cuenta con 6 mil 500 miembros, donde los usuarios comparten sus experiencias de forma anónima.

Isaac comenzó a buscar otros trabajos tras enterarse de los despidos en su empresa. Después de conseguir con éxito un nuevo trabajo mientras mantenía su ocupación principal, se dio cuenta de que podía hacer ambas cosas, y aumentar su salario de 160 mil dólares a un total de 340 mil dólares, afirma. “Hacer dos trabajos remotos a la vez ya era algo que ocurría; era el mayor secreto a voces que existía en el sector de la tecnología”, dice Isaac, que lleva más de un año de sobreempleo. “La pandemia simplemente aceleró la tendencia, e hizo que el entorno fuera más amigable no solo con la tecnología”.

Tener un trabajo paralelo es una característica común del empleo moderno, sobre todo para los trabajadores autónomos que se ganan la vida a través de aplicaciones como TaskRabbit y Uber.

Pero trabajar en distintos empleos de tiempo completo a distancia es polémico y conlleva riesgos específicos. Desde el punto de vista fiscal, el sobreempleo es técnicamente legal en el Reino Unido y Estados Unidos. En el Reino Unido, tener un segundo trabajo podría cambiar el código tributario de un trabajador, pero no se señalaría explícitamente al departamento de nóminas del primer empleador como un segundo trabajo y probablemente pasaría desapercibido en las empresas más grandes. En Estados Unidos es más sencillo, ya que el sistema fiscal del país se basa en el principio de la autoevaluación y la declaración voluntaria.

Siempre conectados… algunos trabajadores sobreempleados creen que, mientras cumplan las expectativas de los empleadores, no deberían tener ninguna duda. Foto: Carlina Teteris/Getty Images, modelo posando.

Sin embargo, el sobreempleo podría violar los contratos o los acuerdos de “no competencia”. Ser descubierto podría costarle a una persona todos sus trabajos de tiempo completo y hacer potencialmente que sea más difícil conseguir otro trabajo en el futuro. El sobreempleo puede, por tanto, ser peligroso: “Tuve un ataque de pánico el primer día que trabajé en dos empleos”, dice Callum, un trabajador financiero británico de veintitantos años. “Entonces tuve que aguantarme y seguir adelante”.

“Quiero que mi familia viva cómodamente, y no estoy exactamente apostando o bebiendo”. Colaborador en Discord.

Está claro que este tipo de situaciones son muy diferentes de los segundos “trabajos” que tienen algunos parlamentarios, pero el sobreempleo puede, no obstante, plantear problemas éticos para los trabajadores, ya que un trabajo adicional podría mantener a otra persona. En parte es por ello que Sam, un trabajador estadounidense de 23 años, terminó cediendo su tercer empleo a su hermana, quien tenía problemas para encontrar trabajo. “Simplemente le di mi clave de acceso de la empresa y le dije lo que tenía que hacer”, explica. “Yo asistiría a las reuniones para mostrar mi cara, y ella haría la mayor parte del trabajo”.

Otras personas dicen sentirse culpables por engañar a sus jefes. Sin embargo, entre los trabajadores sobreempleados existe el sentimiento generalizado de que, siempre que cumplan las expectativas de los empleadores, no tienen motivos para desconfiar. “Quiero que mi familia viva cómodamente, y no estoy exactamente apostando o bebiendo. Si ambas empresas están contentas con mi rendimiento, ¿por qué debería sentirme culpable?”, escribió un trabajador sobreempleado en Discord. Otros se apresuran a citar la falsa lealtad que los trabajadores pueden tener hacia sus empleadores. Como escribió otro trabajador en Discord: “Ellos no se sienten mal por sustituirte en un segundo“.

Haciendo malabares… las reuniones que coinciden pueden ser un problema para los trabajadores sobreempleados. Foto: staticnak1983/Getty Images, modelo posando.

Aunque algunos trabajos remotos se prestan más que otros al sobreempleo, es casi inevitable que se produzcan coincidencias. Las reuniones simultáneas son un problema con el que los trabajadores sobreempleados se encuentran con frecuencia, al igual que las capacitaciones y presentaciones, que pueden ser especialmente exigentes con la agenda de un trabajador.

“Tienes que silenciarte en ambas y no tener la cámara o actuar como si no pudieras asistir a una de ellas porque estás súper ocupado”, explica Jamie sobre cómo resuelve el tema de las reuniones. “No me he encontrado con ningún problema, es bastante tranquilo”.

En el caso de un trabajador, intentar compaginar dos reuniones con el micrófono en silencio le salió mal cuando ambas empresas empezaron a hacerle preguntas y él se equivocó de micrófono para hablar. “No lo arruiné, pero me asusté”, dijo en una publicación en Discord. La mayoría coincide en que la clave para evitar este tipo de pánico es asegurarse de que al menos uno de los trabajos sea poco exigente. Si no es así, el sobreempleo se vuelve prácticamente imposible.

“Puede parecer sorprendente que en medio de la llamada ‘gran renuncia’ la gente busque activamente más empleos”

Isaac sostiene que las probabilidades de ser descubiertos siguen siendo bajas, en particular cuando los trabajadores toman las precauciones recomendadas, que van desde el utilizar diferentes computadoras para cada trabajo hasta la creación de perfiles falsos. Pero de vez en cuando surge alguna historia de terror. Damien, en Estados Unidos, terminó perdiendo sus dos empleos de tiempo completo porque su jefe “J1” era buen amigo de su “J2” y su nombre surgió en una conversación entre ellos. “La situación se complicó rápidamente, ya que mis contratos de trabajo tenían ‘cláusulas de no J2’”, explicó Damien en una publicación en Discord. Algunos trabajadores sobreempleados han optado por utilizar diferentes apodos en los distintos trabajos para evitar debacles como la de Damien.

Podría parecer sorprendente que en medio de la llamada “gran renuncia”, en la que una avalancha de trabajadores cambia o renuncia a su empleo en busca de ocio, la gente esté buscando activamente más trabajo. Isaac insiste en que “el sobreempleo no es un exceso de trabajo”, y muchos trabajadores sobreempleados parecen coincidir. “Definitivamente ha sido menos estresante de esta manera y mucho más refrescante para mi mente el estar constantemente ocupado”, dice Jamie.

Callum lo describe como una “forma en que los trabajadores pueden tomar las riendas de sus vidas y no tener que ser subordinados”. Y añade: “La jornada completa está oficialmente muerta. Las empresas pueden aceptarlo y darnos libertad“. Otros aprovechan el sobreempleo como una oportunidad para optimizar sus habilidades, o para explorar otras profesiones.

En su página web, Isaac describe el sobreempleo como una forma para ganar más ahora para conseguir la libertad financiera más adelante. Sin embargo, Phil Jones, autor de Work Without the Worker: Labour in the Age of Platform Capitalism, se muestra escéptico al respecto. “Sacrificar el tiempo de uno mismo para obtener una recompensa más adelante es una promesa que el capitalismo ha hecho desde el siglo XIX, y que solo se ha hecho realidad para unos pocos privilegiados“, señala. En el contexto de una pandemia que ha causado estragos en los sustentos de las personas, esa promesa suena aún más vacía.

Jones también cuestiona la idea de que el sobreempleo sea una forma en que los trabajadores recuperen el control. “El trabajo tiende a ofrecer una sensación ilusoria de control en un mundo que con frecuencia parece estar fuera de control“, explica. “Demuestra, de forma bastante cruda, hasta qué punto el trabajo coloniza nuestra imaginación [y es] sintomático de una adicción al trabajo que afecta a toda la sociedad”.

Para el trabajador sobreempleado: “No parece que dediquen el tiempo libre del trabajo a otras actividades de ocio. En cambio, cuando la gente dispone de más tiempo al día, cuando puede no trabajar, ¿qué elige hacer? Trabajar más, ganar más“. Jones señala el hecho de que los trabajadores sobreempleados tienden a representar un grupo demográfico más seguro desde el punto de vista financiero, como los empleados del sector tecnológico, cuyas habilidades tienen una mayor demanda, y, por tanto, no son personas que necesariamente necesiten trabajar más, sino que lo están eligiendo.

Por supuesto, esto no ocurre con toda la comunidad de sobreempleados: Katya, de 47 años, del norte de California, se sintió presionada a aceptar otro trabajo cuando su hijo murió y las cuentas del hospital que le quedaron la hundieron en deudas. “Ni siquiera pude pagar la universidad de mi siguiente hijo, y eso me rompió el corazón“, dice. Tras recibir propuestas de otras empresas en LinkedIn, decidió presentarse a las entrevistas para un segundo trabajo en nóminas, y tuvo éxito.

Esto empezó hace seis años, mucho antes de que Katya descubriera la comunidad de sobreempleados: “Pensé que era la única que lo hacía y durante un tiempo me sentí muy mal”, recuerda. “Pero por fin pude pagar mis cuentas y conseguir comida sin preocuparme de para qué otra cosa necesitaba mi dinero”.

¿Qué indica el sobreempleo sobre el futuro del trabajo? Foto compuesta: Guardian Design; Prasit photo/Getty Images, modelo posando.

Sin embargo, es inevitable que este tipo de “sobreempleo”, basado en el trabajo remoto, esté fuera del alcance de muchos trabajadores con bajos sueldos. Una encuesta de la Oficina Nacional de Estadística descubrió que el trabajo desde casa se concentraba en las zonas acomodadas de Londres, con más de la mitad de los gerentes, directores, altos funcionarios y personal profesional trabajando de esta forma, en comparación con menos del 10% de los limpiadores, trabajadores de fábricas y conductores. Los trabajos con sueldos más bajos, incluso cuando son remotos, tienen más probabilidades de estar sujetos a una mayor vigilancia, lo que imposibilita el sobreempleo. Los call centers, por ejemplo, han sido acusados de vigilar intrusivamente a los trabajadores que trabajan desde casa durante el Covid-19.

“El hecho de que algunas personas puedan elegir disfrutar de varios empleos y obtener más ingresos de los que una sola persona podría necesitar, mientras que otras se ven obligadas a aceptar varios trabajos para llegar a fin de mes, y aun así luchan por sobrevivir, demuestra que el mercado laboral se está convirtiendo en algo cada vez más irracional y desigual”, observa Jones. “Sin un cambio significativo en la cultura del trabajo a través de la política o de un movimiento obrero más fuerte, el mercado laboral se polarizará cada vez más entre las personas sobreempleadas y las subempleadas“.

Qué indica entonces el sobreempleo sobre el futuro del trabajo? “Una forma de abordar el sobreempleo por parte de empleadores especialmente celosos es remunerar a los trabajadores por proyecto, en lugar de contratar personal de tiempo completo”, dice Jones. Sospecha que los trabajos de cuello blanco con salarios más altos estarán cada vez más “repartidos” de esta forma, como los trabajos de contabilidad y traducción que se anuncian en plataformas como Upwork. Esta hipótesis se ve corroborada por un reciente informe del Future of Work Institute, en el que se afirma que los jefes cada vez prefieren prescindir de personal de tiempo completo en favor de trabajadores “gig” que puedan realizar trabajos por encargo.

En este sentido, se podría considerar a los trabajadores sobreempleados como las tempranas advertencias de un mundo laboral cada vez más fracturado. De hecho, es posible que el trabajo de tiempo completo, tal y como lo conocemos, esté desapareciendo. Pero si lo que surge en su lugar solo beneficia a una subdivisión de los trabajadores de cuello blanco, se corre el riesgo de replicar y consolidar las desigualdades existentes.

Se cambiaron algunos nombres.

Este artículo fue modificado el 16 de noviembre de 2021. En una versión anterior se indicaba que había aumentado el número de trabajadores pluriempleados; se ha modificado para aclarar que se refiere específicamente a las comunidades en línea de estos trabajadores.