Xinjiang: Twitter elimina miles de cuentas vinculadas al Estado chino que difundían propaganda
Twitter descubrió que cuentas vinculadas al Estado chino publicaban propaganda para contrarrestar la evidencia de los campos de concentración en Xinjiang. Foto: Greg Baker/AFP/Getty Images

Twitter eliminó miles de cuentas vinculadas al Estado en China que pretendían contrarrestar la evidencia de los abusos contra los derechos humanos en Xinjiang, como parte de lo que los expertos denominaron una operación de propaganda “vergonzosamente” elaborada.

Las operaciones utilizaron fotos e imágenes, cuentas ficticias y potencialmente automatizadas, y perfiles uigur -musulmanes y se ven a sí mismos como una etnia y cultura más cercana a las naciones de Asia Central- falsos, para divulgar propaganda estatal y testimonios falsos sobre su feliz vida en la región, pretendiendo disipar la evidencia de una campaña de opresión que ha durado varios años, con internamientos masivos, programas de reeducación y denuncias de trabajos forzados y esterilización.

Se descubrió que las redes compartían temas y contenidos, pero que solían utilizar cuentas reutilizadas dedicadas a la pornografía o a las telenovelas coreanas, con escasa actividad, salvo cuando eran amplificadas por diplomáticos y funcionarios chinos. Twitter está prohibido dentro de China, sin embargo, los funcionarios suelen manejar cuentas en el extranjero.

De acuerdo con los analistas del centro de estudios Australian Strategic Policy Institute (ASPI), el contenido de las 2 mil 160 cuentas eliminadas por Twitter con frecuencia era elaborado de forma “vergonzosa”, pero proporcionaba un nivel de “negación inverosímil” el cual hacía que el asunto fuera más confuso.

Las cuentas vinculadas a operaciones chinas estaban divididas en dos grupos, el más grande era una red de 2 mil 48 cuentas que amplificaban las narrativas del partido comunista chino en relación con Xinjiang, y el segundo grupo era de 112 cuentas vinculadas a “Changyu Culture”, una empresa privada que, según ASPI, aparentemente fue contratada por la autoridad regional de Xinjiang para crear videos de uigures apoyando al gobierno.

Se identificaron más de 30 mil tuits procedentes de cada red, que con frecuencia respondían a otros tuits calificando como “mentiras” la evidencia de los abusos con el hashtag #StopXinjiangRumours o compartiendo videos que decían ser “la verdad” de Xinjiang, o dirigiéndose a políticos extranjeros mientras decían ser una persona uigur.

Cuando ASPI analizó los datos, descubrió que gran parte de las cuentas estaban relacionados con la pornografía, los aficionados a las telenovelas coreanas y las cuentas y contenidos spam. “Esto se debe muy probablemente a que se adueñaron de estas cuentas existentes y las reutilizaron”, indicó el analista principal de ASPI, Fergus Ryan.

“Se apropian de ellas y publican este contenido que suele ser bastante reactivo… Es muy torpe, y realmente no está muy bien hecho“. Una de las cosas más extrañas de un conjunto de datos fue que, por alguna razón desconocida, incluyeron cientos de tuits con el nombre de la cuenta @fuck_next”.

Los tuits también etiquetaron erróneamente en repetidas ocasiones la cuenta del exsecretario de Estado estadounidense Mike Pompeo, y muchos videos vinculados al canal de YouTube Changyu Culture, ahora suspendido, que es conocido por ser un equipo de mercadotecnia respaldado por las autoridades provinciales de Xinjiang.

El resultado fue una avalancha de propaganda altamente inverosímil, obvia para la mayoría de las personas, pero que no deja de ser preocupante, señaló ASPI.

ASPI descubrió que el 97% de las cuentas identificadas tenían menos de cinco seguidores, y el 73% de las cuentas no tenían ningún seguidor. Mientras que el 98% de los tuits no tenían likes o retuits, el resto solía ser impulsado por diplomáticos y funcionarios chinos, difundiendo el contenido y otorgándole legitimidad.

“El objetivo en realidad no es la gente que se muestra escéptica respecto al gobierno chino, sino que consiste en proporcionar contenido a la gente que confía en los medios de comunicación estatales chinos y es escéptica respecto a los medios de comunicación occidentales”, explicó el investigador de ASPI Albert Zhang. “Es una propaganda dirigida a un grupo determinado”.

El informe de ASPI señaló que la campaña de propaganda reflejaba la probable dirección de las futuras operaciones de información del Partido Comunista Chino (PCCh). Sin embargo, Zhang y Ryan también dijeron que mostraba que podría existir una falta de comprensión por parte de los proveedores de propaganda y medios de comunicación chinos sobre lo que es creíble o legítimo, como se demostró el mes pasado con los intentos de refutar las preocupaciones sobre la estrella del tenis Peng Shuai.

Ryan comentó que un término compuesto originalmente atribuido al sistema de vigilancia chino, “chabudwelliano”, también podía ser aplicable en este caso, combinando “orwelliano” con el término chino “cha bu duo”, que significa “casi” pero que suele ser utilizado para describir algo hecho con poco o mínimo esfuerzo.

“Fuera de China, los extranjeros piensan que su sistema de vigilancia es muy sofisticado… pero en realidad la mayor parte del tiempo esta infraestructura es manipulada y no es súper efectiva”, dijo Ryan. “Eso también se puede aplicar a las campañas de información”.